Bélgica

Una alocada colección de arte

Malinas, una de las ciudades de arte de Flandes, esconde un museo de pinturas satíricas cuya visita termina con un espléndido banquete renacentista.

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Sátira social

Sátira social

El Bosco plasmó una escena de taberna en esta obra de 1510. El autor de El jardín de las delicias fue uno de los precursores en reflejar la sátira social en sus obras.

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En el despacho de un abogado

En el despacho de un abogado

En este lienzo de 1616 Pieter Brueghel el Joven mostraba la avaricia y el amor por el dinero de un gabinete de abogados. Es una muestra de cómo los pintores de los siglos XVI y XVII mostraban en sus obras la sociedad en la que vivían.

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9 de agosto de 2013

La ciudad de Malinas, situada a unos 25 kilómetros de Bruselas, es conocida sobre todo, por su impresionante patrimonio arquitectónico, con la Grote Markt y la Catedral de San Rumoldo (siglos XII-XIV). Desde los 97 metros de la torre de San Rumoldo, donde se hallan sus dos famosos carrillones con 49 campanas, uno se hace a la idea de la importancia que esta ciudad tuvo en la historia de Flandes y de Europa.

Hoy Malinas es una ciudad tranquila y delicada, apta para ser disfrutada paso a paso, con los ojos atentos a las maravillas que van surgiendo en cada esquina. Una ciudad de arquitectura singular que esconde deliciosos tesoros, como uno de los más completos museos del juguete del mundo, y exposiciones curiosas como la Het Zotte Kunstkabinet, «La loca colección de arte», formada por cuadros satíricos del siglo XVI en la tradición de El Bosco.

Sátira social

Merece la pena visitar el edificio que alberga esta exposición, llamado of 't Vliegend Peert, pues fue aquí mismo donde se inició el gusto y el uso por las pinturas jocosas en Flandes. Se trata de un centro de arte que se dedica al estudio y recuperación de la pintura realizada en los siglos XVI y XVII y sus salas reflejan el ambiente de la sociedad de esa época.

Las pinturas expuestas van más allá de su valor artístico y nos cuentan mucho sobre el sentido del humor, cáustico a menudo, de los artistas y muestran la moral de los ciudadanos y la doblez de los gobernantes.

Hieronymus Bosch, El Bosco, fue uno de los precursores en plasmar con su pintura la crítica, la ironía y la sátira creando escuela y fue la inspiración de varias generaciones de artistas, entre ellos Pieter Brueghel y Hans Baldung, quienes también utilizaron metáforas en sus lienzos para describir el comportamiento de sus coetáneos.

El banquete renacentista

Uno de los motivos más recurrentes de los cuadros de la exposición es la comida, por eso el museo dispone tras la visita una mesa con los más habituales elementos de un banquete del siglo XVI. Exquisitamente decorado, éste permite conocer las costumbres sociales y gastronómicas de los acaudalados ciudadanos e incluso sentirse uno de ellos ya que, si se desea, a continuación, el visitante puede sumarse al banquete renacentista que ofrece el museo. Como colofón del banquete, los comensales reciben las recetas originales de los platos que han degustado.