¿Alguna vez te has preguntado por qué cada uno de los plenilunios del año tiene un nombre propio? Estos términos provienen de las culturas antiguas, que en muchas ocasiones veneraban a nuestro satélite como a una entidad divina. Durante siglos, la humanidad ha mirado al cielo asombrado ante aquel cuerpo celeste brillante e inalcanzable, imaginando que posee poderes místicos y otorgándole significados religiosos. Pero además, en la antigüedad los plenilunios tenían usos prácticos como medir el paso del tiempo e incluso el cambio de las estaciones. Por este motivo, a menudo los nombres elegidos estaban relacionados con algún fenómeno natural estacional que tuviera lugar durante esa temporada. Mira el vídeo para conocer los 12 plenilunios de 2024.

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