Castilla-La Mancha

Vía Verde de la Jara

La ruta por la antigua línea ferroviaria salva precipicios de más de 40 metros de altura, se adentra en profundos túneles y permite ver de cerca las aves rapaces de la Península Ibérica.

1 / 3

1 / 3

jara ciclistas ni§as entrada tunel 1. Atravesando túneles

Atravesando túneles

Pasar por los dieciocho túneles de la Vía Verde de la Jara es toda una aventura. Para realizar la ruta hay que ir equipado con linternas frontales.

Fundación de los Ferrocarriles Españoles

2 / 3

05. Vía Verde de la Jara

Vía Verde de la Jara

La ruta por este antiguo trazado ferroviario brinda la oportunidad de descubrir paisajes de gran belleza y rincones solitarios que son el hábitat de numerosos ejemplares de aves rapaces.

Mancomunidad Vía Verde de la Jara

3 / 3

02. Naturaleza y patrimonio

Naturaleza y patrimonio

A lo largo de la ruta se pueden visitar distintos yacimientos arqueológicos y disfrutar de la naturaleza en estado puro.

Mancomunidad Vía Verde de la Jara

26 de febrero de 2013

Las bicicletas ya están a punto en la antigua estación ferroviaria de Calera y Chozas para iniciar un maravilloso recorrido de 52 kilómetros por tierras toledanas. La ruta, que también se puede realizar a pie y a caballo, sigue el trazado de una vieja línea secundaria de tren que ya nació condenada al desuso y al olvido. Eso sí, para construirla se tuvieron que llevar a cabo ingentes infraestructuras que hoy son el mayor reclamo de la Vía Verde de la Jara. Dieciocho túneles y siete viaductos salvan los profundos desniveles de los Montes de Toledo, con impresionantes precipicios por cuyo fondo deambula el río Tajo

Vistas de vértigo

La ruta discurre por densos bosques mediterráneos y el olor de los jarales impregna el ambiente. El recorrido no conlleva un gran esfuerzo pues, aunque el terreno es accidentado, el trazado del tren solo tiene un desnivel que va de los 380 a 630 metros de altitud. Uno de los puntos culminantes del recorrido es el paso por el viaducto de Azután que tiene una longitud de 340 metros y una altura de 40; otro de los retos del itinerario es el túnel número 9, de 750 metros.

El reino de las aves rapaces

Mientras pedaleamos, podemos contemplar el elegante vuelo de distintas aves rapaces. A lo largo de la Vía Verde de la Jara se han instalado siete miradores para la observación de aves. También se recomienda realizar una visita al Centro de Recuperación de Aves Rapaces que se encuentra en el kilómetro 36 de la ruta, junto a la estación de Campillo-Sevilleja. En esta misma estación nos encontramos con una de las curiosidades de la ruta, ya que existe la posibilidad de hacer noche en un antiguo coche cama habilitado como alojamiento, así como un coche restaurante donde se puede degustar tradicional cocina jareña.

Paisaje y cultura

La Vía Verde de la Jara ha dinamizado la vida de los siete pueblos que se hallan a su vera, Calera y Chozas, Aldanueva de Barbarroya, La Estrella, La Nava de Ricomalillo, El Campillo de la Jara, Sevilleja de la Jara y Puerto de San Vicent, que forman la Mancomunidad de la Vía Verde de la Jara. Esta zona alberga abundantes vestigios arqueológicos e históricos, como la Ciudad de Vascos o los dólmenes de Azután y de la Aldehuela, que se pueden visitar durante el recorrido. Asimismo, la localidad de Campillo de la Jara es conocida por la elaboración tradicional de mantas.

La ruta culmina en la estación de Santa Quiteria, el punto más alto del recorrido. Hoy, en lugar de pasajeros y personal ferroviario, la estación está ocupada por una granja ganadera de cerdos y ovejas, lo que crea una curiosa imagen.

Turismo activo

La proyecto Vías Verdes, que nació en el año 1993, reúne más de 7.000 kilómetros de vías ferroviarias que han caído en desuso e incluso algunas que nunca llegaron a funcionar para convertirlas en rutas de gran interés cultural y paisajístico asequibles a todos los públicos.