Christine Weiß, contramaestre

Christine Weiß, la contramaestre del barco

Christine Weiß, la contramaestre del barco

Foto: Roberto García-Roa

Pregunta: ¿Qué edad tienes?

R: 42

P: ¿Cuál es tu nacionalidad?

R: Alemana.

P: ¿Cuál es tu cometido en el Arctic Sunrise?

R: Soy la contramaestre.

P: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?

R: Dos.

P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?

R: Empecé como fotógrafa para Greenpeace Alemania. Fui a muchas acciones y me involucré más y más. He trabajado para la unidad de acción en Alemania desde 2003. Realicé todo tipo de trabajos: gráficos, también de jefa de almacén, coordinadora de acción, contable, coordinadora de voluntarios. En 2013, trabajé como gerente de almacén en San Francisco durante 4 meses y el Rainbow Warrior realizaba entonces una gira de puertas abiertas en la que colaboré. El capitán, Joel, me preguntó después si quería unirme para el viaje a México durante la Navidad y el Año Nuevo. Durante la travesía tuvimos mal tiempo y mi trabajo consistía en limpiar el contenedor de residuos orgánicos, situado en la proa... Me divertí mucho haciéndolo. Aprovechaba cada ola para llegar a todos los rincones con mi esponja y reía mucho. Después de eso, decidí dejar mi trabajo y solicité un puesto en el barco.

P: Define la Antártida en pocas palabras.

R: Tranquila, brillante, inmensa.

P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?

R: La Antártida es una de las regiones más importantes del mundo, tanto por su clima como por el entorno marino. Aquí la vida marina permanece casi intacta. Proteger la Antártida es proteger el planeta.

P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?

R: Lo peor es el entorno duro y frío. Tienes que tener mucho cuidado contigo mismo y con la maquinaria de cubierta también. Todas las operaciones en cubierta o en los barcos necesitan una atención extra. Y, por supuesto, el Paso de Drake, siempre difícil... Pero estás aquí... en la Antártida. Es difícil describir tus sentimientos cuando estás en cubierta rodeado de enormes icebergs y el sol destaca algunos de ellos. Es simplemente surrealista. Te hace sentir tan pequeño y tan grande al mismo tiempo. Es impresionante.

P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?

R: Cosas normales… Hacer ejercicio en el gimnasio, jugar a “ticket to ride” o “backgammon” con mis colegas. Ver una película juntos. Estudiar. Leer.

P: ¿Y qué es lo que más extrañas?

R: Mis amigos y mi pareja. Perderme los cumpleaños, la Navidad u otros eventos sociales en casa. Y el regaliz.

P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.

R: Algo instrumental, con piano y sin voz.

P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre:

R: La vida, el amor y la risa. La vida es demasiado increíble para estar enfadado.

Anne Ruijter, marinera voluntaria

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Anne Ruijter, marinera voluntaria

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