El asma es una enfermedad crónica del sistema respiratorio caracterizada por la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias, llamadas bronquios, que llevan el aire hacia los pulmones. La inflamación y el estrechamiento pueden causar dificultades respiratorias, opresión en el pecho y tos, especialmente en la noche y en las primeras horas de la mañana. El asma puede afectar a personas de todas las edades, aunque generalmente comienza en la infancia.

Los síntomas del asma pueden variar de leves a graves y pueden ser diferentes en cada persona. Algunos de los síntomas comunes del asma incluyen:

  1. Dificultad para respirar o falta de aire.

  2. Sibilancias, que son sonidos agudos al respirar, especialmente al exhalar.

  3. Opresión en el pecho.

  4. Tos persistente, especialmente en la noche y en las primeras horas de la mañana.

  5. Fatiga o debilidad durante la actividad física.

En España fallecen cada año alrededor de 1.000 personas por asma, superando en ocasiones las muertes por tráfico. Es decir, una tasa de mortalidad de aproximadamente 1,3 muertes por 100.000 habitantes. No obstante, en general las muertes por asma tienden a ser más altas en países de ingresos bajos y medios, donde el acceso a la atención médica y a tratamientos preventivos y de control adecuados es limitado. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Global Burden of Disease Study, estas son las tasas de mortalidad por asma en los países donde hay más víctimas:

  1. Afganistán: Aproximadamente 30,8 muertes por 100.000 habitantes 

  2. República Centroafricana: Aproximadamente 29,5 muertes por 100.000 habitantes 

  3. Timor-Leste: Aproximadamente 27,8 muertes por 100.000 habitantes 

  4. Papúa Nueva Guinea: Aproximadamente 27,4 muertes por 100.000 habitantes 

  5. Sierra Leona: Aproximadamente 26,5 muertes por 100.000 habitantes 

  6. Chad: Aproximadamente 26,4 muertes por 100.000 habitantes 

  7. Lesoto: Aproximadamente 25,3 muertes por 100.000 habitantes 

  8. Kiribati: Aproximadamente 25,1 muertes por 100.000 habitantes 

  9. Islas Salomón: Aproximadamente 24,9 muertes por 100.000 habitantes

  10. Guinea-Bissau: Aproximadamente 24,3 muertes por 100.000 habitantes

DIA MUNDIAL DEL ASMA

El Día Mundial del Asma se celebra el primer martes de mayo de cada año. La fecha para 2023 es el 2 de mayo. La razón detrás de esta conmemoración es concienciar sobre la enfermedad, promover la prevención, el diagnóstico adecuado y el tratamiento, así como destacar la importancia de la investigación y el apoyo a las personas que viven con asma.

El Día Mundial del Asma fue establecido por la Iniciativa Global para el Asma (GINA) en 1998 en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras organizaciones de salud en todo el mundo.

AUMENTO DEBIDO A LA SEQUÍA Y OTROS FACTORES

La prevalencia del asma en niños en España se estima en aproximadamente el 10%, pero este porcentaje podría incrementarse debido a factores ambientales. Los niños expuestos a olas de calor peligrosas y a veranos más largos y calurosos tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias, ya que el calor adicional y la luz solar generan ozono a nivel del suelo, lo cual desencadena el asma.

Además de la contaminación, actualmente España enfrenta graves sequías. La lluvia ayuda a limpiar la atmósfera y reduce los niveles de contaminación, pero durante las sequías, sucede lo contrario: hay anticiclones, el aire no circula y la calidad del aire empeora, especialmente en las grandes ciudades. El aire estancado favorece la propagación de problemas respiratorios y alergias. Por consiguiente, pueden estar aumentando los casos de asma infantil debido a la sequía actual, tal y como advierten desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

Además de la contaminación y la sequía, hay otros factores a tener en cuenta que pueden aumentar los casos de asma:

Cambios en el estilo de vida: La urbanización y el estilo de vida moderno han llevado a un aumento del tiempo que los niños pasan en interiores, lo que puede aumentar su exposición a alérgenos y contaminantes en el interior. Además, se ha sugerido que la falta de exposición a ciertos microorganismos durante la infancia podría afectar el desarrollo del sistema inmunológico y aumentar el riesgo de asma y alergias, una hipótesis conocida como "hipótesis de la higiene".

De acuerdo con un estudio de Thomas Platts-Mills, de la Universidad de Virginia, si los niños pasan más tiempo viendo televisión, jugando videojuegos o navegando por internet y menos tiempo en la calle jugando al aire libre, esto también podría influir en la probabilidad de padecer asma. Platts-Mills señala que no es coincidencia que las tasas de asma en los Estados Unidos comenzaran a aumentar tras la aparición de populares programas de televisión infantiles como el Mickey Mouse Club. La falta de ejercicio pulmonar al jugar al aire libre puede ser suficiente para incrementar la susceptibilidad al asma.

Factores genéticos: La predisposición genética también juega un papel en el desarrollo del asma. Los niños con antecedentes familiares de asma o alergias tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Obesidad: La obesidad infantil es otro factor que se ha relacionado con un aumento en los casos de asma. La obesidad puede aumentar la inflamación en todo el cuerpo, lo que podría afectar las vías respiratorias y aumentar el riesgo de asma.

El humo de la madera quemada también tiene cientos de compuestos cancerígenos, mutagénicos, teratogénicos o simplemente tóxicos. Por esa razón, los niños que viven en hogares con chimeneas tienen mayor probabilidad de desarrollar asma, tos, bronquitis, problemas de sueño y trastornos respiratorios.

Con todo, el aumento en la prevalencia de asma infantil es un fenómeno complejo que probablemente involucre una interacción simultánea de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Se necesita más investigación para comprender completamente este aumento y desarrollar estrategias eficaces para prevenir y tratar el asma en niños.

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