Madrid

Van Dyck, el artista precoz

La muestra "El joven Van Dyck", hasta el 3 de marzo de 2013 en el Prado, se centra en la prolífica obra de juventud de Van Dyck

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«El joven Van Dyck»

«El joven Van Dyck»

Autorretrato (1615), de Van Dyck.

VIENA, GEMÄLDEGALERIE DER AKADEMIE DER BILDENEN KÜNSTE / MUSEO NACIONAL DEL PRADO, MADRID

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«El joven Van Dyck»

«El joven Van Dyck»

Cristo con la cruz a cuestas (ca. 1618), de Van Dyck.

AMBERES, IGLESIA DE SAN PABLO / MUSEO NACIONAL DEL PRADO, MADRID

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«El joven Van Dyck»

«El joven Van Dyck»

El Prendimiento (ca. 1620-1621), de Van Dyck.

MUSEO NACIONAL DEL PRADO, MADRID

27 de noviembre de 2012

El Museo del Prado acoge, hasta el 3 de marzo de 2013, una de las mayores exposiciones de Van Dyck en el mundo y la primera en España dedicada a su pintura y dibujos. La muestra El joven Van Dyck está centrada exclusivamente en la obra de juventud de Antonio Van Dyck (1599-1641) y abarca, a través de más de 90 pinturas y dibujos, el período comprendido entre 1615, cuando tenía 15 o 16 años de edad, hasta su marcha de Amberes a Italia en 1621. Durante estos seis años de producción precoz, Van Dyck había pintado ya más 160 cuadros, incluidos retratos y obras de medio tamaño, pero también más de una treintena de ambiciosas composiciones de gran formato.

Su estrecha relación con Rubens, al que sirvió como ayudante, plantea algunos de los interrogantes más atractivos de esta etapa: ¿por qué Van Dyck creó obras intentando emular a su maestro y, sin embargo, se distanció tanto en otras, otorgando a sus figuras un carácter naturalista alejado de la idealización de Rubens?

La exposición busca dar sentido a la evolución del joven y a menudo contradictorio pintor, además de poner de manifiesto la extraordinaria calidad de su obra ya en este período. Reúne un total de 52 pinturas y 40 dibujos. El Prado, que posee la colección más importante que existe de obra temprana de Van Dyck, ha aportado cinco pinturas a la muestra. Al margen del Museo del Prado, la colecciones más importantes de cuadros del joven Van Dyck se encuentran en la Gemäldegalerie de Dresde y el Museo del Hermitage de San Petersburgo, que han aportado cuatro y dos obras respectivamente.