Las hormigas son cruciales para el planeta, pues contribuyen como pocas especies al mantenimiento de los ecosistemas. Al desplazarse por el suelo, distribuyen las semillas y reciclan la materia orgánica. Además, polinizan las plantas y son una importante fuente de alimento. Dependemos de ellas y de otros insectos para sobrevivir, pues, como afirmó en su día el famoso entomólogo Edward O. Wilson, «si desaparecieran los insectos, el medio ambiente se sumergirá en el caos». Sin embargo, para conocer de cerca la importancia ecológica de estos animales, es necesario que primero cuantifiquemos cuántas hay en la vida salvaje. Y esta es una tarea nada fácil.

Y es que contar hormigas vendría a ser para los entomólogos como contar los granos de arena de una playa, una tarea imposible de llevar a cabo con un conteo. Es necesario realizar una estimación basada en la extrapolación de datos, y para ello primero hay que encontrar los datos y tener un modelo matemático. Ahora un equipo de seis investigadores ha dado con una posible solución: en el planeta hay un número estimado de 20 cuatrillones de hormigas, lo que equivale a unos 12 megatones de biomasa, más que todas las aves y los mamíferos juntos.

Para realizar el trabajo, llevado a cabo conjuntamente por un equipo mixto de científicos de la Universidad de Hong Kong y de la German Research Foundation y publicado recientemente en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences, los entomólogos partieron de 12.000 informes de bases de datos en muchos idiomas, incluidos el búlgaro y el indonesio. A partir de ahí seleccionaron un total de 489 estudios con métodos de recogida y recuento de hormigas que eran lo suficientemente rigurosos como para realizar un estudio exhaustivo. La mayoría de los estudios no se centraban en las hormigas en sí mismas, sino en cuestiones más amplias sobre la biodiversidad y la evolución, y simplemente tomaban muestras de hormigas.

Muchas más hormigas de lo que se pensaba

La nueva estimación es entre 2 y 20 veces mayor que las anteriores, según las conclusiones de los científicos. Además, es mucho más preciso que los anteriores recuentos, basados en conteos reales de hormigas capturadas en todo el mundo. El equipo de investigadores se sorprendió al analizar los datos. Por ejemplo, descubrieron que las poblaciones de hormigas estaban mucho más concentradas que las hormigas en los trópicos, especialmente en las sabanas y en los bosques húmedos. El análisis también revela importantes lagunas en nuestro conocimiento de los patrones de biodiversidad en todo el mundo. "Las sociedades y los Gobiernos deben ser más proactivos al respecto y realizar esfuerzos e inversiones para cubrir estas carencias", afirma Benoit Guénard, otro de los autores del estudio, en un comunicado de prensa. Ahora solo será necesario concienciar a los organismos responsables sobre la importancia de preservar todas las especies del planeta. También los insectos.