Pingüinos

51 / 63

51 / 63

La unión hace la fuerza

La vida es más segura en la colonia, donde hay menos depredadores y los demás compañeros están más cerca.

www.paulnicklen.com 

Foto: Paul Nicklen

52 / 63

Esperando a un líder

El peligro de caer víctima de una foca leopardo al acecho es máximo al zambullirse en el mar. Por eso los pingüinos a veces pasan horas junto a un orificio en el hielo, a la espera de que un ave particularmente audaz se tire al agua.

www.paulnicklen.com

Foto: Paul Nicklen

53 / 63

Proyectiles acuáticos

Los pingüinos emperador pueden salir disparados por varias razones, como descubrió el fotógrafo Paul Nicklen cuando asustó a este grupo. «Una décima de segundo después de haber tomado la foto, solo podía ver burbujas.»

www.paulnicklen.com

Foto: Paul Nicklen

54 / 63

Nada que temer

«Estos pingüinos seguramente no han visto nunca un ser humano en el agua –dice el fotógrafo Paul Nicklen–, pero tardaron apenas unos segundos en darse cuenta de que yo no les suponía ningún peligro. Se relajaron y me permitieron compartir un orificio de la banquisa.»

www.paulnicklen.com

Foto: Paul Nicklen

55 / 63

Nadadores olímpicos

Los pingüinos emperador son capaces de sumergirse hasta una profundidad de 500 metros y permanecer bajo el agua durante 20 minutos sin salir a respirar. «Me cautivaron las hermosas estelas de burbujas», dice Nicklen, quien desafió unas aguas a -2 ºC para captar estas imágenes.

www.paulnicklen.com 

Foto: Paul Nicklen

56 / 63

Pingüinos en la Luna

Puntuales como la salida de la luna en la isla de la Posesión, los pingüinos reales se congregan para ejecutar sus rituales de apareamiento. Machos y hembras hinchan el pecho, levantan la cabeza y lanzan reclamos para anunciarse. Formadas las parejas, comienza la época de cría.

Stefano Unterthiner

57 / 63

Metatada_239

La alarma cunde entre los pingüinos al percibir la peligrosa proximidad de una orca macho, cuya aleta dorsal alcanza los dos metros. Las orcas prefieren los elefantes marinos, pero no hacen ascos a los pingüinos.

Stefano Unterthiner

58 / 63

Metatada_238

Un pingüino real adulto amenaza a un págalo dispuesto a llevarse al pollo que acaba de matar.
 

Stefano Unterthiner

59 / 63

Metatada_237

Cuando cumplen unos meses de edad, los pollos pierden los atentos cuidados diarios de los padres y tienen que acurrucarse unos con otros en busca de calor y seguridad. La mortandad entre los pollos alcanza hasta el 75 %. Muchos mueren de hambre en invierno.

Stefano Unterthiner

60 / 63

Bajo el agua

Tras pasar varios días en el mar buscando comida, un grupo regresa a la costa con el estómago lleno de peces, que en parte regurgitarán para alimentar a sus pollos. Las marcas anaranjadas, el pico fino y alargado, y el cuerpo de un metro de largo los distinguen como pingüinos reales.

Stefano Unterthiner

61 / 63

los pingüinos reales se reúnen en la bahía Americana de la isla de la Posesión

Soberanos de un lejano reino libre de hielo situado al norte de la Antártida, los pingüinos reales se reúnen en la bahía Americana de la isla de la Posesión para, durante un mes, mudar el plumaje antes de aparearse y criar.

Stefano Unterthiner

62 / 63

Metatada_234

Como corresponde a su nombre, el pingüino real se caracteriza por su aspecto majestuoso. De un metro de alto y 13 kilos de peso, es, después del emperador, la segunda especie de pingüino de mayor tamaño. También se distingue fácilmente por sus marcas anaranjadas en la cabeza, el pico, el cuello y el pecho.

Stefano Unterthiner

63 / 63

Metatada_233

En verano los pingüinos reales transforman un tranquilo valle bautizado como Jardín Japonés en una estridente colonia de cría de 100.000 aves, donde cada pareja defiende su pequeña parcela de territorio.

Stefano Unterthiner