Un mero se come un tiburón entero de un solo bocado

Científicos de la NOAA dieron con este sorprendente hallazgo mientras escudriñaban el fondo marino en torno a un pecio hundido. Un grupo de tiburones se agolparon en el lugar, atraídos por el cadáver de un pez espada, pero no imaginaban que un mero que también quería participar del festín acabaría engullendo uno de los escualos.

Tiburones alimentándose

Tiburones alimentándose

Foto: iStock

Tiburones alimentándose

El robot explorador Deep Discoverer (D2) de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) detectó a finales de junio una imagen impactante mientras escudriñaba el fondo marino en busca del pecio del Bloody Marsh, un petrolero estadounidense hundido frente a la costas de California durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras recorría una zona plagada de rocas con incrustaciones de corales y esponjas situada unos 450 metros de profundidad, detectó un banco de de tiburones se daba un festín con los restos de un cadáver de pez espada.

La víctima, de aproximadamente 2,5 metros de longitud, yacía en el lecho marino mientras una docena de voraces escualos se precipitaron sobre sus restos mortales, desgarrando con ahínco la piel y el tejido muscular hasta acabar por completo con la presa.

Según los investigadores que analizaban los datos del Deep Discoverer a bordo del buque de la NOAA Okeanos Explorer, dedicado a recopilar información sobre las profundidades marinas del sudeste de Estados Unidos, el pez espada había fallecido hacía poco tiempo, tal vez de alguna enfermedad o quizá como consecuencia de una lesión, algo imposible de determinar a simple vista, pues la presa fue totalmente despedazada por esa «jauría» de escualos que, según los expertos, acudieron al banquete con una rapidez inusitada.

Los tiburones identificados corresponden a dos especies de la familia de los escuálidos: el grupo más numeroso pertenecía a la especie Squalus clarkae, descubierta en 2018 y bautizada en memoria a la famosa ictióloga Genie Clark, conocida como la “dama de los tiburones”. El otro estaba compuesto por ejemplares de la especie Centroscymnus owstonii, habitual en las profundidades de aguas templadas, tropicales y subtropicales. Además de los escualos, los científicos advirtieron la presencia de un mero que también se había apuntado al festín, y que acabó siendo tan voraz como los tiburones. Una de las secuencias más impactantes la protagonizó este pez aparentemente inofensivo, que no dudó ni un instante en alimentarse de un tiburón de pequeño tamaño que a su vez había acudido a alimentarse del pez espada.

Lo más remarcable, aseguran los investigadores, es que probablemente todos los peces habían recorrido una larga distancia para darse un banquete con los restos de ese animal muerto que había caído desde arriba. Esa “lluvia de comida” consiste normalmente en fitoplancton, zooplancton y pequeños peces muertos es una de las formas más comunes que tiene el carbón orgánico para precipitarse hacia el fondo de los océanos, pero también constituye una oportunidad de abastecimiento para muchos depredadores, pues en ocasiones lo que cae de las capas superiores del mar son especies nada desdeñables, desde peces espada hasta ballenas.

Los científicos del Okeanos Explorer afirman que normalmente no detectan la presencia de confluencias de tiburones, a no ser que estos escualos confluyan en un punto atraídos por una fuente de comida. Como pequeños superdepredadores que son, invierten una gran cantidad de tiempo en busca de presas. Por ello, cuando se les presenta la oportunidad de dar buena cuenta de un banquete como este no la dejan escapar. No en vano, su crecimiento, y, en última instancia, su supervivencia, dependerá de sus habilidades para detectar esas fuentes de alimentación desde largas distancias.

¿Cómo consiguen los tiburones localizar un cadáver de gran tamaño en mitad de océano? ¿A qué distancia consiguen detectar la comida? ¿Cuántas veces se producen esos banquetes marinos? Son preguntas que los científicos de la NOAA intentarán dar respuesta en sus nuevas incursiones submarinas.

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?