Investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, no solo han estudiado en qué países es más probable que tengan lugar olas de calor extrema, sino los países con mayores riesgos de sufrir daños teniendo en cuenta factores como la economía, el crecimiento de la población, la estabilidad de las redes de energía y la disponibilidad de servicios de atención médica.

Los científicos emplearon modelos climáticos recientes y datos demográficos globales para llevar a cabo sus análisis, además de un enfoque que permite calcular la probabilidad de que los eventos meteorológicos vuelvan a ocurrir, denominando estadísticas de valores extremos.

Además, hay que tener en cuenta que olas de calor estadísticamente improbables, tan extremas que no pueden ser anticipadas por los modelos, se han presentado en el 31% de las 136 áreas analizadas en el estudio a lo largo de los últimos 60 años. Esto representa un motivo aún más significativo para que nos preparemos de manera excesiva para eventos que actualmente parecen casi impensables.

LUGARES CON MÁS RIESGO

De acuerdo con los científicos, los países en vías de desarrollo son los que menos posibilidades tienen de contar con planes integrales de adaptación al calor. La expectativa es que, mientras se mantienen los esfuerzos para combatir el calentamiento global, se puedan implementar acciones para minimizar el impacto de los eventos climáticos extremos que se avecinan.

Así, áreas como Afganistán, Papúa Nueva Guinea y Centroamérica (incluyendo Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) presentan un mayor riesgo de experimentar los perjuicios de las olas de calor, según el informe. 

Asimismo, China y Europa Central son susceptibles debido a que sus considerables poblaciones implican que un número relativamente elevado de individuos se encuentran en peligro. En particular, Alemania, Bélgica y los Países Bajos también se encuentran relativamente poco preparados para enfrentarse a una ola de calor récord. Sin embargo, como naciones desarrolladas, es mucho más probable que tengan planes para mitigar los riesgos.

CONSECUENCIAS

Las elevadas temperaturas sostenidas no sólo pueden causar la muerte de personas de manera directa, sino que también complican considerablemente la vida cotidiana y el trabajo, pueden generar devastación en la agricultura y el desarrollo agrícola, además de generar efectos secundarios como un incremento en el riesgo de incendios forestales.

Con todo, hay noticias alentadoras: implementar medidas de preparación realmente disminuye la cantidad de fallecimientos. Estas acciones pueden incluir la creación de espacios de enfriamiento en áreas urbanas, ajustes en los horarios laborales o la reducción de las jornadas de trabajo. No queda otra en unos escenarios futuros en los que parece que cada vez vamos a sufrir más olas de calor.

PAÍSES CON MAYOR RIESGO POR OLAS DE CALOR

  • Afganistán
  • Papúa Nueva Guinea
  • Guatemala
  • El Salvador
  • Honduras
  • Nicaragua
  • Costa Rica
  • Panamá
  • China
  • Alemania
  • Bélgica
  • Países Bajos
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