Sahara

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Desde el Sahara hasta Sierra Nevada. El Sahara es toda una aventura

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El Sahara es toda una aventura

El joven piloto cumplió con su formación militar en Casablanca, Marruecos. Pero cuando parecía que su carrera como aviador estaba encarada, Saint-Exupéry se enamoró de una brillante y aristocrática joven, Louise de Vilmorina, por quien dejó la aviación. A la postre, la joven rompió con él por carta desde Biarritz. Siguieron años de aquí para allí sin saber muy bien cómo ganarse la vida, hasta que fue contratado por la Compañía Latécoère como piloto del correo junto a otras leyendas de la aviación. Cubrió la línea de Toulouse a Dakar, lo que le llevó a hacer escala varias veces en la ciudad de Alicante. Pero sin duda, el destinó que más le marcó fue el de jefe de la base aérea de Cabo Juby, en la zona meridional del protectorado español en Marruecos. Allí pasó 18 meses en contacto con la naturaleza del desierto, cumpliendo peligrosas misiones de rescate. De aquel tiempo dejó escrito que allí, “ni siquiera un silencio se parece a otro”. El cielo estrellado y la soledad del lugar le fascinaron.

Desierto de Tenere

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Desierto de Tenere

Foto: AP

Desde el Sahara hasta Sierra Nevada

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Desde el Sahara hasta Sierra Nevada

 Los científicos han comprobado que los virus y bacterias que se depositan en las cumbres de Sierra Nevada viajan miles de kilómetros desde el océano Atlántico o desde el desierto del Sahara.

Marathon des Sables

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Marathon des Sables

Fotografía finalista en la categoría: Sports

Corredores en el Maratón de Sables -Maratón de las Arenas- en el Desierto del Sahara, Marruecos.

Foto: Erik Sampers / World Press Photo 2018

Erg Chebbi, Marruecos

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Erg Chebbi, Marruecos

Imagina recorrer en camello las altas dunas, dormir en el desierto rodeado de kilómetros y kilómetros de silencio y bajo las estrellas. Imagina despertar y ver cómo con el sol la fina arena se va tiñendo de colores. En algunos lugares, las dunas del desierto de Erg Chebbi alcanzan hasta 150 metros de altura. Forma parte del Sáhara y se extiende desde Marruecos hasta Argelia. De forma sorprendente, en los inviernos lluviosos se forman algunos lagos en los que se concentran diferentes especies de aves migratorias.

Foto: Gtres

Cordillera del Atlas

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Cordillera del Atlas

Foto: ESA/Belspo

GettyImages-628798244. Desierto de Sáhara

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Desierto de Sáhara

Al sudeste de Marrakech se extiende el inmenso Sáhara, con sus dunas anaranjadas, punteadas por oasis y algún recinto fortificado (ksar). Recorrer el desierto es una experiencia inolvidable que permite conocer la forma de vida de los beduinos. Se organizan excursiones en todoterreno o a lomos de camello, durmiento en haimas o en hoteles del desierto.

N32-2342379. Uarzazat

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Uarzazat

Con sus magníficos escenarios naturales y de cine, es punto de partida de las mejores rutas por el Gran Atlas, la última parada antes de las dunas y los fértiles oasis que salpican el Sáhara para aquellos que quieren internarse en el desierto. En la imagen, el ksar Aït Benhaddu.

Fotografía ganadora en la categoría "Lifestyle"

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Fotografía ganadora en la categoría "Lifestyle"

Jody MacDonald, autora de la imagen: "Cuando era joven solía leer revistas como National Geographic y soñar con viajes y aventuras como viajar en uno de los trenes más largos del mundo a través del Sahara. Había soñado con los océanos de arena, el ruido estridente del tren, el frío, el viento, el sol abrasador, y los desconocidos olores y sonidos del desierto. Así que cuando me pidieron fotografiara un viaje en condiciones muy duras, el recorrido de 700 kilómetros a través del desierto del Sahara, en Mauritania, fue exactamente lo que me vino a la mente. Después de semanas de planificación, nuestro viaje comenzó en la capital de Nouakchott. A partir de ahí, mi hermano y yo nos trasladamos hacia el norte por el interior del país a bordo del tren de Mauritania. Nuestro arriesgado viaje en tren comenzó en las minas de hierro de Zouérat en el Sahara, y transcurrió a través del árido desierto hacia el puerto de Nuadibú, en el Atlántico. Queríamos llegar a la costa para hacer surf en sitios aún sin explorar. Así pasamos 15 largas horas a través del desierto en un tren de tres kilómetros y que transporta aproximadamente 84 toneladas de mineral de hierro a través de un país paralizado por el terrorismo, la esclavitud y la pobreza".

Detalles técnicos de la imagen:
Cámara: Leica X-U (Typ 113)
Objetivo: 23.0mm f/1.7 
ISO: 100
F-Stop: 7.1
Velocidad de Obturación: 1/500

Foto: Jody MacDonald / Red Bull Illume 2016

El impacto del cambio climático en el patrimonio. Patrimonio de la humanidad

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Patrimonio de la humanidad

CHINGUETTI, MAURITANIA

La medina medieval de este antiguo centro caravanero y encrucijada de las rutas comerciales que cruzaban el Sahara se ve seriamente amenazada por el avance imparable de la arena del desierto y por la erosión.

Foto: Bruno Perousse / Hemis / Gtres

Noche en el desierto

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Noche en el desierto

Una de las mejores experiencias que existen es dormir en mitad del desierto bajo un cielo inmensamente estrellado y rodeados del silencio más absoluto. A lomos de un camello o en un vehículo cuatro por cuatro, la excursión hasta las dunas de Merzouga es un preludio maravilloso a la velada que proponemos. Dunas de casi cien metros de altura y un horizonte de arena infinita rodean la pequeña tienda equipada con todas las comodidades y preparada para una cena bajo las estrellas en la que no faltará la tajine de cordero guisada con aceitunas, los dátiles y el té a la menta.

Gtres

HEMIS 1725372. El Sahara

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El Sahara

En el sur de Túnez se extiende el inmenso mar de dunas del desierto habitado por tribus nómadas. En diciembre, en las ciudades de Douz y Tozeur se celebran dos festivales en los que se muestra su cultura, costumbres y tradiciones.  

Gtres

HEMIS 0356692. Festival Internacional del Sahara

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Festival Internacional del Sahara

Del 25 al 27 de diciembre, se celebrará en Douz la 47ª edición de este festival en el que tienen lugar exhibiciones de caballos árabes, carreras de salukis -los galgos del norte de África-, y grandes espectáculos de música, danzas y poesía, ésta última celebrada con una apasionante competición.

Gtres

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Seif. Sáhara, Chad.

Los largos y afilados seifs (que en árabe significa espada), o dunas longitudinales, se forman en zonas con cantidades modestas de arena y vientos variables.

www.georgesteinmetz.com

Foto: George Steinmetz

10-namib-desert-empty-building. Sáhara, Argelia.

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Sáhara, Argelia.

En un oasis cercano a la ciudad de Timimoun los habitantes del lugar vallan sus huertas con hojas de palmera para protegerlas de la arena en suspensión que, debido a la acción del viento, se va acumulando junto a los cercados. 

www.georgesteinmetz.com

Foto: George Steinmetz

11-sahara-mauritania. Sahara, Mauritania.

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Sahara, Mauritania.

Siguiendo una antigua ruta caravanera, los turistas recorren un laberinto de dunas a lomos de dromedarios. Las tormentas de arena desplazan las dunas constantemente, ofreciendo de este modo un paisaje cambiante y caleidoscópico. 

www.georgesteinmetz.com

Foto: George Steinmetz

tuareg13. Los ojos del desierto

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Los ojos del desierto

Rebeldes tuareg se cruzan en el camino con un nómada de su misma etnia. Le obsequian con té y azúcar y le preguntan qué ha visto. «Para saber lo que pasa por aquí, hay que hablar con un tuareg –explica el cabecilla rebelde–. Somos los ojos de este desierto.»

Brent Stirton

tuareg12. Un pasado todavía presente

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Un pasado todavía presente

Unos simpatizantes hacen campaña en favor de un candidato tuareg en Agadez antes de las elecciones de 2009 en Níger. La historia ensombrece la política, pues la minoría tuareg se enfrenta al rencor de los grupos étnicos a los que esclavizó en el pasado.

Foto: Brent Stirton

tuareg11. Aumenta la tribu

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Aumenta la tribu

Unas mujeres tuareg se reunen en torno a unos cuencos de macarrones durante la ceremonia para elegir nombre a un recién nacido. Las familiares de más edad de la madre proponen tres posibles nombres, y a cada uno de ellos le asignan un palito. La madre escoge uno de los tres palitos y, con ello, el nombre del hijo.

Foto: Brent Stirton

tuareg10. El fin de un modo de vida

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El fin de un modo de vida

Las mujeres preparan la cena al pie de la jaima. Con los rebaños diezmados por las sequías, muchos tuareg nómadas se han marchado a las ciudades para trabajar como herreros, guarnicioneros y guías turísticos.

Foto: Brent Stirton

tuareg09. La llegada de la estación seca

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La llegada de la estación seca

La estación húmeda llega a su fin. A Moussa (en el fondo de la imagen) le esperan meses duros, durante los que deberá procurar pasto suficiente para sus rebaños con que sobrevivir hasta que la lluvia regrese. «El agua es vida», dice, recitando un proverbio tuareg.

Foto: Brent Stirton

tuareg08. Agua; el tesoro mas preciado

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Agua; el tesoro mas preciado

Un niño tuareg mantiene a los burros alejados del pozo.

Foto: Brent Stirton

tuareg07. Un mundo de arena

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Un mundo de arena

Un caravanero de ascendencia tuareg y árabe conduce sus camellos en Mali. De sus tíos tuareg aprendió qué plantas pueden curar, o matar, al ganado, y a orientarse por el color, la textura y el sabor de la arena.

Foto: Brent Stirton

tuareg06. Nómadas del desierto

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Nómadas del desierto

Al final de la estación lluviosa, los nómadas tuareg del noroeste de Níger, con sus tiendas a lomos de asnos, trasladan su bien alimentado ganado hacia las áreas de pasto invernales.

Foto: Brent Stirton

tuareg05. Los mercaderes de la sal

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Los mercaderes de la sal

Las caravanas de camellos que antaño cruzaban el Sahara desaparecen con rapidez ante la llegada de los camiones. Los tuareg que se dirigen a Timbuctú con sal de Taoudenni (arriba) temen por el futuro de la tradición. «Nuestros hijos no muestran interés», dicen.

Foto: Brent Stirton

tuareg04. El uranio de la discordia

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El uranio de la discordia

Poco después del amanecer, los rebeldes tuareg del Movimiento de los Nigerinos por la Justicia toman posiciones durante unas maniobras cerca de su base del macizo del Aïr. Los tuareg han protagonizado dos rebeliones contra el Gobierno de Níger, la última de ellas en relación con la explotación de las minas de uranio ubicadas en sus tierras.

Foto: Brent Stirton

tuareg03. Rebelión en el desierto

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Rebelión en el desierto

Combatientes tuareg observan una escuela que ha resultado dañada en la batalla, en el norte de Níger. En los últimos años los tuareg de Níger y Mali se han rebelado, afirmando que sus Gobiernos los gravan con impuestos pero apenas invierten en sus regiones empobrecidas.

Foto: Brent Stirton

tuareg02. Azul añil

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Azul añil

Con las manos manchadas por el tinte añil de sus ropas nuevas, unas tuareg celebran un nacimiento. Estas mujeres no suelen cubrirse el rostro. Los hombres sí lo hacen, ataviados con turbantes.

Foto: Brent Stirton

tuareg01. Tassili-n-Ajjer

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Tassili-n-Ajjer

El viento vespertino agita la túnica de un tuareg que camina por Tassili-n-Ajjer, en el sudeste de Argelia.

Foto: Brent Stirton

Metatada_253. Ubari, Libia

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Ubari, Libia

De color rojo intenso debido a las algas que se han adaptado para sobrevivir en unas aguas hipersalinas, este lago salado de Ubari se alimenta de manantiales de un acuífero subterráneo creado por antiguas lluvias. El agua dulce se evapora, provocando grandes concentraciones de sal.

Foto: George Steinmetz

Metatada_252. Recuerdos de un lago

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Recuerdos de un lago

Palmeras datileras y juncos forman un exuberante vergel en Umm al-Maa, recuerdo del antiguo lago Megafezzán, que hace unos 200.000 años llegó a cubrir una superficie del tamaño de Inglaterra.

Foto: George Steinmetz

Metatada_251. Descanso eterno

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Descanso eterno

Piedras de distintas tonalidades y cuidadosamente seleccionadas señalan la tumba solitaria de un pastor que murió hace entre 3.000 y 5.000 años. A medida que las lluvias empezaron a escasear, los habitantes del Fezzán se concentraron en torno a oasis dispersos.

Foto: George Steinmetz

Metatada_250. A merced del viento

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A merced del viento

Las Montañas Akakus, sometidas a un largo proceso de erosión, atraviesan el Fezzán, formando una sinuosa línea de enormes masas rocosas y abruptas mesetas. El arte rupestre y los grabados de hace 8.000 años abundan en las grutas de estas montañas de piedra caliza.

Fotos: George Steinmetz

Metatada_249. Montes Akakus

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Montes Akakus

La arena y los fuertes vientos tallaron este arco en los montes Akakus. aLa creciente sequedad del clima obligó a los antiguosa pobladores de la zona a abandonarla, dejando atrás la árida y silenciosa belleza del Fezzán bajo el cielo del desierto.

Foto: George Steinmetz

Metatada_248. El mar de arena de Murzuq

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El mar de arena de Murzuq

Moldeadas por los vientos, las dunas del mar de arena de Murzuq se extienden hasta el horizonte. Durante siglos, las caravanas han cruzado el Sahara: de norte a sur, cargadas de aceite, vino y piezas de vidrio; de sur a norte, con oro, marfil y esclavos.

Foto: George Steinmetz

Metatada_247. Sabha, Libia

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Sabha, Libia

Apenas hay accidentes de tráfico, pero los carteles con la imagen del líder libio Muammar al-Gadafi están por todas partes en Sabha, la principal ciudad del Fezzán, donde las precipitaciones son de apenas unos diez milímetros al año. Más allá de la ciudad y de unos cuantos pueblos se extiende el Sahara, donde no hay carreteras.

 

Foto: George Steinmetz

Metatada_246. Waw an Namus

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Waw an Namus

Los turistas que viajaron a Waw an Namus para ver el eclipse total de sol el 29 de marzo de 2006 dejaron su huella en las rocas del desierto. Miles de personas se instalaron en una «ciudad-desierto» provisional para presenciar el acontecimiento.

Foto: George Steinmetz

Metatada_245. Testigos pétreos

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Testigos pétreos

La lucha entre dos felinos salvajes grabada en la piedra junto al uadi Matkandush hace 5.000 años, antes de que las lluvias cesaran y el Fezzán se volviera un desierto, podría evocar los poderes que para los cazadores de la región tenían los feroces carnívoros.

Foto: George Steinmetz

Metatada_244. Umm al-Maa

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Umm al-Maa

Palmeras datileras y juncos alimentados por un acuífero subterráneo jalonan la orilla de Umm al-Maa, una de las doce lagunas de agua salada en el mar de arena de Ubari, recuerdo del antiguo lago Megafezzán.

Foto: George Steinmetz

Metatada_243. Hace mucho tiempo..

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Hace mucho tiempo..

Semienterrados entre las dunas, los pináculos de arenisca de Maridet hacen que una camioneta parezca pequeña (abajo, derecha). Hace mucho tiempo, en un Sahara verde, las lluvias tropicales disolvieron
la roca circundante y dejaron estas formaciones.

Foto: George Steinmetz

Metatada_242. En el corazón del Sahara

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En el corazón del Sahara

 El agua de lluvia caída hace miles de años se acumula en el cráter volcánico de Waw an-Namus. El viento arrastró la ceniza negra de la última erupción a 20 kilómetros de distancia a través del desierto.

Foto: George Steinmetz

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