Cetáceos

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Love / Hvaldimir, the White Whale

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Love / Hvaldimir, the White Whale

Esta es la historia de una beluga llamada Hvaldimir y un pescador llamado Joar Hesten. Cuando el pescador y ex ballenero saltó al agua helada del Ártico y liberó a Hvaldimir de un arnés que le habían colocado a la beluga, sus vidas cambiaron para siempre. Cuando esta criatura mística blanca apareció en las aguas árticas de Noruega, en la frontera con Rusia, aparecieron activistas estadounidenses. Hollywood llamó. La amigable beluga se convirtió en una estrella de Instagram. Cuando se calmó el alboroto, Joar regresó a casa en el sur y Hvaldimir hizo lo mismo. En el verano de 2020, apareció en el fiordo vecino al de la casa de Joar. Durante ese verano y otoño, el ex ballenero visitó a la beluga, cuidó de ella y discutió con los molestos piscicultores la mejor manera de protegerla.

Foto: Aleksander Nordahl, Norway / Wildlife & Nature, 2021 Sony World Photography Awards

Rorcual de Bryde - Balaenoptera bridey

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Rorcual de Bryde - Balaenoptera bridey

Foto: iStock

Milk Feeding

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Milk Feeding

Fotografía ganadora del tercer premio en la categoría: Behaviour

Este día una familia de 13 cachalotes me permitió quedarme con ellos. Es un gran honor para este ser humano estar con ellos en su hábitat. Probablemente recuerden la indiscriminada caza de ballenas de hace años, pero nos perdonan. Al final del día, una madre comenzó a alimentar a su cría a pocos metros de mí. Me congelé y no me moví. Fue increíble ver un momento tan privado

Foto: Mike Korostelev / UPY 2021

Tonga

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Tonga

Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Nature, Sealife, Wildlife

Las ballenas jorobadas son curiosas, amigables y elegantes. Cuando se mueven bajo el agua, a veces parece bailar y volar gracias a sus aletas laterales que pueden alcanzar los 5 metros cada.

Nikon D700, 14-24mm lens, f5.6, ISO 320

Foto: Alex Zozulya /www.tpoty.com

Mom and Calf

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Mom and Calf

Fotografía galardonada con el tercer premio en la categoría: Wide Angle

Vavau, Tonga

"Todos los años a principios de julio, las ballenas jorobadas madre vienen a Tonga desde la Antártida para dar a luz a sus crías, donde permanecen hasta que las crías crecen y pueden regresar a la Antártida con ellas. Esta imagen muestra a una ballena jorobada descansando tranquilamente sobre la superficie del agua, mientras que su cría juega activa a su lado. Por lo general, cuando la gente se acerca demasiado a la cría de una jorobada la madre sentirá la amenaza y se irá inmediatamente. A menudo utilizará su cuerpo como barrera entre el ser humano y el pequeño, por lo que para fotografiar a las ballenas es muy importante permanecer callado"

Canon 5D Mark Ⅳ Camera, Canon 15mm Fisheye Lens, Nauticam Housing; 1/320, F5.6, ISO 320

Foto: Qing Lin / Ocean Art Photographer of the Year 2020

Megaptera novaengliae

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Megaptera novaengliae

Foto: Scott Portelli / The Big Picture 2018 / Academia de las Ciencias de California

Megaptera novaengliae

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Megaptera novaengliae

Foto: Audun Rikardsen / The Big Picture 2018 / Academia de las Ciencias de California

Ballena jorobada -Megaptera novaeangliae- con su cría

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Ballena jorobada -Megaptera novaeangliae- con su cría

Foto: iStock

Zifio de Blainville - Mesoplodon densirostris

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Zifio de Blainville - Mesoplodon densirostris

Foto: J.Alcazar / Universidad de La Laguna

Ballenato de Cuvier - Ziphius cavirostris

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Ballenato de Cuvier - Ziphius cavirostris

Foto: N. Aguilar / ULL

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Delphinapterus leucas (Beluga)

Foto: AP

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The Heat Run

Fotografía ganadora del segundo premio en la categoría: Behavior

En esta fotografía apreciamos a varias ballenas jorobadas compitiendo por aparearse con una hembra. La persecución puede durar horas o incluso días. A menudo, muchas especies de delfines se encuentran alrededor. Es verdaderamente uno de los grandes espectáculos de la naturaleza y un momento conmovedor y lleno de adrenalina. Este día nos lanzamos con este grupo de 16 ballenas y 50 delfines que se desplazan bana gran velocidad. Tratar de posicionarnos en el lugar correcto fue un desafío, pero después de 25 intentos conseguí capturar algo sorprendente y que muy pocos han experimentado. 

Foto: Scott Portelli / UPY 2019

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Gentle Giants / Gigantes amables

Fotografía ganadora en la categoría: Wide Angle

Al final del día, esta ballena jorobada descansaba a 15 metros de profundidad y me permitió bucear libremente a centímetros de su cola.  Desde allí, la escena parecía irreal y me alegro de que esta fotografía haya capturado el momento. Las ballenas jorobadas son animales increíbles y pacíficos, y todavía no puedo creer que todavía estén siendo cazadas por la humanidad hoy en día.

Foto: François Baelen / UPY 2019

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Orcinus orca

Foto: Agefotostock

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Mermaid

Fotografía ganadora del Certamen y del primer premio en la categoría: Naturaleza

Tuve la suerte de encontrarme con una ballena jorobada y su cría en mi primer día de esnórquel cerca de la isla Kumejima de Japón. La mayoría de las veces esta se queda cerca de su madre. En un momento dado, el ballenato comenzó a saltar y golpear con la cola el agua cerca de nosotros, fue muy amable y curioso. Finalmente, la madre, que estaba mirando cerca, vino a recoger al pequeño y se alejaron nadando. Me enamoré completamente su cola, muy enérgica, grande y hermosa.

Foto: Reiko Takahashi / National Geographic Travel Photographer of the Year 2018

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Elefantes marinos de la Bahía Ainsworth

Los elefantes marinos son uno de los animales más representativos de la Patagonia, cuya característica más reconocible, además de su enorme tamaño –pueden llegar a pesar 800 kilos–, es su particular trompa. Pasan la mayor parte de su vida en el mar, pero en una de las ocasiones que se acercan a la costa es cuando mudan de piel, como los ejemplares de la imagen.

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Megaptera novaeangliae

Foto: Scott Portelli / MontPhoto 2017

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Cetáceos en las Lofoten

En verano los cachalotes y yubartas frecuentan la costa de las islas Lofoten, mientras que en invierno se pueden observar orcas en la zona.

Foto: AGE Fotostock

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Reserva de la Biosfera de Garden Route, Sudáfrica

La fauna del sitio es muy diversa y comprende algunas especies de grandes mamíferos, como elefantes, rinocerontes y búfalos.

Foto: UNESCO/G. Penry

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Eschrichtius robustus

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Physeter macrocephalus

Foto: Wild Wonders

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"Whale calf posing"

"Viajé a la Polinesia Francesa con el propósito de vivir un momento que se da una vez en la vida: jugar con una de ballena. Decidí dedicar una semana entera a ello y una mañana la magia sucedió: una ballena y su pequeño dormían tranquilamente a unos 15 metros de profundidad. Cuando se sienten seguros y sin miedo es cuando realmente puedes acercarte a ellos. La pequeña ballena de seis toneladas y seis metros era increíblemente juguetona.  No se permitían los flashes pero no los necesitaba. Lo difícil fue estar en el lugar correcto según la luz del sol. 

Foto: Christophe Lapeze / Underwater Photographer of the Year 2017

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Bajo el hielo

Un buceador nada acompañado de una beluga bajo el hielo del mar Blanco, en la zona rusa del océano Ártico.

Foto: AP / Cal Sport Media

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Nadando con belugas

Las belugas, Delphinapterus leucas, es la única especie del género Delphinapterus y junto al narval, Monodon monoceros, conforman la familia Monodontidae. Suelen denominarse erróneamente como ballena blanca, sin embargo, el término ballena en sentido estricto no es aplicable a los cetáceos dentados, reservándose la nomenclatura para los integrantes de la familia Balaenidae. 

Foto: AP / Cal Sport Media

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Desorientados por el clima

En la imagen una beluga muerta yace cerca de Anchorage en Alaska . La causa exacta de su muerte se desconoce, pero de acuerdo con Kathy Butek, del Servicio de Patologías Veterinaria de Alaska, no es infrecuente encontrar ejemplares muertos en la zona.

Foto: AP / Al Grillo

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Mar de Chukchi

Vista aérea de belugas en el Mar de Chukchi.

Foto: Vicki Beaver/North Slope Borough

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Asesinos ancestrales

Las orcas, también conocidas como ballenas asesinas, han sido temidas y reverenciadas a lo largo de la historia del mundo.

Foto: AP / Elaine Thompson, File

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Madre e hijo

Esta foto tomada desde un dron muestra una orca hembra adulta que está a punto de aventurarse con su cría en mar abierto.

Foto: AP / NOAA Fisheries / Vancouver Aquarium

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Seguimiento

Un transmisor de seguimiento vía satélite es visible en la aleta dorsal de este grupo de orcas residentes del la isla de San Juan.

Foto: AP

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En formación

Un trío de orcas nadan paralelamente en las aguas de la isla de San Juan, en la costa noroccidental de Estados Unidos

Foto: AP / Elaine Thompson

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Diente fosilizado

Erich Fitzgerald, conservador jefe de Paleontología de Vertebrados en el Museo Victoria, sostiene el diente fosilizado, de unos treinta centímetros de largo.

Foto: Museum Victoria, Australia

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Una mandíbula potente

Este cachalote ancestral tenía una mandíbula potente, con unos dientes más grandes que los del Tyrannosaurus rex.

Foto: Museum Victoria, Australia

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Escena de caza

Ilustración que representa una escena de caza con el cachalote de Beaumaris.

Ilustración: Brian Choo / Museum Victoria, Australia

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Un cachalote gigante

Comparación de tamaño entre un humano y un cachalote gigante.

Imagen: Museum Victoria, Australia

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Ballenas en Canarias

En España son varios los lugares donde es fácil avistar cetáceos y en especial ballenas. Las Islas Canarias es uno de los destinos privilegiados por la riqueza y la profundidad de sus aguas. Desde cualquiera de las islas se organizan excursiones que se adentran el océano en busca de grandes mamíferos marinos como cachalotes, zifios, rorcuales o ballenas jorobadas. El estrecho de Gibraltar es otro enclave privilegiado pues aquí las corrientes entre el Atlántico y el Mediterráneo favorecen un hábitat ideal lleno de materia orgánica. En verano no es extraño ver grupos de orcas que se acercan a esta zona a la busca y captura del preciado atún rojo. Por último, Galicia y también el Cantábrico son otros lugares donde es posible avistar las majestuosas e imponentes ballenas.

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Monterey Bay, California (Estados Unidos)

Monterey Bay, California (Estados Unidos). En esta bahía cercana a San Francisco se pueden avistar orcas, ballenas jorobadas, azules, francas, minke... De mediados de diciembre a abril se puede disfrutar de la migración de la ballena gris; verano y otoño es el momento de avistar al mayor cetáceo del mundo, la gran ballena azul, en estas costas.

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Bahía Ballena, Costa Rica

Bahía Ballena, Costa Rica. Uno de los hábitats más importantes de ballenas jorabadas se halla frente al litoral del Pacífico costarricense. Estas criaturas migran dos veces al año (desde finales de diciembre hasta finales de abril y de julio a septiembre) a las cálidas aguas de la bahía para aparearse y parir. Para proteger este valioso sitio, el gobierno de Costa Rica creó el Parque Marino Ballena, un santuario para estas y otras especies marinas como los delfines comunes y nariz de botella, manta rayas y el tiburón martillo.

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Praia do Rosa, Brasil

Praia do Rosa, Brasil. En el sur del país, esta hermosa playa bañada por las aguas del Atlántico recibe cada año, durante los meses de junio a noviembre, a las ballenas francas australes. Estos animales deleitan a los turistas con saltos impresionantes que dejan ver hasta el 75% de su cuerpo

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Islas Azores, Portugal

Islas Azores, Portugal. Las Azores son actualmente uno de los mayores santuarios de ballenas del mundo. Se avistan aquí 24 tipos diferentes de cetáceos entre especies residentes y migratorias. Los visitantes pueden observar ballenas y delfines desde torres en la costa llamadas vigías desde mayo a octubre y adentrase en el mar en busca de ejemplares de rorcuales norteños y ballenas barbadas durante todo el verano.. Las Azores son actualmente uno de los mayores santuarios de ballenas del mundo. Se avistan aquí 24 tipos diferentes de cetáceos entre especies residentes y migratorias. Los visitantes pueden observar ballenas y delfines desde torres en la costa llamadas vigías desde mayo a octubre y adentrase en el mar en busca de ejemplares de rorcuales norteños y ballenas barbadas durante todo el verano.

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Hervey Bay. Australia.

Hervey Bay. Australia. En las costas de Queensland entre julio y hasta bien entrado el mes de octubre se puede disfrutar de los saltos de ballenas de más de cincuenta toneladas en las tranquilas aguas de la bahía australiana de Hervey. Desde la costa parten las embarcaciones que se acercan tanto a los cetáceos que incluso es posible tocarlos

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Hermanus, Sudáfrica

Hermanus. Sudáfrica. Este pequeño pueblo situado a tan solo una hora y media de Ciudad del Cabo está considerado el mejor lugar del mundo para el avistamiento de ballenas. Éstas se acercan tanto a la costa que no es necesario ni embarcarse para ver su enorme silueta, aunque la experiencia de contemplarlas de cerca en alta mar es incomparable. Entre los meses de julio y noviembre es cuando centenares de ballenas francas llegan hasta la bahía para el apareamiento.

Ross Huggett / Flickr

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La mitología les salvó

Señores de una legendaria ciudad de oro sumergida («el Encante»), los botos se salvaron probablemente de la caza indiscriminada por su aura mitológica.

Foto: Kevin Shafer

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Hábitat en peligro

A medida que la tala arrasa el bosque lluvioso y las pesquerías comerciales ocupan sus áreas de pesca, empieza a peligrar el mundo de estos señores del río.

Foto: Kevin Shafer

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Similitudes y diferencias con los cetáceos

Esta imagen tomada con gran angular ofrece una visión alargada del robusto delfín de río y pone de relieve su parentesco con las ballenas. Estos delfines de agua dulce, descendientes de antepasados marinos, conservan la poderosa aleta caudal de los cetáceos, pero prácticamente han perdido la aleta dorsal, convertida en simple cresta. Su forma corporal adaptada es perfecta para maniobrar en el laberinto de ramas y hojas del bosque inundado.

Foto: Kevin Shafer

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Una mandíbula muy fuerte

Los músculos de las mandíbulas permiten al boto atrapar una presa con la ferocidad de un cocodrilo. "Es como una guillotina industrial", dice el biólogo Tony Martin.

Foto: Kevin Shafer

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Una enorme agilidad

En una exuberante demostración de fuerza muscular y agilidad, un boto emerge de las aguas del bosque inundado.

Foto: Kevin Shafer

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Caza entre los árboles

Los botos cazan peces, cangrejos y tortugas entre los árboles.

Foto: Kevin Shafer

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Un año de lactancia en los delfines

Una madre y su cría permanecen juntas entre la vegetación sumergida. La lactancia dura más de un año. Las hembras paren una sola cría cada dos o tres años.

Foto: Kevin Shafer

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Apareamiento de los delfines

Un delfín macho prueba suerte con la selección sexual, arrojando al aire la semilla, de desmesuradas dimensiones, de un árbol del bosque lluvioso. Cuando llega la época del apareamiento, los machos golpean el agua con ramas y juncos, o enarbolan tortugas vivas como si fueran trofeos. "Lo hacen para atraer a las damas —dice Tony Martin, biólogo de la Universidad de Kent—. Un macho puede salir varias veces a la superficie con un objeto aferrado en el hocico, para luego girar lentamente sobre sí mismo". Gran parte de la vida del delfín de río sigue estando fuera de nuestro alcance. "De momento, sólo podemos imaginar los cantos y sonidos de alta frecuencia que probablemente acompañan esas conductas —añade Martin—. Es como mirar por el ojo de una cerradura acuática".

Foto: Kevin Shafer

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Estación lluviosa, más espacio para nadar

De marzo a julio, los diluvios de la estación lluviosa expanden el territorio de los delfines a las llanuras inundadas y al bosque lluvioso del archipiélago de las Anavilhanas, una vasta cadena de islas en el río Negro. 

Foto: Kevin Shafer