Delfines

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The Heat Run

Fotografía ganadora del segundo premio en la categoría: Behavior

En esta fotografía apreciamos a varias ballenas jorobadas compitiendo por aparearse con una hembra. La persecución puede durar horas o incluso días. A menudo, muchas especies de delfines se encuentran alrededor. Es verdaderamente uno de los grandes espectáculos de la naturaleza y un momento conmovedor y lleno de adrenalina. Este día nos lanzamos con este grupo de 16 ballenas y 50 delfines que se desplazan bana gran velocidad. Tratar de posicionarnos en el lugar correcto fue un desafío, pero después de 25 intentos conseguí capturar algo sorprendente y que muy pocos han experimentado. 

Foto: Scott Portelli / UPY 2019

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Atlantic Spotted Dolphins

Fotografía ganadora en la categoría: Mirrorless Wide Angle
Bimini, Bahamas
Stenella frontalis - Delfín pintado

Antes de entrar al agua con un grupo de delfines, nunca se sabe cómo será la interacción. A veces, puedes tener un gran encuentro, donde los delfines nadarán curiosamente a tu alrededor o te mostrarán algún tipo de comportamiento lúdico. Otras veces pueden ignorarte por completo. La mejor manera de interactuar con ellos es dejarlos decidir.Y si  eres aceptado es una experiencia mágica. 

Foto: Eugene Kitsios / Ocean Underwater Photo Contest 2018

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¿Son realmente naranjas los delfines del Amazonas?

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Avistamiento de delfines

Uno de los objetivos de quien se desplaza a este rincón del mundo es tener la oportunidad de ver animales exóticos en su hábitat natural. El el caso de los delfines es relativamente sencillo ya que a estos mamíferos les atrae nadar junto a la proa de las barcas. 

Foto: Getty images

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Reserva de la Biosfera de Garden Route, Sudáfrica

La fauna del sitio es muy diversa y comprende algunas especies de grandes mamíferos, como elefantes, rinocerontes y búfalos.

Foto: UNESCO/G. Penry

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"Atlantic Spotted Dolphin"

Fotografía ganadora en la categoría: "Mirrorless Wide-Angle"

Bimini, Bahamas

Cámara: Olympus EM1

Un delfín pintado o delfín manchado del Atlántico (Stenella frontalis), nada cerca en las hermosas aguas de las Bahamas. "Los delfines parecían disfrutar del encuentro, ya que juguetonamente nadaban alrededor de nosotros".

http://www.uwphotographyguide.com/2016-ocean-art-contest-winners

Foto: Ocean Art 2016 / Eeugene Kitsios

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La carrera de la sardina

Ganador del gran premio

Capturé esta imagen durante la migración de las sardinas a lo largo de la costa salvaje de Sudáfrica. En su periplo, estas son atacadas por las aves del cabo y los delfines comunes. La cacería comienza bajo el agua con los delfines, que han desarrollado técnicas especiales de caza. Con una notable vista, los gansos siguen a los delfines desde el aire antes de lanzarse en una caída libre de 30 a 40 metros de altura para perforando la superficie del agua de agua a una velocidad de 80 km/h para obtener sus presas.

Foto: G. Lecoeur

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La mitología les salvó

Señores de una legendaria ciudad de oro sumergida («el Encante»), los botos se salvaron probablemente de la caza indiscriminada por su aura mitológica.

Foto: Kevin Shafer

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Hábitat en peligro

A medida que la tala arrasa el bosque lluvioso y las pesquerías comerciales ocupan sus áreas de pesca, empieza a peligrar el mundo de estos señores del río.

Foto: Kevin Shafer

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Similitudes y diferencias con los cetáceos

Esta imagen tomada con gran angular ofrece una visión alargada del robusto delfín de río y pone de relieve su parentesco con las ballenas. Estos delfines de agua dulce, descendientes de antepasados marinos, conservan la poderosa aleta caudal de los cetáceos, pero prácticamente han perdido la aleta dorsal, convertida en simple cresta. Su forma corporal adaptada es perfecta para maniobrar en el laberinto de ramas y hojas del bosque inundado.

Foto: Kevin Shafer

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Una mandíbula muy fuerte

Los músculos de las mandíbulas permiten al boto atrapar una presa con la ferocidad de un cocodrilo. "Es como una guillotina industrial", dice el biólogo Tony Martin.

Foto: Kevin Shafer

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Una enorme agilidad

En una exuberante demostración de fuerza muscular y agilidad, un boto emerge de las aguas del bosque inundado.

Foto: Kevin Shafer

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Caza entre los árboles

Los botos cazan peces, cangrejos y tortugas entre los árboles.

Foto: Kevin Shafer

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Un año de lactancia en los delfines

Una madre y su cría permanecen juntas entre la vegetación sumergida. La lactancia dura más de un año. Las hembras paren una sola cría cada dos o tres años.

Foto: Kevin Shafer

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Apareamiento de los delfines

Un delfín macho prueba suerte con la selección sexual, arrojando al aire la semilla, de desmesuradas dimensiones, de un árbol del bosque lluvioso. Cuando llega la época del apareamiento, los machos golpean el agua con ramas y juncos, o enarbolan tortugas vivas como si fueran trofeos. "Lo hacen para atraer a las damas —dice Tony Martin, biólogo de la Universidad de Kent—. Un macho puede salir varias veces a la superficie con un objeto aferrado en el hocico, para luego girar lentamente sobre sí mismo". Gran parte de la vida del delfín de río sigue estando fuera de nuestro alcance. "De momento, sólo podemos imaginar los cantos y sonidos de alta frecuencia que probablemente acompañan esas conductas —añade Martin—. Es como mirar por el ojo de una cerradura acuática".

Foto: Kevin Shafer

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Estación lluviosa, más espacio para nadar

De marzo a julio, los diluvios de la estación lluviosa expanden el territorio de los delfines a las llanuras inundadas y al bosque lluvioso del archipiélago de las Anavilhanas, una vasta cadena de islas en el río Negro. 

Foto: Kevin Shafer

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Métodos tradicionales de pesca

Muchos pescadores, como éste del río Ariaú, en Brasil, pescan con esparaveles lastrados. Estos métodos tradicionales a pequeña escala son mucho menos perjudiciales para los delfines que el uso cada vez más frecuente de redes de arrastre, donde los animales pueden enredarse y morir ahogado.

Foto: Kevin Shafer

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Inundación anual del Amazonas

Rastreando a sus presas en la profundidad del bosque, los delfines de río sacan el máximo partido de la prodigiosa inundación anual de la Amazonia.

Foto: Kevin Shafer

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Delfines color gris pálido

Parecen de color naranja por el limo y la vegetación en descomposición que tiñen las aguas de la cuenca del río Amazonas, pero fuera del agua son gris pálido, y algunos presentan una coloración rosada. Estos delfines, a los que en Brasil llaman botos, emiten ultrasonidos a modo de sónar para producir una ecografía tridimensional de su mundo tenebroso.

Foto: Kevin Shafer

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Una cría cada 2-3 años

Una madre y su cría permanecen juntas entre la vegetación sumergida. La lactancia dura más de un año. Las hembras paren una sola cría cada dos o tres años.

Foto: Kevin Shafer

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Nadar con delfines

Es la más común de todas. Un atractivo añadido para destinos del Caribe donde, aunque nos venden que están en el mar, éste no es abierto y están amaestrados, por lo que no se puede hablar de libertad. Como animales salvajes, los delfines necesitan recorrer más varios kilómetros al día, son animales muy familiares y son intolerantes al ruido. Cada vez que aplaudimos, gritamos o suben el volumen de la música de un delfinario, uno de ellos se quiere suicidar. Lo más triste es que lo hacen. El delfín tiene la capacidad de dejar de respirar.

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Lenguaje corporal

Los delfines se comunican con el cuerpo además de con sonidos. Cuando un delfín oscuro salta fuera del agua frente a la costa de la Patagonia podría estar enviando una señal a sus congéneres: aquí hay buena comida, venid.

Foto: Brian Skerry

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Animales sociales

Los delfines cooperan en ingeniosas estrategias de alimentación. Los delfines oscuros de la Patagonia acorralan bancos de anchoas para que formen esferas, que luego engullen por turnos. Un pingüino de Magallanes y una pardela se suman al banquete.

Foto: Brian Skerry

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Un talento extraordinario para resolver problemas.

Estos dos delfines mulares de los cayos de Florida aprendieron al vuelo que el único modo de quitar la tapa a un tubo de PVC lleno de pescado era cooperar.

Foto: Brian Skerry

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Parque Six Flags de Vallejo, en California

Lo que parece una tarea de poco valor es en realidad un test de habilidades cognitivas. En el parque Six Flags de Vallejo, en California, un delfín mular utiliza el hocico para sacar una bola de gelatina comestible de un laberinto de tubos. Estos ejercicios de «enriquecimiento cognitivo» pueden mejorar el bienestar de los delfines cautivos.

Foto: Brian Skerry

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Caza con barro

En la bahía de Florida los delfines mulares han ideado una forma única de capturar mújoles: rodearlos de cortinas de lodo. Cuando los peces saltan por encima de los anillos de barro para escapar, van a parar a la boca bien abierta de los delfines.

Foto: Brian Skerry, tomada con el permiso nº17941 del Servicio Nacional de Pesquerías Marinas

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Bimini, Bahamas

Tras haber examinado el lecho oceánico mediante ecolocación en busca de peces ocultos, un delfín frente a la costa de Bimini, en las Bahamas, hace el pino en el fondo para extraer la presa de la arena con su hocico.

Foto: Brian Skerry

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Kona, Hawai

En aguas de Kona, Hawai, unos delfines acróbatas de hocico largo pasan la mañana adornándose con hojas. El juego es una parte importante de la vida social de los delfines y se cree que es crucial para su desarrollo cognitivo.

Foto: Brian Skerry, tomada con el permiso nº17941 del Servicio Nacional de Pesquerías Marinas

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Bahamas

Un grupo de delfines oceánicos nada frente a las islas del norte de las Bahamas, donde las aguas son excepcionalmente claras. Tres generaciones de estos animales sociales –300 individuos a lo largo de 30 años– han sido objeto de estudio del programa subacuático con delfines salvajes más longevo del mundo, dirigido por Denise Herzing.

Foto: Brian Skerry

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Un gran cerebro

En proporción a su tamaño corporal, el delfín mular -como estos del Instituto de Ciencias Marinas de Roatán, Honduras- tiene uno de los cerebros más grandes del reino animal. Los científicos tratan de descodificar sus complejas vocalizaciones.

Foto: Brian Skerry

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Bahía de Oahu, Hawai

Un grupo de delfines acróbatas de hocico largo regresa de una incursión alimentaria a una bahía de Oahu, Hawai. Locuaces y gregarios, los delfines de esta especie se juntan en grupos que pueden sumar miles de individuos.

Foto: Brian Skerry, tomada con el permiso nº17941 del Servicio Nacional de Pesquerías Marinas

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Órdenes y señales

Interpretar la orden de Stan Kuczaj –la flecha significa «vuelve a bajar al fondo»– es un juego de niños para este delfín mular de Roatán. «Observar a los delfines mientras resuelven problemas como este es esencial para comprender su forma de pensar», dice el científico.

Foto: Brian Skerry

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Un delfín acróbata de hocico largo, Stenella longirostris.

Las aguas del archipiélago albergan una veintena de especies de cetáceos, entre ellas seis delfines y una decena de ballenas.

Foto: Oriol Alamany

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