Clonado por primera vez un lobo ártico a manos de una empresa china

El experimento no solo ha logrado un hito en el ámbito de la biotecnología, sino que ofrece una nueva vía para proteger especies en peligro de extinción.

Ejemplar de lobo ártico

Ejemplar de lobo ártico

Los lobos árticos viven en las islas árticas de Canadá y las costas este y norte de Groenlandia, en latitudes superiores a los 68 ºN. Están catalogados en peligro crítico por la UICN.

Foto: Istock

El lobo ártico (Canis lupus arctos) es una subespecie del lobo gris que puede encontrarse en la tundra ártica del norte de Canadá. Se distingue de otras especies de lobos por su estructura ligeramente más pequeña, su cráneo más estrecho y su pelaje blanco, idóneo para camuflarse contra la nieve. Sin embargo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza considera que esta especie está en peligro de extinción y la incluye en la Lista Roja de Especies Amenazadas.

En un intento de restablecer su población, un laboratorio de Beijing, Sinogene Biotechnologies, clonó el pasado 10 de junio a una loba ártica a la que ha bautizado como Maya. Cien días después de su nacimiento, los investigadores chinos han revelado que la loba se encuentra en perfectas condiciones de salud.

Básicamente, el proceso de clonación ha sido el mismo que el utilizado por primera vez en 1996 para clonar a la oveja Dolly. Concretamente, se empleó ADN de una muestra de piel de una hembra de lobo ártico que vivía en el parque temático de Harbin Polarland y que había fallecido en 2021. A continuación, se insertó ese material genético en un óvulo de una perra de la raza Beagle al que se le había extraído el núcleo, pues los perros y los lobos actuales comparten ascendencia genética con los lobos antiguos.

Objetivo: fomentar la biodiversidad

La loba clonada vive ahora junto a su madre Beagle en un laboratorio de Sinogene en Xuzhou, provincia de Jiangsu, y luego será entregada al parque Harbin Polarland. Más allá de los problemas éticos, según estos expertos, el nacimiento del primer lobo ártico salvaje clonado del mundo es un hito, a la vez que un paso importante para la conservación de animales raros y en peligro de extinción.

Los animales clonados aún tienen la capacidad de reproducirse si tienen óvulos fertilizados intactos, de modo que, según He Zhengming, director del Instituto de Investigación de Recursos Animales Experimentales de China para el Control de Alimentos y Medicamentos, la clonación también podría fomentar la biodiversidad.