Marc Pinsach y el Aneto: la historia de un tiempo récord

El Aneto es el pico más alto de los Pirineos y tercero más alto de España. Desde que se coronó por primera vez el 20 de julio de 1842 ha fascinado a varias generaciones de deportistas, pero en los últimos años una disciplina ha mirado a su cima con especial ahínco: las carreras de montaña. Precisamente el corredor de montaña Marc Pinsach se enfrentó en 2017 a un reto mayúsculo: batir el récord de velocidad de ascensión al Aneto desde Benasque. Tras más de dos horas de sufrimiento y pundonor, cumplió su objetivo. Ahora acaba de lanzar un documental donde recoge su historia.

Póster del documental de Marc Pinsach: Aneto, la historia de un tiempo

Póster del documental de Marc Pinsach: Aneto, la historia de un tiempo

Foto: Lymbus

El pico Aneto es la segunda cima más alta de la Península Ibérica y, reinando los Pirineos desde una vista privilegiada, se ha convertido con el paso de los años en una de las ascensiones más famosas del país. Sin embargo, ese misticismo no se adquiere sin grandes gestas, sino que requiere de figuras imponentes, momentos míticos y, sobre todo, del paso del tiempo. La montaña permanece inmóvil ante los retos personales de todo el que enfila su ascensión proponiendo nuevos desafíos según pasan los años.

Marc Pinsach entendió ese respeto hacia la montaña y hacia las generaciones que le han precedido, por lo que decidió afrontar un desafío que rompiese los registros establecidos hasta el momento. En 2017, el corredor de montaña catalán se propuso batir el récord de velocidad en la subida al monte partiendo desde Benasque y lo consiguió. Ahora cuenta su historia en un documental que acaba de presentar en el que condensa su pasión por la montaña, habla de las diferentes generaciones de corredores de montaña y también tiene tiempo para evidenciar el efecto del cambio climático. Todo ello, con un punto en común: el Aneto.

La historia detrás del reto

Salir desde Benasque, coronar la cima de los Pirineos y volver al pueblo oscense en menos de cuatro horas puede parecer una locura, un desafío al alcance de muy pocos. Pinsach se planteó en 2017 el reto de ascender al Aneto por el mismo trayecto por el que Quico Soler pulverizó todos los registros en el año 1998, cuando en la Aneto X-Treme Marathon consiguió la gesta de realizar el trayecto de ida y vuelta en 3 horas, 52 minutos y 14 segundos. Esta carrera, de manera casi involuntaria, fue el punto de partida que prácticamente propició el nacimiento de un nuevo tipo de atleta: el corredor de montaña.

Las características de la prueba, con una parte especialmente favorable para los corredores de maratones y otra muy técnica que beneficiaba a los alpinistas, exigían un nuevo tipo de corredor que se desempeñase en ambas disciplinas. Cuando Soler demostró que era posible realizar el trayecto en menos de 4 horas, la carrera se convirtió en un referente nacional y la figura de los corredores de montaña comenzó a ganar notoriedad.

El primer favorece a los corredores de fondo, mientras que el tramo hasta la cima es más técnico y beneficia a los montañeros.

En 2017, Pinsach decidió rebajar los tiempos de la ascensión de Soler, que había coronado el Aneto con un tiempo de de 2 horas, 22 minutos y 50 segundos en el año 1998. Para ello, decidió ultimar los detalles de su preparación: "a nivel físico, la preparación no dista mucho de lo que se hace para una carrera normal, pero a nivel táctico y mental la cosa cambia bastante. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo correr solo contra un tiempo que hacerlo rodeado de otros corredores que te motivan y evitan que caigas en la relajación", explica el atleta.

Para batir un récord es imprescindible repasar todos los puntos del recorrido y conocer hasta el último detalle de la ascensión. "En el estudio de la ruta, un récord dista mucho de una carrera. Hay que conocer muy bien el recorrido para no perderse y distribuir la logística de los avituallamientos por el trazado. Además, en una montaña como el Aneto, hay que saber cómo sortear las dificultades técnicas del glaciar y del Paso de Mahoma" asegura Pinsach.

El 9 de agosto de 2017, Marc Pinsach salió de Benasque a las 07:30 de la mañana. 2 horas, 20 minutos y 15 segundos más tarde, estaba coronando el Aneto y afrontaba la bajada, pero ya lo hacía con un récord bajo el brazo.

Marc Pinsach afronta la bajada desde la cima del Aneto hacia Benasque.

Marc Pinsach afronta la bajada desde la cima del Aneto hacia Benasque.

Foto: Lymbus

El respeto por la historia

El récord de la ascensión que marcó Quico Soler se mantuvo inexpugnable durante casi 20 años, tiempo suficiente para que una nueva generación de corredores de montaña siguieran sus pasos y compartieran su pasión. Marc Pinsach fue uno de tantos jóvenes que siguieron su estela y decidieron prepararse para la montaña sin dejar de lado las carreras de fondo. Había nacido una nueva disciplina y Pinsach quiso contar con Soler para batir su marca.

"Conocer a Quico Soler y a toda su generación significa saber de dónde venimos, aprender de las cosas que hacían ellos para incorporar sus avances y no repetir los errores que ellos vieron con la experiencia. Ahora todo va muy deprisa, antes los corredores venían del atletismo o el montañismo y casi por casualidad se hacían corredores de montaña a una edad ya adulta", relata el atleta catalán, consciente de que las nuevas generaciones de corredores de montaña cuenta con una preparación más específica y disfruta de un calendario más denso y complejo.

En la montaña no existen verdades categóricas, pues es ella la que marca las normas. Como asegura el propio Pinsach el nivel de los corredores no entiende de generaciones: "a la hora de correr por el monte hay pocas diferencias más allá del material, aquella generación de corredores ya iba muy deprisa. Siempre se tiende a pensar que somos inventores de todo pero, al final, si conoces bien tus raíces, la savia sube mejor hasta las hojas". Tanto es así que Pinsach consiguió subir más rápido el Aneto, pero Soler todavía mantiene el récord en el recorrido total con 3 horas, 52 minutos y 14 segundos.

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Las consecuencias del cambio climático, una dificultad añadida

El Aneto, como muchos otros montes, también ha sufrido durante las últimas décadas el efecto del cambio climático hasta tal punto que el terreno se ha visto afectado. El glaciar ha ido reduciéndose con el paso de los años y, con ello, también han empeorado las condiciones de la montaña, especialmente para los deportistas. "Lo que antes era una verdad categórica a la hora de ir al monte ahora ya no lo es. Todo cambia, los glaciares se quedan secos, hay muchos más desprendimientos, no es tan seguro", explica Pinsach consciente de que estas dificultades añadidas obligan a evaluar los riesgos constantemente.

Pinsach atraviesa el glaciar de camino a la cima.

Pinsach atraviesa el glaciar de camino a la cima.

Foto: Lymbus / Marc Pinsach

Hace 20 años, cuando Soler coronó el Aneto y rompió con los moldes establecidos, una capa de nieve cubría la montaña. Ahora, el glaciar ha retrocedido y no se atisba el manto blanco en la temporada estival. Como afirma el propio Pinsach, los problemas globales requieren soluciones globales, "las montañas son de las zonas más limpias y saludables de la Tierra, pero son las que de forma más visual muestran las consecuencias y los problemas del cambio climático . Es importante no tirar basura en el monte y respetar el entorno, pero los grandes problemas que afectan a las montañas se generan lejos de ellas". A pesar de las dificultades, Marc Pinsach coronó el Aneto y cumplió uno de sus objetivos. La montaña seguirá planteando nuevos desafíos.

Para ver el documental completo, haz click aquí.

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