París

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París. París y ruta por el Sena

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París y ruta por el Sena

Tras el reto que supone una visita a París, con su ingente cantidad de atracciones, museos y visitas de interés, se impone unos cuantos días de relax en un crucero por el Sena hasta la bella costa normanda. El barco zarpa de la capital y pasa por delante del barrio de arquitectura de vanguardia de La Defense. La tranquila corriente del Sena lleva hasta Versalles donde se impone una parada para visitar el complejo palaciego que Luis XIV mandó construir para su esplendoroso reinado. Durante la ruta van apareciendo maravillosos paisajes y poblaciones como Vernon, Andelys y Amfreville hasta llegar a Rouen con su catedral, los barrios históricos y la plaza del viejo mercado donde fue quemada Juana de Arco. El final de ruta es Honfleur, una preciosa localidad situada en la desembocadura del Sena desde donde se accede al Canal de la Mancha.

Foto: Gtres

París. París le enferma

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París le enferma

En septiembre de 1917 se matricula en un liceo, en París. Pronto descubre la vida bohemia de la gran ciudad. Son los años en los que París era una fiesta. Para el joven, que nunca fue un estudiante muy aplicado, había demasiadas distracciones en el Barrio Latino. Tantas, que por las noches se escapaba del internado a través del alcantarillado hasta que fue descubierto. Pero Saint-Exupéry se sentía mal al no encontrar una verdadera vocación y pasó de disfrutar de la agitada vida cultural a sentir que todo aquello le enfermaba. En Abril de 1921 se incorporó al Segundo Regimiento de Aviación de Estraburgo. Su carrera como aviador profesional comenzaba. Obtuvo con veintiún años su licencia de piloto civil, no sin algún susto. Dicen que su comandante por entonces le espetó: “Usted jamás se matará en la aviación, porque ya lo habría hecho”. Lamentablemente, se equivocó.

Foto: AgeFotostock

Museo Nacional de Historia Natural de Francia

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Museo Nacional de Historia Natural de Francia

El Museo de Historia Natural de Francia no está en un único edificio, aunque sí, tal vez el más representativo sea el de París, en el Jardín de plantas. La entidad se dedica a la conservación, la difusión e investigación en el campo de las ciencias naturales. De todas las instalaciones, la Galería de Paleontología y de Anatomía es la más visitada. ¿El reclamo? Una cantidad extraordinaria de fósiles de dinosaurios. En la espectacular Galería de la Evolución se encuentra una de las piezas destacadas de la colección: La piel del esqueleto de Clara, el espécimen de rinoceronte de Luis XV de Francia, que llegó directo desde la India en 1769.   

Foto: AgeFotostock

Paris 1910 riada Belle Epoque. ¿Calles de París o canales venecianos?

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¿Calles de París o canales venecianos?

FOTO: Selva / Leemage / Prisma Archivo

01 Lina Cavalieri Reutlinger. Lina Cavalieri

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Lina Cavalieri

La soprano y actriz Natalia Cavalieri fue considerada «la mujer más bella del mundo» y fue una de las estrellas más retratadas de principios de siglo XX. Llegó muy joven a París procedente de Italia y pronto se dio a conocer gracias a sus actuaciones en diversos locales de la ciudad. Obtuvo un gran éxito como soprano desde su debut, en 1904, en la Ópera de Montecarlo, que la llevó por los principales teatros de Europa y Estados Unidos. Murió en 1944 junto a su cuarto marido durante un bombardeo aliado que alcanzó su casa en Florencia. En esta imagen aparece retratada en el estudio Reutlinger. Museo d'Orsay, París.

FOTO: P. Schmidt / RMN-Grand Palais

02 Sarah Bernhardt Melisenda Rostand. Sarah Bernhardt

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Sarah Bernhardt

Sarah Bernhardt, cuyo nombre real era Rosine Bernard, nació en París en 1844. La actriz francesa más importante de finales del siglo XIX triunfó en Francia, Inglaterra y Estados Unidos con su estilo natural, muy alejado de las viejas normas del teatro galo llegando a interpretar papeles masculinos, como el Hamlet de Shakespeare. Desde 1899 administró su propio teatro en París y en 1914 fue condecorada con la legión de honor. En esta imagen aparece caracterizada como Melisana en La princesa lejana, de Rostand.

FOTO: Bridgeman / ACI

04 la Bella Otero Reutlinger. La Bella Otero

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La Bella Otero

Se hacía llamar Carolina aunque su verdadero nombre era Agustina, y a pesar de que había nacido en la localidad pontevedresa de de Valga decía que era andaluza y de origen gitano. La Bella Otero cultivó su imagen de mujer exótica inventando muchos episodios de su biografía y conquistó París desde el escenario del Folies Bergère. A sus dotes artísticas añadió una fama de mujer fatal, confirmada por una larga lista de amantes entre los que se contaban magnates, políticos e, incluso, reyes, como Guillermo II de Alemania, Leopoldo II de Bélgica o Alberto de Mónaco.

FOTO: H. Lewandowski / RMN-Grand Palais

Loië Fuller bailarina Taber Isaiah West. Loïe Fuller

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Loïe Fuller

Marie Louise Fuller, más conocida como Loïe Fuller, fue una actriz y bailarina norteamericana que causó sensación con sus danzas serpenteantes en las que utilizaba tejidos vaporosos y luces multicolores. Fue una de las primeras artistas norteamericanas en triunfar en los escenarios europeos y su dominio de los efectos visuales sobre el escenario inspiró a los hermanos Lumière o a Georges Méliès. Fuller también atrajo la atención de artistas como Toulouse-Lautrec o Rodin e incluso de científicos como Pierre y Marie Curie. Mujer polifacética, fue también escritora y productora y se convirtió en la mentora de Isadora Duncan en la capital francesa.

FOTO: H. Lewandowski / RMN-Grand Palais

01 omnibuses Paris Belle Epoque Farrazin. París, una ciudad bien comunicada

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París, una ciudad bien comunicada

Este óleo, obra del artista G. Farrazin, muestra los primeros omnibuses tirados por caballos y repletos de pasajeros en las calles del París de 1892.

FOTO: Josse / Scala, Firenze

02 cartel Louis Anquetin Les Mirlitons cabaret. Diversión nocturna en el cabaret

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Diversión nocturna en el cabaret

Este cartel pintado por Louis Anquetin recrea una noche de ocio en el club musical Les Mirlitons, propiedad del famoso actor y cantante Aristide Bruant, que se había hecho famoso actuando en el cabaret Le Chat Noir.

FOTO: Fine Art Images / Album

03 bulevar Edgar Quinet Paris. Hormiguero de calles y bulevares

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Hormiguero de calles y bulevares

Las calles de París eran un hormiguero de transehúntes y de carros. A partir de 1906, en el bulevar de Edgar-Quinet convivían los tranvías de tracción animal y eléctrica con el metro. A pesar del fastidio de ir todo el día de un lado a otro cogiendo trenes y autobuses, lo cierto es que era mucho mejor que caminar durante horas.

FOTO: Roger-Viollet / Aurimages

04 galerias Lafayette Haussmann Paris. Las galerías Lafayette

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Las galerías Lafayette

La impresionante cúpula de este gran centro comercial inaugurado en el parisino bulevar Haussmann por los primos Théophile Bader y Alphonse Kahn en 1893.

FOTO: Michael Nitzschke / AGE Fotostock

05 exposicion universal paris 1900. La exposición Universal de 1900

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La exposición Universal de 1900

En esta imagen coloreada, tomada ante uno de los pabellones, se aprecia la gran expectación que causó la Exposición Universal celebrada en París en 1900. Estos grandes acontecimientos servían de escaparate a una ciudad que en 1889 ya había asombrado al mundo con el evento en el que se presentó en sociedad a la Torre Eiffel.

FOTO: Granger / AGE Fotostock

06 metro Paris 1900. El metro de París, un medio de transporte revolucionario

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El metro de París, un medio de transporte revolucionario

En 1900 se inauguró el metro de París, que revolucionó el transporte público. En la imagen, la actual entrada de metro de Pont Neuf, delante de los grandes almacenes La Samaritaine, inaugurados en la ciudad en el año 1869.

FOTO: Alamy / ACI

08 licencia taxi mujer 1907. La primera taxista

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La primera taxista

 La señora Decourelle obtuvo en 1907 la primera licencia de taxi que se otorgó a una mujer en París.

FOTO: AKG / Album

09 grabado farola paris. Las farolas iluminan la Ciudad de la luz

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Las farolas iluminan la Ciudad de la luz

Este grabado de Jules Grandjouan publicado en la revista satírica L'asiette au beurre muestra una de las grandes novedades del París de la Belle Époque, las farolas eléctricas.

FOTO: Leemage / Prisma Archivo

10 Gaumont Palace cine Quo Vadis. El triunfo del cine

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El triunfo del cine

La fachada del cine Gaumond Palace en 1912 durante el estreno de la película Quo Vadis. El edificio fue proyectado como un hipódromo para la exposición Universal de 1900 y fue una de las salas de cine más importantes de París hasta 1972.

FOTO: Roger-Viollet / Aurimages

11 anuncio corses le Bon Marche. Consumo de masas

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Consumo de masas

El consumo de bienes dejó de ser exclusivo de las clases altas y se extendió a todas las capas de la sociedad. Para aumentar sus beneficiosos, los comerciantes comenzaron a vender a plazos y a invertir en publicidad, como este anuncio de corsés y ropa interior femenina del centro comercial Le Bon Marché, hacia 1900. Biblioteca de Artes Decorativas, París.

FOTO: Bridgeman / ACI

12 Sidonie Gabrielle Colette. Libertad... Hasta cierto punto

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Libertad... Hasta cierto punto

Durante la Belle Époque, las mujeres gozaron de una libertad e independencia desconocidas. Eso sí, las resistencias al cambio también eran muy fuertes. La conocida actriz y escritora Collette escandalizaba a las mentes bienpensantes vistiendo como un varón y fumando, pero las mujeres que se atrevían a romper las costumbres y el decoro en el espacio público eran víctimas de insultos y acoso.

FOTO: Gilardi / AGE Fotostock

13 columna Morris anuncios espectaculos. Una nueva forma de ocio

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Una nueva forma de ocio

La multiplicación de espectáculos en París trajo asociada la proliferación de un nuevo elemento del mobiliario urbano, la columna de Morris. En ellas se pegaban los anuncios de las funciones de los teatros y cabarets de la ciudad. Este óleo de Jran Beaud muestra una de ellas. Museo de Arte Waltes, Baltimore.

FOTO: Bridgeman / ACI

Disneyland París

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Disneyland París

A este parque de atracciones, un clásico entre los clásicos, se viene a soñar despiertos. Perfecto para los pequeños de la casa por su inspiración de las películas Disney. El parque, que abrió cerca de París, en abril de 1992, ocupa algo más de 22 kilómetros cuadrados con dos parques temáticos (Disneyland Park, el mayor de los parques Walt Disney, y Walt Disney Studios Park), zona comercial y de entretenimiento, hoteles, un campo de golf y estación de ferrocarril. Encuentros con los personajes Disney de toda la vida, atracciones tecnológicas y espectáculos varios son perfectos para disfrutar en familia.

Foto: AgeFotostock

París

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París

Una de las ciudades más deseadas del mundo, y la Torre Eiffel es uno de sus símbolos más representativos. Tenemos bellas vistas de París desde la torre Montparnasse o, con menos altura, desde el Trocadero. Es desde arriba que se vislumbra el Sena jugar a su paso por la ciudad, los puentes que lo cruzan, los parques y, sobre todo, las buhardillas, ese elemento arquitectónico que hace inconfundible a la Ciudad del Amor.

Foto: AgeFotostock

museo del perfume paris. Museo del perfume de París

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Museo del perfume de París

Si Cocó Chanel hizo de la seducción un arte y creó la fragancia más icónica del mundo, no podía ser que París no tuviera un museo del perfume. Al Grand Musée du Parfum, un palacete de gran belleza construido en el siglo XVII, se viene a oler. Y es que el museo ha sido construido para que los visitantes puedan experimentar con el principal de los sentidos a la hora de hablar de perfumes: el olfato. El circuito comienza con un repaso histórico al perfume, para seguir con un circuito interactivo que nos acerca al sorprendente mundo de los aromas. El visitante tendrá que usar los millones de receptores que se encuentran en la mucosa olfatoria.

Foto: Age fotostock

Lachaise Paris Gtres. Père-Lachaise, París

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Père-Lachaise, París

Con un tamaño mucho más grande que el de Montmartre, el Cementerio de Père-Lachaise debe su nombre al padre François d'Aix de La Chaise, confesor de Luis XIV de Francia. Tiene una gran cantidad de espacios verdes y alberga una gran cantidad de tumbas de personalidades francesas como Pierre Bourdieu, Jim Morrison, Oscar Wilde, Honoré Balzac, Fédéric Chopin, Maria Callas, Delacroix, Jaques-Luis David, Gerda Taro, Proust y un largo etcétera.

Foto: Gtres

montmartre Gtres. Cementerio de Montmartre, París

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Cementerio de Montmartre, París

Inaugurado en 1825, el también conocido como el Cementerio del Norte es el tercero más grande de París. Su cercanía a la iglesia del Sacré Coeur (Sagrado Corazón) y la abundancia de árboles y vegetación que rodea los nichos lo convierten en un lugar ideal para pasear. Además, una visita a este camposanto ofrece la oportunidad de rendir un pequeño homenaje a alguno de los personajes célebres que tienen en él su sepultura. Gustave Moureau, Emile Zola, Edgar Degas, Alexandre Dumas o Dalida entre muchos otros.

Foto: Gtres

París. Mayo en París

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Mayo en París

París, una de las ciudades más literarias del mundo, tiene un rostro diferente en cada época del año. Pero son muchos los que coinciden que la primavera da lo mejor de París. El escritor argentino Julio Cortázar, lo opinaba así. Él, un eterno enamorado de la Ciudad de la Luz, amaba la ciudad en primavera. Se podía estar todo el día en la calle y le resultaba complicado encerrarse a leer o a trabajar. Sin duda, los cielos de París en primavera bien valen un viaje.

Foto: Gtres

París

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París

Tal vez la ciudad más literaria del mundo. Todo un clásico de Europa, La Ciudad de La Luz sigue iluminando en tercera posición. Según el ranking "World’s Best Cities" es la ciudad mejor conectada por aeropuerto del mundo. Ello la convierte en un destino perfecto para muchas convenciones y reuniones de trabajo. Por supuesto, sigue siendo destino para aficionados a la gastronomía del mundo y amantes de la cultura más selecta. Sin duda, siempre nos quedará París.

Foto: Gtres

Museo romantico paris. Los salones literarios de París

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Los salones literarios de París

Al final de una callejuela adoquinada, encontramos uno de los museos de París con más encanto: el Museo de la vida romántica. En esta deliciosa casa del pintor Ary Scheffer, construida en  1830, se ha reproducido el ambiente y la filosofía romántica de los salones literarios de la época. La planta baja está dedicada a la escritora George Sand, pseudónimo de la baronesa de Dudevant: encontramos retratos, mobiliario, objetos y joyas de los siglos XVII y XIX. En el primer piso, los cuadros del pintor Ary Scheffer están rodeados por obras de sus contemporáneos.

Foto: Oficina de Turismo de París

librerías parís. Una de las librerías más famosas del mundo está en París

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Una de las librerías más famosas del mundo está en París

Esta es una de las librerías más famosas del mundo… A mediados de los 60, el norteamericano George Whitman tomó prestado el nombre de "Shakespeare and Company" a la mítica librera Sylvia Beach para abrir esta librería, en la actual dirección de París (37 Rue de la Bûcherie). La original se encontraba en la Rue de la Bûcherie. Pero de esta ubicación queda solo un rótulo que recuerda que Sylvia Beach alojó a los grandes escritores de los años 20 y que editó el Ulises de James Joyce. Por su parte, la actual "Shakespeare & Company" alojó a grandes poetas de la generación Beat y a otros muchos escritores en su abarrotado interior. Si la visitas, seguro que encontrarás algún recital de poesía y son habituales las presentaciones de libros. Si te entran ganas de tomar un café, han abierto una cafetería muy literaria al lado mismo.

Foto: Oficina de Turismo de París

Place des vosges. La casa de Victor Hugo

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La casa de Victor Hugo

Quién más, quién menos, al pensar en París, seguro que recuerda a Victor Hugo. Poeta, novelista y dramaturgo de una amplísima producción. Obras como Los Miserables, pero especialmente, Nuestra Señora de París, la historia del jorobado de Notre Dame, retrataron una atmósfera muy especial de París. Entre 1832 y 1848, Victor Hugo ocupó un apartamento en el Hôtel de Rohan-Guéménée, en la Place des Vosges, una de las más bellas de la ciudad. Hoy el barrio del Marais es uno de los barrios de París que recogen las últimas tendencias en cultura, arte y moda. La visita a la Casa museo de Victor Hugo nos transportará a la intimidad del genio de la literatura.

Foto: Turismo de París

Barrio latino de París. El barrio más literario de París

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El barrio más literario de París

En la orilla izquierda del Sena encontramos el barrio más bohemio de París. Su nombre no viene de que en él haya una gran concentración de vecinos de procedencia latina; más bien, se refiere a que en la Edad Media, los habitantes de la zona eran estudiantes que utilizaban el latín para comunicarse. Hay importantes monumentos que visitar; pero, sin duda, a los amantes de la literatura les emocionará pasear por las calles por donde han pasado escritores de todas las épocas, tan importantes como Paul Veraine o Antonio Machado. Aquí vivió James Joyce, en el 71 Rue du Cardinal Lemoine y, Ernest Hemingway, en el 74 de la misma calle. 

Foto: Oficina de Turismo de París

París, ciudad literaria

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París, ciudad literaria

Pocas ciudades tan literarias como París. Durante siglos, escritores de todo el mundo han recorrido sus calles y han usado sus cafés como lugares de escritura. De ello da buena fe las rutas literarias del Instituto Cervantes con sede en París: el poeta César Vallejo, el escritor Julio Cortázar, la hondureña Consuelo de Saint Exupéry, Dalí o Juan Goytisolo son sólo unos pocos a los que han dedicado una de sus detallas rutas literarias.

Foto: Oficina de Turismo de París

libreros. El Sena, un río con libros

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El Sena, un río con libros

Los libreros del Sena son toda una institución de París. Se les conoce como “bouquinistes” porque están especializados en libros viejos y de ocasión, aunque cada vez más recurren al recuerdo para los turistas. Son típicos los puestos de chapa verde que se abren como armarios en la orilla derecha del Sena, del Pont Marie al Quai du Louvre, y, también, en la izquierda, del Quai de la Tournelle al Quai Voltaire, muy cerca del Barrio Latino.

Foto: Oficina de Turismo de París

Gare de Lyon Paris. Gare de Lyon, una estación de artistas

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Gare de Lyon, una estación de artistas

A la Gare de Lyon, muy cerca del centro de París, llegan los trenes de alta velocidad de Renfe/SNCF. Si ya las estaciones de trenes suelen ser lugares de ambiente literario, ésta, en especial, inspira literatura. Es un lugar especial para muchos lectores de Ernest Hemingway, pues aquí su primera esposa perdió los manuscritos de juventud del escritor. Pero además, la Gare de Lyon es el espacio en el que se encuentra Le Train Bleu. El restaurante, que se inauguró para la Exposición Universal de 1900, fue refugio gastronómico de artistas y bohemios como Dalí, Jean Cocteau o el actor Jean Gabin.

Foto: Oficina de Turismo de París

Puentes de paris. Los puentes de París

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Los puentes de París

El argentino Julio Cortázar fue un enamorado de París, ciudad que convirtió en su hogar cuando dejó Argentina. La conocía al detalle y le encantaba pasear por ella y por los puentes sobre el Sena (más de 30 puentes a lo largo del río). Ese amor convirtió a la ciudad en un protagonista más en gran parte de su obra. Papel indiscutible en Rayuela, por ejemplo, donde convirtió el Pont des Arts en lugar de encuentro de sus dos personajes principales, la Maga y Horacio. Este puente se construyó durante la época de Luís XIV para que los estudiantes pudieran cruzar el Sena hacia el Museo del Louvre.

Foto: Oficina de Turismo de París

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Café y letras en París

La historia de la literatura en París está directamente asociada a sus cafés y restaurantes. De algún modo, esta estrecha relación se trasladó a Buenos Aires, otra gran ciudad literaria. En París, en el Boulevard St-Germain, se encontraba el café favorito de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, el Café de Flore. En Montparnasse, las “brasseries” de las que eran asiduos escritores como Ernest Hemingway, Jean Cocteau o, entre muchos, Exra Pound. Pero, tal vez el café más poético de todos sea La Closerie des Lilas, donde escribieron escritores como Oscar Wilde y Apollinaire.

Foto: Oficina de Turismo de París

picasso la-celestina-Paris-1904-blue-period2. La Celestina, París

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La Celestina, París

Una obra fundamental de su periodo azul, donde se manifiesta cierto pesimismo. Es una época donde Pablo Picasso refleja la soledad, la vejez, la pobreza, como esta celestina, inspirada en la tradición literaria española. Para ver este cuadro hay que ir hasta el Museo Picasso de París, ubicado en Hôtel Salé, colección formada gracias a dos daciones de los herederos del artista. 

Foto: Musée Picasso Paris

El fantasma de la ópera de París

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El fantasma de la ópera de París

El monumental edificio de la Ópera Garnier, en el distrito IX de París, es el escenario de una famosa leyenda que apareció en 1910 con la publicación de la novela gótica del escritor Gaston Leroux, "El fantasma de la Ópera". El fantasma es un  genial músico que se esconde debido a la deformidad que sufre pero que se enamora de la joven estrella Christine Daaé, enamorada a su vez, del Conde de Chagny. La historia es una suma de tragedias, accidentes, duelos y muertes, que curiosamente tienen fundamento en noticias trágicas sucedidas en el palacio Garnier, inaugurado en 1875, que el escritor recopiló. 

Foto: Gtres

Opera Garnier. Ópera Garnier, París (Francia)

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Ópera Garnier, París (Francia)

Construida por orden expresa de Napoleón III, su creación formaba parte de un plan de renovación arquitectónica de toda la ciudad de París. Inaugurado oficialmente en 1875, también es conocido como Palais Garnier y debe su nombre a Charles Garnier, el arquitecto encargado del diseño del edificio. 

Foto: Gtres

Plaza Aspirant Dunand, París, Francia

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Plaza Aspirant Dunand, París, Francia

Estatua de mármol de Miguel Servet del escultor y escultor Jean Baffier. En ella aparece maniatado por unas cadenas y apostado junta a la estaca de la hoguera en la que falleció quemado por orden del Tribunal de la Santa Inquisición.

Foto: Siren-Com

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La Sorbona

La bella capilla de Le-mercier fue producto del mecenazgo de Richelieu, provisor de la Universidad. 

Foto: François Bibal / Rapho

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Palacio de Luxemburgo

María de Médicis fue coronada reina de Francia justo antes del asesinato de Enrique IV. El palacio fue construido por María de Médicis durante su regencia en el tiempo que Richelieu estuvo a su servicio. 

Foto: Bridgeman

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Palacio del Louvre

El Pabellón del Reloj (en primer término) corresponde a la ampliación del palacio bajo Luis XIII, según un diseño de Lemercier. Las esculturas son de Jacques Sarrazin. 

Foto: A1PIX

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Chantilly

Este palacio, 30 kilómetros al norte de París, perteneció desde el siglo XVI a los Montmorency. Tras la ejecución de Enrique de Montmorency en 1632, a instancias de Richelieu, Luis XIII lo confiscó. Más tarde pasó a manos de la familia de los Condé. 

Foto: Contacto

París. París y la chanson française

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París y la chanson française

Si te detienes a escuchar a París, resulta que suena a chanson. La ciudad de la luz ha vivido momentos de revolución y lucha. Libertad, igualdad, fraternidad, y desde la Revolución Francesa hasta mayo del 68 y sus estudiantes en la calle. París tiene una banda sonora muy particular, la de los cantautores de la chanson: Edith Piaf, Serge Gainsbourg, Georges Moustaki o Emile Vaché… Un sonido con cierto toque nostálgico, intelectual y reivindicación de la tradición, ideal para pasear por la capital de Francia.

Foto: Gtres

Versalles

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Versalles

Durante los meses de verano se celebran en los jardines de Versalles las Grandes Aguas Musicales y las Grandes Aguas Nocturnas, dos espectáculos en los que la música barroca pone banda sonora al fluir de las fuentes habitadas por seres mitológicos y rodeadas de bosques y parterres. En el siglo XVIII, el rey de reyes francés, Luis XIV, mandó construir esta fantasía de palacios, jardines y fuentes para convertirla es su morada y en la de su corte. Situada a diecisiete kilómetros de París, conviene también visitar la ciudad de Versalles con el casco histórico de Saint Louis, sus elegantes restaurantes donde es posible disfrutar de le exquisita cocina francesa, el barrio de Notre Dame con su teatro Montansier y su arquitectura del siglo XVIII y un gran abanico de comercios y servicios y varios mercados en los que la compra y el paseo se convierten en una delicia.

Turismo de Versalles

Foto: Gtres

parís. París

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París

(15 millones de turistas en 2015)

París es la ciudad de las luces. En la capital de Francia comenzó esto del turismo urbano con el poeta Charles Baudelaire paseando y escribiendo versos en las calles. La modernidad de Le Marais, los clásicos como la Torre Eiffel, los paseos por el Sena, el romanticismo de Montmartre, las cafeterías y bistró. Lo dijo Hemingway, “París era una fiesta”, y lo continúa siendo, al menos para los sentidos.

Foto: Gtres

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Biblioteca Nacional de Francia

Fue fundada en 1792 y está ubicada cerca del centro de París, junto al Sena. Alberga más de 13 millones de volúmenes y cumple el objetivo de almacenar, mantener y dar a conocer el patrimonio cultural escrito de Francia. La sala oval que aparece en la imagen es obra de Pascal y fue construida en 1932. 

Foto: Gtres

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París

La catedral de Notre Dame, por su gran valor simbólico, es un punto de partida habitual para los peregrinos.

Foto: Hemis / Awl Images

París. París, Francia

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París, Francia

Podría ocupar la primera posición entra las ciudades más populares del mundo; pero esta vez, París, se ha quedado en la tercera posición. La ciudad de la luz, del amor, la ciudad de la literatura, está llena de atracciones suficientes para una vida. Es la única ciudad que tiene dos lugares entre los diez de mayor interés turístico de Europa: la Torre Eiffel y Notre Dame. Pero, ¿qué más? Toda una clase de arte en el Museo del Louvre, callejear por sus barrios como Marais o el Barrio latino, disfrutar de la gastronomía en algunos de sus bistro, pasear por la rivera del Sena o visitar el mundo de Amélie Poulain, ¡París no se acaba nunca!

Foto: Gtres

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