Alemania

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selva-negra-Hohenzollern. Tierra de frontera

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Tierra de frontera

Lo mejor de la Selva Negra es el nombre: Schwarzwald. Y aunque no sea ni "selva" (wald significa bosque común) ni "negra" (tiene más árboles de hoja caduca que abetos), ese rótulo evoca algo oscuro y salvaje, misterioso, envuelto en brumas de leyenda. La fortaleza de Hohenzollern, del siglo XI y remodelada en el XIX, se erige sobre una colina de 850 metros en el límite de la Selva Negra y Suabia. 

Foto: Krzysztof Browko / Alamy Stock Photo

selva-negra-cementerio-friburg. Friburgo

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Friburgo

Puerta de entrada de la Selva Negra, Friburgo de Brisgovia –no confundir con el suizo, ni con los varios Friburgos allende las fronteras tudescas– es una ciudad repleta de alicientes. En la fotografía, monumento del cementerio principal.

Foto: Thomas Totz

selva-negra-friburgo-plaza. Plaza de la Catedral de Friburgo

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Plaza de la Catedral de Friburgo

Friburgo es una ciudad verde donde las haya. En cualquier plaza o recodo la mirada topa con la montaña, metida en las tripas urbanas. Además del entorno, en el centro se cuentan más bicicletas incluso que gorriones.

Foto: Katatonia82 / Shutterstock

selva-negra-bosque. Bosques de ensueño

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Bosques de ensueño

Los romanos llamaron "selva negra" a este territorio por sus densas florestas. Aquellos temidos bosques ofrecen ahora bellas caminatas. Internándose hacia el sur pronto se da con el lago Titisee, la joya lacustre de la Selva Negra. La proximidad del monte Feldberg (1.493 metros), el pico más alto de la región, lo ha convertido en un destino vacacional tanto en verano como en invierno. 

Foto: Thomas Herzog

selva-negra-triberg. Cascada de Triberg, la más alta de Alemania

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Cascada de Triberg, la más alta de Alemania

Si desde Friburgo se toma rumbo hacia el este, entraremos en la zona de los pueblos relojeros. Triberg, a 60 kilómetros, es el más famoso, aunque también lo es por la cascada que el río Gutach forma al despeñarse sobre lajas de granito.

Foto: Sergii Zinko / Shutterstock

selva-negra-gengenbach. Gengenbach

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Gengenbach

Este pueblecito surge en mitad de la ruta de Friburgo a Baden-Baden como un decorado de cuento, o de película porque en sus calles se ha rodado, entre otras, Charlie y la fábrica de chocolate (2005). Calzadas empedradas, casas de entramado visto, fuentes, puertas fortificadas, un ayuntamiento barroco y un par de iglesias. Todo ello girando en torno a la Marktplatz, cuyo espacio se disputan las flores, los tabancos del mercado y las mesas de las terrazas. El Narrenmuseum expone máscaras y trajes de su particular carnaval o Fasend, que dura 6 días, 7 semanas antes de Pascua.

Foto: Fototeca 9x12

selva-negra-sankt-blaisen. Abadía de Sankt Blaisen, cerca del monte Feldberg

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Abadía de Sankt Blaisen, cerca del monte Feldberg

Si desde Friburgo se toma rumbo hacia el este, entraremos en la zona de los pueblos relojeros.

Foto: Victor Lacken / Aci

selva-negra-maulbronn. Maulbronn

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Maulbronn

En este monasterio cisterciense (1147) estudiaron el astrónomo Johannes Kepler y el escritor Hermann Hesse. Es Patrimonio Mundial. Poco más de media hora en coche separa Maulbronn de la ciudad de Baden-Baden, de nuevo en la zona vinícola del Rin.

Foto: Walter Bibikow / AWL Images

selva-negra-Schluchsee. Schluchsee

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Schluchsee

Este lago es famoso por su oferta en actividades náuticas y rutas senderistas. La garganta del río Wutach, conocida como el Gran Cañón de la Selva Negra, se localiza a apenas unos kilómetros hacia el este.

Foto: Franz Walter / AgeFotostock

Berlín. Berlín y la II Guerra Mundial

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Berlín y la II Guerra Mundial

Efectivamente, Saint Exupery comenzó a sentir que algo terrible estaba a punto de suceder. Se respiraba en el ambiente. A principios de 1939, salió publicado Tierra de hombres y fue nombrado oficial de la Legión de Honor. Presintiendo lo que estaba por venir, viajó a Berlín para ver con sus propios ojos cómo se estaba desarrollando todo en Alemania. Volvió horrorizado, convencido de que con Hiter no habría paz. No se equivocó. En diciembre de 1939, Saint-Exupéry se incorporó en una escuadrilla de reconocimiento con base en la región de Champagne. Llegó a realizar siete peligrosas misiones de reconocimiento, por las que recibió la Cruz de Guerra. Pero el avance nazi era imparable, la escuadrilla fue evacuada y Francia ocupada. El mundo que había conocido comenzaba a desaparecer.

Foto: AgeFotostock

Frankfurt, Alemania

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Frankfurt, Alemania

Foto: AP

Deutsches Museum

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Deutsches Museum

El museo de ciencia y tecnología más grande del mundo está en Alemania. Necesitarías 8 días para recorrerlo de forma completa a través de sus 50 secciones que exponen un paseo por la fascinante historia de los avances de la humanidad: desde la Edad de Piedra, a la cerámica, a la imprenta, el ferrocarril, la industria del petróleo o la informática e internet. Los cinco edificios de que consta se ubican en una isla sobre el río Isar, en Múnich. Entre sus objetos históricos destaca uno que es la delicia de pequeños y mayores: el primer avión accionado por los hermanos Wright. También hay una reproducción fiel de las cuevas de Altamira (España). 

Foto: Museo

Europa-Park. Europa Park (Alemania)

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Europa Park (Alemania)

Este parque alemán es grandioso… Tiene más de cien atracciones repartidas en 13 áreas temáticas dedicadas, como el nombre del parque, a países de Europa.  Se encuentra en Baden-Wurtemberg, entre Friburgo de Brisgovia y Estrasburgo, y es ideal para los incondicionales de sentir la adrenalina de una buena montaña rusa: tiene 11 diferentes, una de ellas te pondrá de 0 a 100 hm/h. en solo 2 segundos. Acaba de incorporar nuevas atracciones basadas en realidad virtual, como Eurosat Coastiality, que hará las delicias de los más tecnológicos.

Foto: Europa Park

Berlín

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Berlín

Berlín es una ciudad sin tiempo. Su presente es más bien la acumulación evidente de diferentes estratos del pasado. Así, el presente de Berlín es la historia de un país, y su futuro. Hay diversos iconos de la ciudad que nos hablan de su reciente historia, de cuando fue dos, separada por un muro que, en realidad, separó dos formas diferentes de ver el mundo. Está la Puerta de Brandenburgo, el Parlamento Alemán con su espectacular cúpula de Norman Foster, icono de la arquitectura más moderna de Berlín. El río Spree serpentea por toda la ciudad. Muy cerca de su ribera, en Alexanderplatz, se levanta uno de los símbolos de Berlín: la Torre de telecomunicaciones de la antigua RDA. Desde sus 200 metros de altura hay unas vistas espléndidas sobre la ciudad.

Foto: AgeFotostock

LKF-415662 Schobburg. Auf Schönburg (Alemania)

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Auf Schönburg (Alemania)

El frondoso valle del Rin es el idílico entorno que rodea los muros de Auf Schönburg. Esta fortaleza, que data del siglo X, fue restaurada a mitad del siglo XX para convertirse en uno de los hoteles-castillo más románticos de Alemania. Su decoración, sus muebles, sus robustos muros y un cuidado jardín contribuyen a que el viaje hacia la época medieval sea completo. ¿Qué mejor que rematarlo con una visita al museo de la torre y una cena con productos de la zona?

Foto: Age fotostock

Castillo de Neuschwanstein

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Castillo de Neuschwanstein

El más famoso e icónico de los castillos alemanes está situado en la región de Baviera y, a pesar de su aspecto medieval, con torreones y picudas almenas, fue construido en el siglo XIX. Luis II de Baviera, llamado el Rey Loco, fue su artífice, aunque murió sin verlo terminado. El castillo es una auténtica fantasía, desde la reproducción de la gruta donde Wagner interpretaba sus obras a las originales dependencias y mecanismos que llenan el palacio. Su nombre original era «Nuevo castillo de Hohenschwangau», en honor del castillo donde el rey pasó gran parte de su infancia y a su muerte lo cambiaron por el de Neuschwanstein. Recibe cada año 1,4 millón de visitantes.

Foto: AgeFotostock

Castillo de Moritzburg

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Castillo de Moritzburg

El Castillo de Moritzburg, situado en el estado de Sajonia, a trece kilómetros de Dresden, es un bellísima construcción barroca con cuatro torres circulares levantadas sobre una isla artificial. En origen, entre los años 1542 y 1546, fue pabellón de caza del duque Moritz de Sajonia, de quien procede su nombre. En su interior se exhiben varias colecciones entre las que destaca la de porcelana de Meissen

Foto: AgeFotostock

Castillo de Katz

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Castillo de Katz

Otro de los castillos abocados al Rin es esta fortaleza con unas vistas impresionantes al valle y a los viñedos. Parada ineludible de la Ruta Romántica que discurre a través de la región de Renania-Palatinado, aunque no puede visitarse su interior, merece la pena por su ubicación y la contundencia de su estructura. Construido en el siglo XIV para proteger el punto aduanero de St. Goar, que se encuentra justo enfrente, quedó totalmente destruido durante el asedio de las tropas francesas en el siglo XIX y vuelto a levantar noventa años más tarde para convertirlo en una residencia magnífica. Actualmente es propiedad privada y una vez al año, durante la celebración de los fuegos artificiales "Rhein in Flammen" (el Rin en llamas), desde aquí se disparan fuegos artificiales y bengalas rojas que envuelven al castillo de luces y estelas.

Foto: AgeFotostock

Aeropuerto de Frankfurt. 10ª posición: Aeropuerto de Frankfurt

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10ª posición: Aeropuerto de Frankfurt

Es el aeropuerto más grande de Alemania,  el tercero más grande de Europa y cuenta con una conexión directa con la red europea de alta velocidad de German Rail. Hay todo tipo de servicios, desde los clásicos a la opción de celebrar tu boda. En la web del aeropuerto prometen una experiencia inolvidable. Lo que es seguro es que será difícil que pierdas el vuelo en tu viaje de novios.

Foto: AgeFotostock

Aeropuerto de Múnich. 6ª posición: Aeropuerto de Múnich

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6ª posición: Aeropuerto de Múnich

Munich fue nombrado, una vez más, el mejor aeropuerto de Europa para 2018. Su ubicación, a 28 kilómetros del centro de la capital, es inmejorable. Pero es que, además, dispone de cabinas para dormir y duchas, especialmente útil en conexiones con mucho tiempo de espera, mini-golf, salas de exposiciones y salas de juegos para entretenernos en la espera, una terraza de observación y una amplia oferta gastronómica ideal para disfrutar de la cocina de la región sin salir de las terminales.

Foto: AgeFotostock

Friedhof Grunewald-Forst Portal2. Friedhof Grunewald-Forst, Berlín

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Friedhof Grunewald-Forst, Berlín

Al sur de la ciudad de Berlín y durante el siglo XIX, las personas que querían quitarse la vida en muchas ocasiones decidían lanzarse al río Havel. El problema era que muchos de los cadáveres se quedaban varados en los meandros del río y, debido a que no podían ser enterrados en un cementerio cristiano por su pecado, se convirtieron en un problema para las autoridades. Éstas encontraron la solución en el bosque de Grunewald, el cual acabaría convirtiéndose en el cementerio de los suicidas. 

Foto: Age fotostock

El Monumento a los judíos asesinados en Europa, Berlín Alemania. El Monumento a los Judíos Asesinados en Europa, Berlín, Alemania

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El Monumento a los Judíos Asesinados en Europa, Berlín, Alemania

También conocido como Holocaust-Mahnmal o el Monumento del holocausto, es un monumento que recuerda en Berlín a los judíos víctimas del holocausto.

Foto: CC

Judíos procedente de los Cárpatos a su llegada al campo de concentración de Auschwitz. La llegada al infierno

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La llegada al infierno

Judíos procedente de los Cárpatos a su llegada al campo de concentración de Auschwitz

Foto: Yad Vashem

marienplatz-hoy. 2017

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2017

Salvo por la estación de metro de Marienplatz, la plaza ha cambiado poco, aunque la fuente del Pescado es hoy un punto de encuentro, las torres de los monumentos son miradores y los ayuntamientos Viejo y Nuevo (Altes y Neues Rathaus) alojan museos. Los visitantes se detienen a admirar la fachada del Nuevo, labrada con historias y leyendas locales, y con el Glockenspiel, un reloj con figuras que salen a dar las horas. 

Foto: Age fotostock

marienplatz-ayer. 1865

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1865

En la segunda mitad del siglo XIX Múnich vivía una expansión artística impulsada por el joven monarca Luis II de Baviera, que entonces residía en la ciudad. En 1865 decidió derrumbar las 24 casas que ocupaban la fachada sur de la Marienplatz para construir un nuevo Ayuntamiento; el antiguo, gótico, se erigía en un lateral desde 1439. Las obras dieron como resultado un esplendoroso edificio, ejemplo de neogótico alemán. La plaza creció a los pies de la Peterskirche, el templo católico más antiguo de Alemania (1150), y desde su fundación fue escenario de mercados, fiestas, torneos y ejecuciones. La fuente del Pescado es un legado de aquella época, mientras que la Columna de Santa María fue alzada en el centro de la plaza en recuerdo de la Guerra de los 30 Años. Ese mismo año su prima, la princesa bávara apodada Sisí, nacida en la ciudad, posaba con su vaporoso vestido blanco para el que hoy es su retrato más conocido.

Foto: Age Fotostock

Dora maar, Berlín

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Dora maar, Berlín

Dora Maar fue una de las musas de Pablo Picasso. La conoció en 1936 y le dedicó un gran número de retratos. Ella fue quien documentó gráficamente la creación del "Guernica". Este retrato cubista se puede ver en el museo Berggruen, una colección de arte moderno que pertenece a la Galería Nacional de Berlín, en la famosa isla de los museos, y donde se exponen, además de a Pablo Picasso, a artistas como Paul Klee y Henri Matisse.

Foto: Colección Berggruen

Mittenwald y los Alpes Bávaros

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Mittenwald y los Alpes Bávaros

Este es uno de los pueblos más bellos de los Alpes Bávaros. Se encuentra cerca de la frontera de Austria, con el telón de fondo de los espectaculares Alpes Bávaros, la porción oriental del sistema montañoso. El pueblo de Mittenwald presenta la singularidad de que las fachadas de sus casas típicas están decoradas con frescos como si fueran lienzos.

Foto: AP

Ciudad medieval de Quedlinburg

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Ciudad medieval de Quedlinburg

Hay viajes que nos transportan a otra época, en este caso a la época medieval. Alemania tiene muchas ciudades medievales; pero el de Quedlinburg, a orillas del río Bode, en el estado federado de Sajonia-Anhalt, con sus más de 1.200 casas de arquitectura tradicional, es el más representativo. Una riqueza patrimonial que le llevó a ser declarada como como Patrimonio de la Humanidad en el año 1994.

Foto: AP

Lago Constanza. Lago de Constanza

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Lago de Constanza

Este lago es un lugar de ensueño enmarcado por los Alpes. Está rodeado por Alemania, Austria y Suiza, y es famoso por las islas que hay en él y por los bellísimos pueblos que encontramos en su orilla. Paisajes verdes, viñedos, algún que otro castillo y veleros que surcan la superficie del lago, convierten este lugar en uno de los imprescindibles de Alemania.

Foto: AP

Selva Negra. La Selva Negra

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La Selva Negra

Se cree que fueron los romanos los que la llamaron así dado que la densidad de los bosques impedía la entrada de la luz del sol. Parece que la naturaleza quiso concentrarse toda aquí. Al recorrer la Selva Negra comprobaremos que apenas hay zonas urbanas y sí lagos, ríos y mucho verde, por donde disfrutar de actividades como el senderismo y el ciclismo. Un paisaje que sirvió como escenario de diversas películas y series de producción alemana. Los más golosos están de enhorabuena, ya que les espera una delicia de la gastronomía alemana: la tarta de la Selva Negra, decorada con frutas silvestres recolectada de los bosques.

Foto: AP

Castillo de Neuschwanstein

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Castillo de Neuschwanstein

El castillo de Neuschwanstein parece salir directamente de un cuento de hadas. Su entorno y la belleza de su arquitectura lo convierten en todo un clásico del turismo de Alemania. Es el último de los castillos de Baviera que mandó construir Luis II de Baviera. ¿Sabías que sirvió de inspiración para el Castillo de Disney?

Foto: Gtres

Catedral de Colonia

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Catedral de Colonia

La cuarta ciudad más grande de Alemania guarda una joya arquitectónica en el centro histórico. La Catedral de Colonia bien merece un viaje. El monumento más visitado de Alemania fue en su día el edificio más alto del mundo, hasta la construcción de Monumento a Washington en 1884. En su interior se guarda un relicario que según la tradición contiene los restos mortales de los tres Reyes Magos. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1996.

Foto: AP

Bonn y Beethoven

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Bonn y Beethoven

Cualquier amante de la música conoce esta ciudad; no obstante, aquí nació el gran Ludwig van Beethoven (1770-1827). En esta importante ciudad de Alemania todo tiene que ver con el compositor alemán, que nació en una casa de la Bonngasse, número 20. Hoy es el Museo Casa Natal de Beethoven. En la Münsterplatz está el monumento dedicado al compositor, y desde él podremos iniciar un recorrido muy musical por toda la ciudad.

Foto: AP

Múnich Oktoberfest

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Múnich Oktoberfest

Aunque el 3 de octubre es el Día de la Unidad Alemana, la fiesta más famosa de Alemania es el  Oktoberfest, la gran fiesta de la cerveza. Esta fiesta que se replica en diferentes lugares del mundo, tiene su epicentro en  Múnich, la capital de Baviera, y tercera ciudad del país en habitantes. Dura entre 16 y 18 días, y comienza siempre el primer sábado después del 15 de septiembre. 

Foto: Gtres

Puerta de Brandeburgo. Puerta de Brandeburgo, Berlín

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Puerta de Brandeburgo, Berlín

Esta antigua puerta de entrada a Berlín se convirtió en símbolo de la división entre las dos Alemanias de la Guerra Fría, pues quedó entre alambradas en tierra de nadie tras la construcción del Muro de Berlín. Tras la reunificación, en cambio, pasó a ser un icono de la capital de Alemania. Ya sea por sus museos, por la historia, o por la vibrante cultura urbana, Berlín es una visita imprescindible.

Foto: Gtres

Balnearios en Baden-Baden

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Balnearios en Baden-Baden

La elegancia hecha ciudad. Dejamos para el final el municipio de Baden-Baden porque es óptimo para el relax después de recorrer Alemania. Hay excepcionales baños termales y tratamientos de spa. Sus calles empedradas y rincones en los bien cuidados jardines son un escenario perfecto para relajarnos después de haber recorrido la zona de la Selva Negra.

Foto: AP

Reserva de Biosfera de la Selva Negra, Alemania. Reserva de la Biosfera de la Selva Negra, Alemania

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Reserva de la Biosfera de la Selva Negra, Alemania

Situada al sur del país, esta reserva de biosfera posee cadenas montañosas de escasa altura, bosques a los que se han aplicado técnicas de silvicultura, llanuras bajas, praderas de montaña y turberas. La superficie total del lugar se cifra en 63.325 hectáreas, de las cuales un 70% son boscosas.

Foto: UNESCO/ Regierungspresidium

Reserva de Biosfera de la Selva Negra, Alemania. Reserva de la Biosfera de la Selva Negra, Alemania

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Reserva de la Biosfera de la Selva Negra, Alemania

En la región viven 38.000 personas que han sabido conservar sus tradiciones culturales y mantener actividades artesanales importantes. El fomento del turismo sostenible en la zona es muy considerable.

Foto: UNESCO/ Regierungspresidium

Memorial Berlín-Hohenschönhausen. Memorial Berlín-Hohenschönhausen (Berlín, Alemania)

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Memorial Berlín-Hohenschönhausen (Berlín, Alemania)

La Stasi fue el órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana (RDA) cuando el mundo, durante la Guerra Fría, se dividió en el bloque Occidental y el bloque del Este. En este contexto, con un Berlín Este (Oriental) y un Berlín Oeste (Occidental), la Stasi, en colaboración con la KGB soviética, se convirtió en uno de los servicios de inteligencia más efectivos del mundo. Y también represores, al supervisar las actividades políticas de los ciudadanos de la RDA. Su centro de represión fue la Prisión Central de la Seguridad del Estado, hoy, Memorial Berlín-Hohenschönhausen. Durante el recorrido, realizado junto a antiguos reclusos, se muestra las técnicas de tortura, interrogatorios y manipulación psicológica practicados contra políticos y ciudadanos contrarios al régimen. Hoy es memoria de aquellos tiempos en los que se violaron los derechos humanos de forma rutinaria.

Foto: Gtres

Reloj universal de Alexanderplatz Berlin. Un reloj universal en Berlin

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Un reloj universal en Berlin

Este reloj en Alexanderplatz se ha convertido en un icono de la ciudad. Se ubica en un lugar de Berlín muy bien comunicado, con estación de tren, autobús y tranvías, así que el reloj "Urania" es muy visitado tantos por los turistas como por los berlineses. El reloj fue construido en 1969, por lo que es un superviviente de la época de la antigua República Democrática Alemana. Este reloj da la hora de todo el mundo, como si fuera una metáfora del aislamiento que vivió en la época socialista.

Foto: Gtres

Selva Negra reloj de cuco. El reino de los relojes de cuco

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El reino de los relojes de cuco

El que cada media hora salga un autómata con forma de pájaro hace de los relojes de cuco uno de los relojes más simpáticos del mundo. Para encontrar los originales hay que viajar hasta la Selva Negra, Alemania. Precisamente, en Triberg, una pequeña localidad de Alemania ubicada a unos 56km de Friburgo, es el lugar donde se encuentra el reloj de cuco más grande. Si el péndulo mide 8 metros, ¡imaginad el tamaño del pájaro que da la media hora! Esta zona de Alemania, además de ser famosa por la industria relojera, está llena de bellas aldeas y de una naturaleza exuberante. 

Foto: Gtres

Heildelberg. Heildelberg, Alemania

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Heildelberg, Alemania

Esta es una bella ciudad a orillas del río Neckar, en el suroeste de Alemania, en el valle del Rin. Heildelberg es el hogar de la universidad más antigua de Alemania, The Ruperto Carola University. Siempre ha sido un centro de aprendizaje y literatura y ha recibido a escritores famosos como Johann Wolfgang von Goethe, autor de Fausto, y los grandes escritores románticos Clemens Brentano, Bettina von Arnim y Friedrich Hölderlin. Tal vez por influencia de su antiguo castillo, esta fue la cuna del romanticismo alemán del siglo XIX.

Foto: Gtres

arboles4. Alerces

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Alerces

Alerces amarillos cerca de Cottbus, en Alemania, en una fotografía de noviembre de 2016.

Foto: Patrick Pleul / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres

Cuadriga de la Puerta de Brandemburgo

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Cuadriga de la Puerta de Brandemburgo

La Cuadriga de la Puerta de Brandemburgo de Berlín.

Foto: Markus Schreiber / AP Photo / Gtres

Konzerthaus Berlin

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Konzerthaus Berlin

Ubicado en la plaza Gendarmenmarkt, en el corazón de la capital alemana, Konzerthaus fue construido por Friedrich Schinkel en el siglo XIX. Su diseño está inspirado en la belleza de la Grecia Clásica, con sus columnas jónicas, los frisos del frontón y sus numerosas esculturas inspiradas en la mitología griega. Conocido en sus orígenes como el Teatro de Berlín, el popular edificio fue víctima de un incendio durante la Segunda Guerra Mundial. No fue hasta finales del siglo XX cuando fue reconstruido y reconvertido en auditorio.

Foto: Diego Delso

Fachada de la Filarmónica del Elba. Filarmónica del Elba, Hamburgo

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Filarmónica del Elba, Hamburgo

Diseñado por el prestigioso estudio suizo Herzog & De Meuron e inaugurado a principios de 2017, la Filarmónica del Elba es el nuevo icono de Hamburgo, en Alemania. Está ubicado en el puerto de la ciudad, el segundo más importante de Europa, y fue levantado sobre un antiguo almacén de cacao, tabaco y té. De su estructura original aún se conserva el ladrillo rojo de su base que contrasta con la gran ola de cristal creada en su parte superior. En total, esta está compuesta por 1.100 paneles que reflejan el mar, lo que le permite encajar en esta antigua zona portuaria de almacenamiento declarada Patrimonio de la Humanidad tras su rehabilitación. Además del espacio musical, la Filarmónica del Elba alberga en sus interiores un hotel, restaurantes, apartamentos de lujo y una gran plaza.

Foto: Assy

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El castillo en 2017

El llamado "rey loco" tenía fama de excéntrico, pero los palacios que imaginó como refugios en los bosques, montañas y lagos de su amada Baviera forman hoy una de las rutas más atractivas de Alemania. Neuschwanstein se halla a 4 kilómetros de Füssen. Se aconseja acudir primero al mirador situado enfrente y apreciar su presencia casi irreal que remite a los cuentos de hadas (inspiró el castillo de la Bella Durmiente).

Foto: Age Fotostock

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El castillo en 1869

Luis II dibujaba de niño un roquedo cercano al palacio de su padre. Con 24 años, siendo ya rey, sobre él mandó elevar Neuschwanstein, su castillo más fantasioso y el que menos pudo disfrutar. Las obras iniciadas en 1869 duraron dos décadas, en las que a veces se trabajaba de noche con candiles. El interior se lo encargó a un escenógrafo teatral para que representara las óperas de Wagner, su protegido.

Foto: Age fotostock

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El castillo en 1886

En 1886 el rey dormía en sus aposentos cuando fue arrestado por su supuesta incapacidad mental. Al poco tiempo moría ahogado en un lago –pese a ser un gran nadador– sin ver completado su sueño. Más tarde, los nazis ocultaron en el castillo las obras de arte y el oro requisados a los judíos. Había orden de destruirlo en caso de derrota, pero Neuschwanstein sobrevivió. 

Foto: © Bayerische Schlösserverwaltung. www.schloesser.bayern.de

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Thronsaal o Sala del trono

La sala donde debía ubicarse el trono de Luis II estaba situada entre el tercer y el cuarto piso y media 13 metros de altura. Los flancos están decorados con suntuosas arcadas doradas y termina en un ábside con un lugar reservado para el trono. La lámpara crea el efecto de una enorme corona justo encima de donde debía sentarse el rey.

Foto: © Bayerische Schlösserverwaltung. www.schloesser.bayern.de

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