Steve, el primo hermano de las auroras boreales

Los científicos empiezan a comprender los mecanismos que subyacen tras "Steve" y "la Cerca", dos fenómenos atmosféricos parecidos a las auroras boreales descubiertos en 2017

Steve and the picket fence

Steve and the picket fence

Foto: Robert Downie Photography / ESA

Steve and the picket fence

Hace no mucho tiempo, en 2017, un grupo de astrónomos aficionados descubrió un resplandor purpureo en el cielo que, con forma de bandas, aparecía acompañado de algunos reflejos verdes similares a un cercado. Estos decidieron publicar las fotografías en un grupo de Facebook conocido como Aurora Chasers en el cual, los usuarios de la red social decidieron bautizar al nuevo fenómeno astronómico como "Steve sobre la cerca" en honor a la película Over the Hedge.

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Fotografías

Desde entonces, ya que sus orígenes eran desconocidos para la ciencia, los científicos han mantenido un gran interés tanto por Steve como por "La Cerca". Y ha sido así como al comparar estos avistamientos en Tierra con los datos obtenidos por la misión SWARM de la Agencia Europea, han conseguido identificar que el fenómeno de Steve, del cual hasta ahora se desconocían los procesos que lo provocaban, está relacionado con el flujo de una corriente de partículas extremadamente calientes que se mueven muy rápidamente. Desde entonces, los científicos han estado tratando de comprender mejor los mecanismos de los que subyace este fenómeno.

De este modo, un artículo titulado The Vertical Distribution of the Optical Emissions of a Steve and Picket Fence Event recientemente publicado en la revista Geophysical Research Letters, describe cómo un grupo de científicos pidió ayuda al grupo de Facebook Alberta Aurora Chasers para obtener las fotos de Steve desde dos lugares y ángulos diferentes.

Steve está relacionado con el flujo de una corriente de partículas extremadamente calientes que se mueven muy rápidamente

Posteriormente identificaron las estrellas en el fondo de estas fotografías utilizando la aplicación SkySafari, lo que utilizaron para orientar la imagen con precisión. Esto facilitó que los científicos pudieran determinar con exactitud a que altura se habían producido los nuevos fenómenos, estimando que las emisiones ópticas de Steve se produjeron entre los 130 y 270 kilómetros de altitud, mientras que la cerca verde que lo acompañaba oscilaba entre los 90 y los 150 kilómetros.

Además, descubrieron que Steve y la Cerca se alinean entre sí a lo largo de líneas de campo magnético muy similares. Los investigadores destacan del mismo modo que aunque la Cerca está activada por una lluvia de electrones, no hay evidencia de que Steve también lo esté. Tan solo cuentan con el hecho de que los dos fenómenos estén exactamente alineados para comprender el origen y la dinámica de Steve.

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“Es muy ilusionante que los científicos ciudadanos de Alberta Aurora Chasers despertaran la curiosidad de los científicos por estudiar a Steve. Estoy emocionado de que pudiéramos ampliar nuestra comprensión de Steve utilizando fotografías tomadas por ellos", declara William Archer del departamento de física y astronomía de la Universidad de Calgary. "Además el gobierno canadiense también ha mostrado interés en el fenómenos y recientemente acuño una moneda con Steve y la cerca", añade.

¿Cuál es la diferencia entre Steve y la aurora?

La aurora típica es causada por electrones energéticos que viajan a través del campo magnético de la Tierra. Cuando esos electrones colisionan con la atmósfera aproximadamente a 100 kilómetros por segundo sobre la superficie de la Tierra, excitan a los átomos presentes en esta, los cuales reaccionan emitiendo luz roja, verde o violeta. En contraste, Steve no parece estar causado por electrones energéticos, y presenta un intenso color blanco.

Steve y la Vía Láctea. Lago Manitoba, Canadá

Steve y la Vía Láctea. Lago Manitoba, Canadá

Foto: Krista Trinder / ESA

Según Eric Donovan, también físico en la Universidad de Calgary, los datos del satélite SWARM en 2017 muestran que Steve fue causado por una banda de gases calientes de 25 kilómetros de ancho, a una altitud de 300 kilómetros y a una temperatura de 3000 °C. El fenómeno se desplazó a una velocidad de 6 kilómetros por segundo y tuvo lugar en regiones subaurorales. Del mismo modo, en otro estudio de seguimiento tampoco se encontró evidencia de que Steve fuera generado de la misma manera que las auroras.

Roger Haagmans, de la ESA, declara por su parte que: “aunque el procedimiento de este estudio ha seguido unas pautas conceptualmente muy sencillas, el mismo ha contribuido de forma muy significativa a la comprensión de Steve. La combinación de datos de SWARM junto con observaciones fotográficas puede ayudarnos en el futuro a seguir desentrañando los misterios que aún esconde.

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