Buitre

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King  Vulture

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King Vulture

Fotografía galardonada con una mención de honor

El reino del zopilote rey se extiende desde el sur de México hasta el sur de Argentina. Abundante en la selva amazónica del Perú donde se le conoce como "Cóndor de la selva", es un ave rapaz de colores intensos y cumple una tarea fundamental de limpieza del medio, aunque una de sus principales amenazas es la deforestación o la ingestión de veneno a través de la carroña.

Foto: Pedro jarque Krebs / All About Photo Awards 2021/ www.all-about-photo.com vía photopublicity.com

Sarcoramphus papa

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Sarcoramphus papa

Foto: iStock

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Gyps fulvus

Foto: WildWonders

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Buitres

Ritos funerarios 

En la mayor parte del mundo, la muerte de un animal grande se ve rápidamente marcada por un círculo de buitres. Estos animales se alertan unos a otros sobre la localización de un nuevo cadáver y luego se reúnen en grupos de cientos antes de descender para alimentarse. Son iconos de la muerte en la cultura popular, pero en realidad son grandes símbolos de la vida. No solo evitan la propagación de enfermedades en innumerables comunidades y ecosistemas, sino que también protegen a los mamíferos en peligro al alertar a los guardias sobre la ubicación de la actuación de los cazadores furtivos. Desafortunadamente, los cazadores furtivos están tomando represalias y rociando a sus presas con cianuro, por lo que un elefante muerto puede acabar además con la vida de cientos de buitres adultos. De todas las especies de buitres del mundo, casi la mitad están ahora en peligro crítico de extinción.

Foto: Tim Flach

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Bearded Vulture

Un quebrantahuesos -Gypaetus barbatus- se desliza majestuosamente sobre el cielo de los Alpes franceses. Con una envergadura de casi tres metros, el quebrantahuesos es la ave de rapiña más grande de Europa, y una de las más raras.

Foto: Bertrand Muffat Joly / European Treasures of Nature Photo Competition 2017

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Reserva de la Biosfera de Gadabedji, Níger

El sitio cuenta con una fauna de mamíferos entre los que destacan las gacelas dorcas, los zorros pálidos y los chacales dorados. También una gran biodiversidad de aves.

Foto: UNESCO/ Division des aires protégées

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Neophron percnopterus

Foto: Gtres

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Mirada amenazante

Cual gárgolas de piedra, estos buitres de El Cabo (Gyps coprotheres) dirigen una mirada amenazante desde un acantilado de nidificación artificial cerca de Magaliesburg, Sudáfrica. Estas instalaciones de cría, investigación y rehabilitación están gestionadas por VulPro, una ONG que trabaja por recuperar la población de buitres africanos.

Charlie Hamiliton James

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Indispensables

Incluso Darwin los tachó de «repugnantes», pero los buitres tienen más de indispensables que de aborrecibles, porque limpian cadáveres que de otro modo podrían pudrirse y propagar enfermedades.
En la imagen un buitre moteado (Gyps rueppelli) arranca un jirón de tejido traqueal de un ñu muerto.

Charlie Hamilton James

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En pleno banquete

La sangre gotea del pico de un buitre moteado. El cuello y la cabeza de esta especie apenas tienen plumas, así se le adhieren menos restos de sangre, tripas y heces mientras se alimenta del cadáver.

Charlie Hamilton James

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Para toda la vida

Los buitres son amantes y luchadores. Probablemente se emparejan para toda la vida, que en estado salvaje puede prolongarse 30 años, y son atentos con su consorte.

Charlie Hamilton James

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Festín de cebra

Un buitre moteado se apropia de una cebra muerta en el Parque Nacional del Serengeti, en Tanzania, mientras otros miembros de su especie y buitres dorsiblancos africanos (Gyps africanus) se acercan para sacar tajada. Es probable que otros congéneres acudan al festín. En unos minutos pueden dejar limpio el esqueleto.

Foto: Charlie Hamilton James

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Disputa por la comida

A la hora de disputarse unos despojos, los buitres combaten con agresividad, también con los de su propia especie.

Charlie Hamilton James

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Lucha encarnizada

En el Serengeti, un chacal se enfada ante la insistencia de un buitre dorsiblanco africano por participar de su festín de ñu. Los territorios de alimentación de los carnívoros terrestres, como chacales y hienas, son limitados. Desde el aire, los buitres disfrutan de unas vistas mucho mejores del menú del día: pueden avistar un cadáver a 35 kilómetros de distancia.

Charlie Hamilton James

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Buitreman

En este muladar, los buitres encuentran solo una parte del alimento que necesitan, un pequeño desayuno que les da fuerzas para buscarse la vida el resto del día. Cuando Moragrega empezó en esto hace casi 30 años, los buitres se mantenían siempre a una distancia prudencial. Pero el roce hace el cariño y hoy es Buitreman quien, a veces, debe recordarles que no se extralimiten.

Charlie Hamilton James

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Centro de recuperación

Un buitre dorsiblanco africano convalece en el centro de VulPro. Posteriormente fue devuelto a la naturaleza.

Charlie Hamilton James

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Vista con retrovisor

Conservacionistas de Namibia utilizan un retrovisor telescópico para echar un vistazo al nido arbóreo de un buitre orejudo. Si localizan un pollo de suficiente edad, lo cogen, le colocan una marca en el ala y lo devuelven al nido. Las hembras podrían poner un huevo cada uno o dos años, de modo que la supervivencia de todos los pollos es vital para el futuro de la población.

Charlie Hamilton James

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Turnos de comida

Un buitre joven de Rüppell trata de rebanar un pedazo de carne del cadáver de una cebra en el Serengeti. Las aves más dominantes ya han tomado del mismo la mejor carne, dejando la piel y los huesos para otras aves de menor jerarquía.

Foto: Charlie Hamilton James / National Geographic

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Diseñado para carroñear

La sangre gotea del pico de un buitre moteado. El cuello y la cabeza de este ave de rapiña se encuentran escasamente emplumados, lo que les ayuda a mantenerse limpios de la sangre, las tripas y la materia fecal que encuentran al adentrar sus cabezas en los cadáveres de los animales de los que se alimentan.

Foto: Charlie Hamilton James / National Geographic

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Aragón, España. Gyps fulvus, Corvus corax

En una colina de Aragón, un buitre leonado y un cuervo se disputan el alimento.
 

Foto: Magnus Elander

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Neophron percnopterus

Un ejemplar adulto de alimoche, Neophron percnopterus, se posa en un risco en las montañas de Haggeher al amanecer.
 

Foto: Oriol Alamany