Escapadas

Menorca de cine en 'La isla bonita'

Los paisajes menorquines son un protagonista más de la última película de Fernando Colomo, rodada íntegramente en la bella isla balear.

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La Isla Bonita

La Isla Bonita

Los paisajes de Menorca definen esta historia que transcurre íntegramente en la isla.

Foto: Comba Films / La Perifèrica Producciones

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Maó

Maó

Maó se extiende junto a uno de los mejores y más extensos puertos naturales del Mar Mediterráneo. La capital de Menorca conserva en sus calles, de profundo sabor mediterráneo, un conjunto de iglesias, nobles edificios y palacios.

Foto: GTRES

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Molí de Sant Lluís

Molí de Sant Lluís

Este viejo molino harinero construido en 1762, durante el breve periodo de dominación francesa de la isla, es hoy un centro social y oficina de turismo de la población de Sant Lluís.

Foto: GTRES

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Torre de'n Penjat

Torre de'n Penjat

Desde el siglo XVIII, esta torre defensiva custodia la costa del sur de Menorca. Se halla junto a la cala de Sant Esteve, una de las localizaciones de la película "La isla bonita".

Foto: GTRES

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Playa de Binissafúa

Playa de Binissafúa

Esta pequeña playa en la que cualquiera desearía refugiarse, se halla a unos cinco kilómetros de Sant Lluís, en el extremo de un estrecho entrante de mar rodeado de rocas. 

Foto: GTRES

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Naveta des Tudons

Naveta des Tudons

El camino que conduce hasta sepulcro megalítico muestra todas la características del interior menorquín, con sus muros de piedra, sus "tanques" y su ambiente rural. La Naveta des Tudons es el monumento más antiguo y mejor conservado del Mediterráneo Occidental. La cultura talayótica de Menorca opta a ser Patrimonio de la Humanidad.

Foto: GTRES

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Ciutadella

Ciutadella

Con su puerto resguardado de los vientos, sus callejuelas y la fortaleza que todo lo vigila, Ciutadella es una ciudad que atrapa. Antigua capital de la isla, a su alrededor se hallan los más importantes monumentos prehistóricos y un collar de playas y calas bellísimas. Y si se visita la ciudad por las fiestas de San Juan, la estancia es del todo inolvidable. 

Foto: GTRES

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Detalle de Menorca. Un mundo de pequeños detalles

Un mundo de pequeños detalles

La esencia rural de Menorca y el dominio británico, que duró casi todo el siglo XVIII, se mezclaron para crear algunas de las señas de identidad de la isla. Las ventanas de guillotina, las sillas de tela con brazos y los herrajes de las puertas son muestra de ello. 

Foto: GTRES

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Casa de campo. Casa típica de Menorca

Casa típica de Menorca

Las paredes encaladas, los muros bajos, un agradable porche con techo de cañizo resumen el placer de escapar a Menorca. A ello hay que sumar la riquísima gastronomía de la isla con deliciosas verduras, pescado, quesos y mariscos y una amplia variedad de recetas tradicionales. 

Foto: GTRES

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Cap de Favaritx

Cap de Favaritx

En el territorio de S'Albufera des Grau se halla este emblemático faro que guía la navegación por la abrupta costa norte.

Foto: GTRES

24 de noviembre de 2015

Las calas rocosas de aguas turquesas, los amplios arenales, los caminos polvorientos flanqueados por muros de piedra seca y las atávicas casas blancas con sus porches de cañizo tienen en la película de Fernando Colomo “La isla bonita” un protagonismo indiscutible. Son los escenarios privilegiados por los que se mueven los personajes de una historia tragicómica y deliciosa: Fer, interpretado por el mismo Fernando Colomo, es un veterano realizador de publicidad que tras divorciarse, decide ir a Menorca a retirarse y tomar un respiro de su ajetreada vida.

El telón de fondo de la aventura es una Menorca plácida que esconde rincones mágicos, los mismos que descubrió el propio director hace veintiocho años cuando visitó la isla por primera vez. Ya entonces, totalmente rendido a sus encantos, tuvo claro que algún día filmaría una película en este lugar paradisiaco con sus bellezas y sus rudezas.

La cala de Sant Esteve, Ciutadella, Maó… son algunas de las localizaciones de la película cuyos fotogramas siguen el ritmo de la canción de Madonna “La isla bonita” que inspiró a Colomo el título de la película, ya que fue en aquellos lejanos años 80 cuando el director viajó a la isla y en el aire sonaban los compases de esta popular canción.