“Todo el mundo debería vivir un eclipse total de Sol al menos una vez en la vida” señalan muchos astrónomos. Según aquellos que lo han vivido en primera persona se trata de una experiencia única, sobrecogedora, mística, extraña… De hecho miles de personas viajan cada año por todo el mundo a la busca y captura de esos pocos minutos en que la Luna tapa el brillo del Sol.

En esta ocasión el evento astronómico se ha podido ver en una zona muy reducida del planeta, en las antípodas de Europa. Concretamente lo han podido disfrutar los habitantes del Sudeste Asiático: las islas de Sumatra, Borneo, Célebes y en algunas zonas del océano Pacífico. También se pudo observar parcialmente en el norte y este de Australia, Hawái y parte de Alaska.