Si bien en actualidad ya se están llevando a cabo diversos programas de vacunación en todo el mundo, algunos con notable éxito como el caso de Israel, aún no sabemos con certeza durante cuánto tiempo las diferentes vacunas desarrolladas contra el coronavirus proporcionarán protección inmunitaria contra la infección. Del mismo modo los científicos aún desconocen si las vacunas aprobadas actualmente podrán brindar protección contra las futuras variantes emergentes del virus.

Además, parece que las vacunas no pueden prevenir enfermedades en personas que ya han sido infectadas, y a día de hoy, al contrario que sucede con las vacunas, todavía no existen fármacos eficaces que actúen contra el virus SARS-CoV-2. No obstante, ahora una nueva investigación liderada por el profesor del Departamento de Física, Química y Farmacia de la Universidad de Dinamarca del Sur, Jasmin Mecinovic, acaba de dar a conocer un compuesto que podría proporcionar la base para el desarrollo de fármacos contra la COVID-19. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista Chemical Communications, bajo el título Targeting SARS-CoV-2 spike protein by stapled hACE2 peptides.

"Nuestro enfoque se basa en imitar a la naturaleza, y la idea es evitar que el virus entre en las células del cuerpo Si el virus no ingresa a las células, no puede sobrevivir, Luego el sistema inmunológico se encargaría de destruir las partículas virales, previniendo así una infección, explica Mecinovic.

Un señuelo viral

Como sabemos el SARS-CoV-2 pertenece a la familia de los coronavirus, los cuales reciben su nombre de la característica envoltura en forma de corona que protege su ARN. Esta corona está formada por las llamadas proteínas de espigas virales, que actúan como una especie de arpón que permite al virus penetrar en una célula huésped.

La proteína espiga del SARS-CoV-2 interactúa específicamente con una enzima, concretamente el receptor ACE2, para iniciar la entrada celular y la infección. Este receptor ACE2 se encuentra en la superficie de las células de muchos tejidos diferentes y es especialmente común en los pulmones. razón por la cual la infección por SARS-CoV-2 provoca síntomas graves de enfermedad respiratoria en muchas personas.

Lo que Mecinovic y sus colegas han descubierto ahora es que los péptidos -una pequeña parte de la proteína- diseñados para parecerse exactamente al receptor ACE2 pueden actuar como un señuelo y prevenir la unión de la proteína de espiga del SARS-CoV-2 con las células. "Esto sugiere que los señuelos moleculares basados ​​en el receptor ACE2 podrían ser un tratamiento eficaz para prevenir la infección por el virus" explica el doctorando y coautor del estudioMarijn Maas. "Llevar un nuevo medicamento al mercado es un largo camino, y ahora el siguiente paso es continuar estudiando nuestro péptido sintético, por ejemplo, probando variaciones para ver si podemos mejorar su potencia" concluye Mecinovic.