La sonda espacial Dawn ha hallado evidencias de material orgánico en el planeta enano Ceres, según reveló ayer el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. Ceres es el cuerpo celeste más grande del cinturón de asteroides, la región que hay entre las órbitas de Marte y Júpiter, pero el más pequeño de los planetas enanos del Sistema Solar; Dawn llegó a Ceres en marzo de 2015. "Esta es la primera detección evidente de moléculas orgánicas desde la órbita y en un cuerpo principal de un cinturón", afirma Maria Cristina De Sanctis, del Instituto Nacional de Astrofísica en Roma, la principal autora del estudio, publicado en Science.

Los científicos han usado el espectrómetro visible e infrarrojo de la nave espacial para detectar el material dentro y alrededor del cráter Ernutet, en el hemisferio norte de Ceres. Los compuestos orgánicos, detectados previamente en ciertos meteoritos e inferidos en varios asteroides a través de las observaciones telescópicas, son interesantes para los científicos porque son componentes necesarios, aunque no suficientes, para que se produzca el milagro de la vida en la Tierra. Ceres comparte muchas características con los meteoritos ricos en agua y compuestos orgánicos, en particular con las condritas carbonáceas, un grupo de meteoritos.

Los investigadores sostienen, además, que los materiales orgánicos son originarios de Ceres y no proceden de un impacto exterior. El hallazgo refuerza la idea de que Ceres tenía en un pasado remoto los ingredientes y las condiciones necesarias para la vida. Los estudios previos han detectado minerales hidratados, carbonatos, agua helada y arcillas con amoníaco que debieron de ser modificadas por la acción del agua. Las sales y el carbonato de sodio, hallados en las regiones brillantes del cráter Occator, también podrían haber surgido a la superficie por un líquido. "Este descubrimiento se suma al conocimiento que tenemos sobre los posibles orígenes del agua y los materiales orgánicos en la Tierra", declara Julie Castillo-Rogez, científica de la misión Dawn en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA.