La sonda espacial OSIRIS-REx ha detectado indicios de agua en el asteroide Bennu

El asteroide es demasiado pequeño como para haber alojado nunca agua líquida, pero esta "estuvo presente en algún momento en el cuerpo principal de Bennu, un asteroide mucho más grande", según la NASA

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Asteroide pedregoso

Mosaico de imágenes del asteroide Bennu, tomadas el 2 de diciembre por la sonda espacial OSIRIS-REx desde unos 24 kilómetros de distancia.
 

Imagen: NASA / Goddard / University of Arizona

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Recogiendo una muestra

La sonda espacial OSIRIS-REx, lanzada el 8 de septiembre de 2016, recogerá una pequeña muestra de la superficie de Bennu, que llevará a la Tierra en septiembre de 2023 para que sea analizada.

Imagen: NASA's Goddard Space Flight Center

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La sonda espacial OSIRIS-REx ha detectado indicios de agua en el asteroide Bennu

La sonda espacial OSIRIS-REx, lanzada el 8 de septiembre de 2016 y que se aproximó al asteroide Bennu la semana pasada, a unos 19 kilómetros de distancia, ha detectado agua en las arcillas que componen el asteroide: los datos obtenidos a través de dos espectrómetros de la sonda, OVIRS y OTES, han revelado la presencia de moléculas que contienen átomos enlazados de oxígeno e hidrógeno, los llamados hidroxilos. El equipo de la misión OSIRIS-REx sospecha que estos grupos hidroxilos "existen globalmente por todo el asteroide en minerales arcillosos portadores de agua, lo que significa que, en algún momento, el material rocoso de Bennu interactuó con el agua", señala el comunicado difundido ayer por la NASA. El asteroide Bennu, de unos 490 metros de diámetro solamente, es demasiado pequeño como para haber alojado nunca agua líquida, pero el hallazgo "indica que el agua líquida estuvo presente en algún momento en el cuerpo principal de Bennu, un asteroide mucho más grande".

La sonda espacial OSIRIS-REx de la NASA ha llegado al asteroide Bennu

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Llegada al asteroide Bennu

"La presencia de minerales hidratados por todo el asteroide confirma que Bennu, un remanente de comienzos de la formación del Sistema Solar, es un excelente espécimen para la misión OSIRIS-REx, que estudia la composición de volátiles y orgánicos primitivos", dice Amy Simon, científica del instrumento OVIRS en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. "En el año 2023, cuando regrese la misión a la Tierra con muestras de este material, los científicos recibirán un tesoro de nueva información que ha estado oculto, sobre la historia y evolución de nuestro Sistema Solar", añade. La superficie de Bennu es una mezcla de regiones muy pedregosas (la cantidad de piedras en la superficie es mayor de lo que se creía) y regiones relativamente suaves en las que no hay piedras. La misión OSIRIS-REx se encuentra actualmente orbitando alrededor de Bennu a una distancia mínima de 7 kilómetros, para determinar correctamente la masa del asteroide.

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