El asombroso fósil de un anfibio depredador, adaptado a la vida terrestre y acuática

El sincrotrón del ESRF ha demostrado que el fósil pertenece a un animal genuino, de 75 millones de años de antigüedad, y que corresponde a un nuevo género y especie

1 / 5
halszkaraptor4. Depredador acuático

1 / 5

Depredador acuático

Las características del fósil sugieren que el animal era un depredador acuático.

Foto: ESRF / P. Jayet

halszkaraptor2. Fósil genuino

2 / 5

Fósil genuino

"El escaneado de resolución múltiple ha confirmado que el esqueleto no es un pastiche de diferentes dinosaurios", asegura Dennis Voeten, del ESRF.

Foto: ESRF / P. Jayet

halszkaraptor1. Nueva especie

3 / 5

Nueva especie

Representación en 3D del fósil de la nueva especie Halszkaraptor escuilliei.

Imagen: ESRF / Paul Tafforeau

halszkaraptor5. Entre un velociraptor y un cisne

4 / 5

Entre un velociraptor y un cisne

Ilustración de la nueva especie Halszkaraptor escuilliei, un pariente cercano del velociraptor, pero que recuerda a algunas aves acuáticas modernas como los cisnes.

Ilustración: Lukas Panzarin and Andrea Cau for scientifc supervision

halszkaraptor3. Equipo investigador

5 / 5

Equipo investigador

El equipo de investigadores, de izquierda a derecha: Pascal Godefroit, Vincent Beyrand, Dennis Voeten, Paul Tafforeau, Vincent Fernandez y Andrea Cau.
 

Foto: ESRF / P. Jayet

halszkaraptor4

El asombroso fósil de un anfibio depredador, adaptado a la vida terrestre y acuática

Una colección única de fósiles de dinosaurio ha sido escaneada con un sincrotrón

Más información

Escanean unos asombrosos fósiles de dinosaurio de la Patagonia

7

Fotografías

El asombroso fósil fue exportado ilegalmente de Mongolia y pasó por distintas colecciones privadas de todo el mundo hasta que fue adquirido en 2015 y ofrecido a unos paleontólogos para ser estudiado y devuelto a su país de origen. El espécimen desconcertó a los primeros científicos que lo examinaron. "La primera vez que lo examiné me pregunté si era genuino", reconoce Andrea Cau, del Museo Geológico Giovanni Capellini de Bolonia y el principal autor de un estudio sobre el fósil, publicado la semana pasada en Nature.

"Nuestro primer objetivo fue demostrar que el extraño e inesperado fósil era efectivamente un animal genuino; el escaneado de resolución múltiple ha confirmado que el esqueleto no es un pastiche de diferentes dinosaurios", asegura Dennis Voeten, del Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón (Grenoble), en una nota de prensa del ESRF. Es más, el sincrotrón reveló, con una extraordinaria precisión, aquellas partes del esqueleto ocultas dentro de la roca desde que el dinosaurio quedó enterrado. "Los análisis demostraron que numerosos dientes, no visibles externamente, todavía se conservan dentro de la boca", dice Vincent Beyrand, también del ESRF. "También hemos detectado una malla neurovascular dentro del hocico similar a la de los cocodrilos modernos, con un parecido notable. Unas características que sugieren que el animal era un depredador acuático", añade.

El terópodo fosilizado, de 75 millones de años de antigüedad y hallado en Ukhaa Tolgod (sur de Mongolia), corresponde a un nuevo género y especie: Halszkaraptor escuilliei. Halszka es único en muchos sentidos, pero ciertas partes de su esqueleto, incluidas sus garras asesinas en forma de hoz, son iguales que las de otros dinosaurios conocidos como el velociraptor. "Cuando miramos más allá de los dinosaurios fosilizados encontramos las inusuales características de Halszkaraptor entre los reptiles acuáticos y las aves nadadoras", observa Cau. "La peculiar morfología de Halszkaraptor encaja mejor con la de un anfibio depredador adaptado a una ecología terrestre y acuática: un estilo de vida peculiar que no había sido descrito anteriormente en estos dinosaurios. Gracias a la tomografía del sincrotrón ahora podemos demostrar que los dinosaurios raptores [depredadores] no sólo corrían y volaban, ¡también nadaban!", concluye.

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?