Australia

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gigantes07. Río Drysdale

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Río Drysdale

El arte rupestre junto al río Drysdale, quizás el primer indicio de interacción entre el hombre y la megafauna, parece mostrar a un cazador enfrentado a un gran depredador, tal vez Thylacoleo carnifex.

Foto:: Amy Toensing

gigantes06. Isla Kangaroo

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Isla Kangaroo

Imagine un grupo de cazadores aborígenes hace 45.000 años, agazapados bajo una cornisa rocosa en la costa sur de la isla Kangaroo. El matorral semiárido que veían, semejante al paisaje seco actual, albergaba una megafauna que los humanos cazaban para comer.

Foto: Amy Toensing

gigantes05. Dromornis stirtoni y Palorchestes painei

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Dromornis stirtoni y Palorchestes painei

Pájaro del trueno de Stirton (en segundo plano) y tapir marsupial australiano (en primer plano)
 

D. Stirtoni, tal vez la mayor de las aves conocidas, no podía volar. Con tres metros de altura y 450 kilos de peso, pertenecía a una familia de aves gigantescas no voladoras, los dromornítidos. Ningún humano vio nunca a esta ave, que vivió hace unos ocho millones de años, a finales del mioceno, cuando Australia empezó a aridizarse.

«Destrozaárboles»: así describe el paleontólogo Tim Flannery a Palorchestes, marsupial del tamaño de una vaca que usaba las robustas extremidades, el hocico en forma de trompa y la lengua semejante a la de una jirafa para arrancar la corteza de los troncos y desenterrar raíces. Al principio los científicos confundieron sus dientes con los de un canguro gigante, pero sus parientes más cercanos son los uombats y los koalas.

Ilustración: Adrie y Alfons Kennis

gigantes04. Canguro gigante de cara corta -  Procoptodon goliah

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Canguro gigante de cara corta - Procoptodon goliah

Ningún canguro moderno puede levantar los brazos por encima de la cabeza y arrancar hojas de un árbol. Con unos dedos largos y provistos de uñas, y unas extremidades anteriores que podía extender hacia arriba, P. goliah, el mayor canguro que ha existido nunca, tenía el alimento asegurado en los bosques abiertos. Este marsupial de dos metros de altura, con pies similares a cascos, fue uno de los últimos integrantes de la megafauna en extinguirse. Coexistió con la especie humana durante miles de años y pudo inspirar las leyendas aborígenes sobre un canguro feroz de largos brazos.
 

Ilustración: Adrie y Alfons Kennis

gigantes03. Cuevas de Kelly Hill, isla Kangaroo

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Cuevas de Kelly Hill, isla Kangaroo

Los guías del parque examinan unos sedimentos que albergan una gran abundancia de huesos en las cuevas de Kelly Hill, en la isla Kangaroo, tal vez uno de los últimos lugares donde sobrevivió la megafauna australiana.

Foto: Amy Toensing

gigantes02. León marsupial - Thylacoleo carnifex

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León marsupial - Thylacoleo carnifex

Depredador del tamaño de un leopardo, T. carnifex merodeaba por bosques abiertos y matorrales en busca de presas, entre las que quizá se encontraran los recién llegados humanos. Con un peso de hasta 160 kilos y una altura en la cruz de 75 centímetros, era el mamífero carnívoro más grande del continente, probablemente un as de la caza. Atacando por sorpresa desde la maleza, era capaz de abatir animales mucho más grandes que él, a los que atrapaba con unas garras afiladas como puñales y remataba con los grandes incisivos.
 

Ilustración: Adrie y Alfons Kennis

gigantes01. Parque Nacional Cradle Mountain-Lake Saint Clair, Tasmania

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Parque Nacional Cradle Mountain-Lake Saint Clair, Tasmania

El paisaje de la megafauna prehistórica pervive en el Parque Nacional Cradle Mountain-Lake Saint Clair, en Tasmania.

Foto: Amy Toensing

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