Chimpancés

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El Parque Nacional Gombe

2010: Jane con el personal de Gombe

Robert O’Malley

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Zeus

2008: Methodi Vyampi observa a Zeus

Michael L. Wilson

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En los alrededores de Gombe

2006: Observación de la periferia del hábitat

Elizabeth Lonsdorf / Parque Zoológico Lincoln

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Gremlin

2003: Los investigadores observan a Gremlin y su familia

Robert O’Malley

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Hilali Matama

1995: Jane con el investigador Hilali Matama

Michael Nichols / NGM

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Figan

1974: Juma Mkukwe y Yassini Selemani con Figan

Emilie Van Zinnicq Bergmann

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Buenas noticias

1973: La noticia de una subvención hace bailar a Jane y sus colegas.

Emilie Van Zinnicq Bergmann-Riss

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Mustard

1971: Anne Shouldice juega con Mustard

David Bygott

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La hora de comer

1971: El personal del parque fotografía a chimpancés devorando a una presa

David Bygott

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Atlas

1970: Atlas devuelve un bolígrafo a Lori Baldwin

David Bygott

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Jugando con chimpancés

1962: Jane y compañía enseñan la bandera

Hugo Van Lawick

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David Greybeard

1962: David Greybeard se gana un plátano

Hugo Van Lawick

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Negociaciones con plátanos

El suministro continuado de plátanos atrajo a los chimpancés y permitió a Jane ganarse su confianza. David Greybeard (derecha), que en una ocasión engulló 50 plátanos de una sentada, fue el primer chimpancé de Gombe en perder el miedo al contacto humano. Cuando dejó que Jane lo acicalara, para ella fue «un momento de orgullo», escribió la primatóloga. Ahora se sabe que los chimpancés pueden contraer algunas enfermedades humanas, por eso los investigadores de Gombe deben mantener una distancia de al menos 7,50 metros.

Hugo Van Lawick

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Primates con ingenio

En una nota, Leakey (mentor de Jane) atribuyó a la investigadora un descubrimiento que obligó a redefinir el concepto de «humano»: la capacidad de los chimpancés de fabricar herramientas. Tres años antes, Jane había observado que se servían de tallos para «pescar» termitas. Este chimpancé fue fotografiado en 2005 mientras buscaba termitas, con una concentración que parece humana.

Ingo Arndt / Minden Pictures

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Melissa

La estrecha relación con sus hijos permitió a Melissa conservar su estatus social.

Fotografía por gentileza del Instituto Jane Goodall

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Passion

La inusual conducta de Passion, madre insensible e indiferente, dio un giro radical.

Fotografía por gentileza del Instituto Jane Goodall

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Flo

La hembra de alto rango Flo fue una madre atenta y juguetona. Se calcula que vivió 53 años, una de las vidas más largas registradas en Gombe.

Fotografía por gentileza del Instituto Jane Goodall

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El cuaderno de Jane

Anotaciones de Jane en un cuaderno de campo de 1961

Cuaderno por gentileza de Jane Goodall

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Jane y Fifi

¿Quién mira a quién? Jane cruza la mirada con Fifi, uno de sus objetos de estudio iniciales. La valla de madera impedía que los chimpancés cargaran contra el campamento y esparcieran las provisiones. Con los años, Fifi llegó a ser la principal matriarca de su grupo, con más hijos supervivientes que cualquier otra hembra: siete de un total de nueve. Desapareció con su última cría en 2004. «Un momento muy triste», recuerda Jane.

Hugo Van Lawick

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Jane Goodall

En 1960, una entusiasta de los animales sin formación científica alguna acampó en la Reserva de Caza del Río Gombe, en Tanganyika (actual Tanzania), para observar a los chimpancés. Hoy el nombre de Jane Goodall es sinónimo de protección de esa apreciada especie. En uno de los estudios más largos y detallados sobre un animal en libertad, los chimpancés de Gombe siguen revelando sus secretos.

Martin Schoeller