Un animal que no respira oxígeno

Henneguya salminicola es un pequeño parásito de la clase de los mixozoos que habita en el músculo del salmón y que ha perdido los genes responsables de la respiración aerobia

Henneguya salminicola

Henneguya salminicola

Foto: PNAS

Henneguya salminicola

El hallazgo de un pequeño parásito conformado por apenas 10 células, emparentado con los cnidarios y los corales, y que habita en el músculo del salmón, acaba de añadir un nuevo nivel de complejidad a lo que los científicos consideraban uno de los supuestos centrales de la ciencia sobre el mundo animal. Y es que hasta el momento se había asumido, salvo algunas excepciones que lo contradijese, que todos los animales respiraban oxígeno. Ahora el descubrimiento de Henneguya salminicola por parte de científicos de la Universidad de Tel Aviv, un organismo de la clase de los mixozoos -un grupo que engloba unas 2200 especies, todas parásitas- llega para alumbrar otro de los veleidosos e inesperados caminos de la evolución.

Hasta el momento los científicos contaban con evidencias de que organismos habitantes de entornos anaerobios como hongos, amebas y algunos linajes de organismos ciliados -del grupo de los protistas- habían perdido la capacidad de respirar con el tiempo. También algunos metazoos. Ahora el estudio titulado A cnidarian parasite of salmon (Myxozoa: Henneguya) lacks a mitochondrial genome dirigido por la doctora Dorothee Huchon del departamento de zoología de la Universidad de Tel Aviv y publicado en PNAS muestra por primera vez que un mixozoo puede sobrevivir en un medio sin oxígeno.

Henneguya salminicola ha eliminado los genes que no necesitaba, aquellos responsables de la respiración aeróbica y se ha convertido en un organismo aún más simple"

"En general, se asume que durante la evolución, los organismos se vuelven cada vez más complejos, y que los organismos unicelulares o aquellos más simples, son los ancestros de los organismos complejos", explica Huchon. "Pero aquí, justo delante de nosotros, hay un animal cuyo proceso evolutivo es el opuesto. Viviendo en un ambiente carente de oxígeno, Henneguya salminicola ha eliminado los genes que no necesitaba, aquellos responsables de la respiración aeróbica y se ha convertido en un organismo aún más simple".

Henneguya salminicola

Henneguya salminicola

Foto: PNAS

"La respiración mitocondrial es una característica antigua de los eucariotas. Sin embargo, se perdió de forma independiente en múltiples linajes eucariotas como parte de las adaptaciones a un estilo de vida anaeróbico. En nuestro estudio mostramos que se produjo una adaptación similar en un miembro de Myxozoa, un gran grupo de animales parásitos microscópicos que están estrechamente relacionados con las medusas y los hidroides".

La vida sin oxígeno

Hasta el descubrimiento publicado en 2014 en la revista BMC Biology en el artículo titulado Spinoloricus cinziae (Phylum Loricifera), a new species from a hypersaline anoxic deep basin in the Mediterranean Sea​de una especie del filo de los loriciferos: Spinoloricus nov. sp. existía un gran escepticismo hacia la posibilidad de que los organismos que pertenecen al reino animal pudieran sobrevivir en entornos anaeróbicos. La asunción de que todos los animales respiran oxígeno, se basaba, entre otras cosas, en el hecho de que los animales son organismos pluricelulares y altamente desarrollados que aparecieron por primera vez en la Tierra cuando aumentaron los niveles de este gas. "Nuestro descubrimiento muestra que la evolución puede ir en direcciones extrañas. La respiración aeróbica es una fuente muy importante de energía y sin embargo encontramos un animal que ha prescindido de ella", explica la doctora.

"Nuestro descubrimiento muestra que la evolución puede ir en direcciones extrañas"

Hutchon, quien no oculta que la naturaleza anaeróbica del parásito fue un descubrimiento accidental, descubrió mientras ensamblaba el genoma de Henneguya, que este mixozoo carecía de genoma mitocondrial. La mitocondria es, por decirlo de un modo sencillo, es la central de energética de las células eucariotas, es decir el lugar donde se captura oxígeno para producir energía, por lo que su ausencia supone una muestra inequívoca de que el animal no respira oxígeno. Pese a ello, para los científicos aún no esta claro como el parásito genera energía. Huchon aclara que "puede estar extrayéndolo de las células de los peces que parasita, o puede tener un tipo diferente de respiración, como la respiración libre de oxígeno o anaerobia, que caracteriza a los organismos anaerobios no animales". Según Huchon, el descubrimiento tiene una enorme importancia para la investigación evolutiva.

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