India

Una noche en el desierto del Thar

Desde la ciudad de Jaisalmer parten las excursiones al desierto para recorrer sus dunas en camello y contemplar un firmamento increíblemente estrellado.

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Jaisalmer

Jaisalmer

Desde esta ciudad fortaleza que se erigió hace más de ocho siglos se organizan excursiones al desierto del Thar, situado a unos cincuenta kilómetros.

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HEMIS 1612689. Atardecer en el Thar

Atardecer en el Thar

Las puestas de sol son unos de los momentos más bellos en este tincón de India, situado en la frontera con Paquistán.

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HEMIS 0345031. Los pueblos del desierto

Los pueblos del desierto

Antiguo paso caravanero, en el Thar se hallan numerosos poblados de casas de adobe pintadas de blanco y decoradas. Las mujeres siempre van ataviadas con telas de vivos colores.

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HEMIS 0345042. Excursión entre las dunas

Excursión entre las dunas

El llamado «gran desierto indio» está formado por dunas de arena dorada, por las que deambulan camellos salvajes, rebaños de cabras, burros y vacas de los poblados de la región.

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HEMIS 0247762. Khuri

Khuri

Este poblado situado en el desierto es el punto de partida de las excursiones en camello a través de las dunas. Sus casas están bellamente decoradas con figuras geométricas.

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25 de julio de 2014

Inmensas dunas, caravanas de camellos, pueblos blancos y pequeños, mujeres ataviadas con telas de vivos colores, el cielo inmensamente estrellado, silencio... todo esto es el desierto del Thar. Situado en el noroeste de India, a unos cien kilómetros de la frontera con Paquistán, es uno de los lugares más fascinantes de la Tierra. La entrada a este enorme mar de arena es la ciudad de Jaisalmer, con su imponente ciudadela, de más de ocho siglos de antigüedad y que fue construido en 1156 para la defensa de sus habitantes frente a los pueblos del desierto.

La ciudad dorada

Jaisalmer es bellísima. Con sus mansiones (havelis) de piedra esculpida y filigranas del mismo color de la arena del cercano desierto, cuya riqueza y majestuosidad cuentan mucho de la importancia que tuvo la ciudad en el tiempo de las caravanas. 

Destino: el Thar

Una de las experiencias más recomendables es la de pasar una noche en el desierto, escuchando el silencio y contemplando un cielo increíblemente estrellado, impoluto. Desde Jaisalmer se organizan excursiones al desierto del Thar que a lo largo de algunas jornadas permiten conocer este vasto y misterioso territorio y compartir experiencias con sus habitantes.

A unos 50 kilómetros de Jaisalmer se encuentra el pequeño pueblo de Khuri, formado por  un montón de viviendas de adobe, decoradas con figuras geométricas de bellos colores. Merece la pena hacer una excursión en camello por las dunas y al caer la tarde llegar al campamento esperando la magnífica puesta de sol, mientras se saborea una exquisita cena a base de chapati y arroz aderezado con distintos curries. Después, la noche, el firmamento, las estrellas y el silencio. La noche en el desierto del Thar.