Mariposas

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Heliconius charithonia; Gloriosa sp.

Foto: AP

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Pantanal, Brasil

Foto: Cordon Press

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Heliconius melpomeme

Las mariposas Heliconius son imitadores bien conocidos y se consideran un ejemplo clásico de mimetismo mülleriano. Están muy extendidos en las zonas tropicales y subtropicales de América. Hay más de 30 tipos de patrones reconocibles diferentes dentro de las dos especies en las que se centró el estudio, y cada tipo de patrón contiene un par de subespecies que lo imitan. 

Foto: iStock

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Mariposas del género Heliconius

Mariposas de la especie Heliconius erato -columnas impares- y Heliconius melpomene, columnas pares. Las mariposas ilustradas se han ordenado según su mayor similitud -a lo largo de las filas-, de izquierda a derecha, usando métodos de aprendizaje automático que permiten nuevas pruebas y descubrimientos en la teoría de la evolución.

Foto: J.Hoyal Cuthill / S. Ledger / R Crowther

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Cardera o bella dama (Vanessa cardui)

El trabajo llevado a cabo por Gerard Talavera y Roger Vila ha desvelado la ruta migratoria de la mariposa Vanessa cardui, tanto en el viaje que realiza en otoño desde Europa hasta África como a su regreso al Viajo Continente, que emprende en primavera.

Foto: Colin Varndell/ NPL/ Cordo Press

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Ruta migratoria

El sur de Chad (arriba, zon aledaña al PArque Nacional de Zakouma) es uno de los lugares que Vanessa cardui coloniza tras su largo viaje desde Europa.

Foto: Vestend61/Getty Images

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Mariposas monarca

Perdida entre la multitud

Las mariposas monarca se alimentan de algodoncillo, una planta tóxica que las hace venenosas ante posibles depredadores. Sin embargo los herbicidas están destruyendo millones de hectáreas de esta fuente de alimento esencial para las mariposas cada año. Estos inmensos y majestuosos enjambres están compuestos por individuos frágiles, que se enfrentan un entorno cambiante y un futuro profundamente incierto.

Foto: Tim Flach

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Perdida entre la multitud

Cada invierno, cientos de millones de insectos realizan un viaje de varios miles de kilómetros, a pesar de que cada uno pesa menos que un billete de euro. En uno de los fenómenos más espectaculares del mundo natural, las mariposas monarca migran desde Canadá y el norte de los Estados Unidos a México y California, donde cubren los bosques de pinos en naranja, blanco y negro.

Foto: Tim Flach

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Morning Dream of a Butterfly

Fotografía ganadora en la categoría Macro & Details

Foto: Natalya Peshkova / Mobile Photography Awards 2018

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Danaus plexippus

Foto: Jaime Rojo / MontPhoto 2017

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Graellsia isabelae

Foto: Pedro Javier Pascual Hernández / MontPhoto 2017

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Polyommatus icarus

Foto: Cristina Ayala Pérez / Montphoto 2017

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El esplendor de los Monarcas

Fotografía finalista en la categoría: Animales en su hábitat

Jaime había sido testigo de la espectacular reunión de mariposas monarcas antes, pero esta vez tenía un permiso para quedarse hasta el anochecer. "Tuve que correr cuesta arriba persiguiendo la última luz, todos los árboles a mi alrededor temblaban de mariposas", cuenta el fotógrafo. El momento clave llegó cuando una mariposa abrió sus alas naranjas, y el resto de la colonia llenó el marco.

Cada otoño, millones de mariposas monarcas emigran a casi 5,000 kilómetros de su criadero para hibernar en México. Los bosques de abetos sagrados rebosan de insectos que se juntan para protegerse. Sin embargo este espectáculo de la naturaleza está amenazado por el uso de herbicidas en América del Norte, la tala ilegal y una mayor frecuencia de las tormentas de invierno debido al cambio climático.

Foto: Jaime Rojo / Wildlife Photographer of the Year 2017

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'Jordanita budensis'

La mariposa nocturna Jordanita budensis pertenece a la subfamilia Procridinae, de la cual se conocen hasta ahora 14 especies en la península Ibérica, cinco de las cuales son endemismos ibéricos.

Foto: Departament de Territori i Sostenibilitat, Generalitat de Catalunya

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Río Iguazú

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Melitaea acentria

Ejemplares hembra de Melitaea acentria en la naturaleza

Foto: Lukhtanov V.

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Melitaea acentria sp y M.persea persea

Varios ejemplares, machos y hembras, de Melitaea acentria sp y M.persea empleados en estudio genético de la nueva especie descubierta:

a,  b,  c:  M. acentria, macho.

d: M. acentria, hembra.

e: M. persea persea, macho. 

f:  M. persea persea, hembra. 

g, h : M. persea persea, macho. 

 

Foto: Lukhtanov V.

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Caligo spp.

Foto: AP / Frank Augstein

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"Monarchs in the Snow"

Categoría: Nature, tercer premio individual.

Una alfombra de mariposas monarcas cubre el suelo del bosque del Santuario de mariposas de El Rosario, en Michoacán, México, después de una fuerte tormenta de nieve en marzo de 2016. El cambio climático está incrementando este tipo de fenómenos meteorológicos inusuales que representan uno de los mayores retos para estos insectos que justo iniciaban su migración de retorno hacia el norte.  

Foto: Jaime Rojo / World Press Photo 2017

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Mariposas monarca

Célebres por las espectaculares imágenes que deja su migración masiva, la mariposa monarca vive como máximo durante 6 semanas. Su característico patrón de colores y formas estampado en las alas forman parte de un mecanismo de defensa frente a los depredadores potenciales, quienes asocian los colores chillones con un contenido tóxico. Las grandes migraciones se producen desde agosto a octubre hacia el sur y en primavera hacia el norte. 

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Michoacán, México

Hay que verlo para creerlo. En invierno, los bosques de la reserva de Michoacán están tapizados por millones de mariposas monarca. A cada paso, una nube de ellas se eleva en el aire. Llegaron desde las Montañas Rocosas tras volar 4.000 kilómetros y la mayoría no retornarán, pues viven solo unos meses. Pero sus descendientes sí e incluso se posarán en el mismo árbol.

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La probóscide de una mariposa

Chiang Mai, Tailandia

Imagen ampliada: 6,3X

Foto: Jochen Schroeder / NIKON Small World Photomicrography 2016

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Imagen a escala del reverso de un ala de mariposa (Vanesa atalanta)

Brecht, Bélgica 

Imagen obtenida mediante macroscopía: 10X

Foto: Francis Sneyers / NIKON Small World Photomicrography 2016

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Vanessa atalanta

Foto: Bernd Wüstneck/Picture-alliance/DPA/AP

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Mariposa emperador de manchas azules

Fotos: Joel Sartore

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Mariposa de la pasionaria de la subespecie incarnata

Foto: Joel Sartore

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Movimiento migratorio

Cada año, tras recorrer miles de kilómetros para alejarse del frío invierno del norte continental, las mariposas llegan a México.

GTRES

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Mariposa Monarca

Estos lepidópteros de apenas 10 centímetros realizan la proeza de cruzar norteamérica de norte a sur y de sur a norte, en un viaje de más de 4.000 kilómetros.

GTRES

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Fin del invierno

En febrero y marzo se empiezan a dar las condiciones óptimas para que las mariposas emprendan su viaje de vuelta. Es un buen momento para visitar la Reserva.

GTRES

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Manduca quinquemaculata sobre Mirabilis longiflora, Arizona.

En Arizona, una mariposa esfinge del tomate sondea la flor de una maravilla; ambas especies evolucionaron juntas, por lo que sus órganos encajan a la perfección, y la mariposa nocturna puede ver la flor en la oscuridad.
 

Foto: Mark W. Moffett

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Sierra Chincua, México

Mariposas monarca cubren hasta el último centímetro de este árbol de la sierra Chincua de México. Millones de monarcas migran a este lugar todos los años para pasar el invierno. El clima frío de la montaña ralentiza su metabolismo.

Foto: Joel Sartore

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Danaus plexippus

Millones de mariposas monarca viajan a sus territorios ancestrales de invernada en los bosques de abetos de México, cada vez más reducidos. Aprovechando los vientos que soplan desde el sur de Canadá y el norte de Estados Unidos, viajan miles de kilómetros, guiándose por la posición del sol.

Foto: Joel Sartore

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