¿Por qué cuando nieva hace menos frío?

Cómo puede ser que si en la superficie, en el suelo, hace más de cero grados centígrados, nieve igualmente si el agua se congela por debajo de los esa temperatura. Te explicamos el proceso meteorológico

No hace falta que la temperatura sea de menos de 0ºC para vivir una copiosa nevada

No hace falta que la temperatura sea de menos de 0ºC para vivir una copiosa nevada

Foto: Annie Niemaszyk / unsplash

No hace falta que la temperatura sea de menos de 0ºC para vivir una copiosa nevada

Estamos en la mejor época para hablar de nieve, pero este tipo de precipitación oculta más secretos de los que creemos conocer. Entre ellos el hecho de que cuando los copos de nieve caen, la temperatura no es tan fría como podemos esperar. De hecho, para que se produzcan nevadas, debe hacer frío pero no demasiado.

Pero en primer lugar, ¿cuándo nieva?



Las nevadas se producen en la capa de la atmósfera conocida como troposfera (aquella capa que alcanza los 10.000 metros de altitud, aproximadamente). Esta es la capa en la cual habitamos y que contiene más vapor de agua, además de caracterizarse porque en ella la temperatura disminuye con la altura. Para que se den nevadas necesitamos que ocurra un proceso de condensación y que tengamos frío.

Para que nieve las temperaturas deben ser bajas para que el vapor de agua se condense y cristalicen de copos de nieve



En zonas de montaña es bastante común que esto se produzca- ya que cuando estamos a gran altitud el aire tiene menor temperatura- pero el asunto es más complicado cuando se trata de ver nieve en las ciudades, y más en nuestro país. Para ello las temperaturas deben ser bajas, de modo que el vapor de agua contenido se condense y de lugar a la cristalización de copos de nieve.

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Lo normal es ver nevar alrededor de la temperatura de congelación (0ºC) en superficie tanto un par de grados por encima como por debajo y más bajas en capas superiores de modo que el copo pueda mantenerse sin deshacerse en su recorrido hasta la superficie.

Frío, pero con una humedad apropiada

Pero en contra de lo que muchos puedan pensar, mucho frío no implica fuertes nevadas. Todo depende del origen de ese aire y su evolución hasta llegar a la zona afectada. En otras palabras, depende de la humedad asociada a la masa de aire fría. En general, en España, las intrusiones de aire continental o de origen Siberiano suelen ser muy frías y dan lugar a olas de frío intensas. Pero al recorrer zonas continentales no pueden adquirir humedad por lo que el aire es tan seco que el vapor de agua contenido en él no provoca nevadas. Hay que tener en cuenta, además, que cuando el aire es extremadamente frío la capacidad de mantener el vapor de agua en su interior disminuye.

En el caso de que la masa de aire tenga su origen en el Polo o en el Ártico, pero atraviese mares u océanos, existe la posibilidad de que esa masa de aire sea muy fría pero además muy húmeda y por lo tanto pueda dar lugar a precipitaciones en forma de nieve.

Es por ello por lo que con intrusiones de aire muy muy frío no veremos nevadas importantes en España, mientras que con aire “menos frío” pero con recorrido marítimo las nevadas pueden ser tan copiosas como las de estos días.

Mar Gómez, ElTiempo.es

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