Sicilia

La desconocida Trapani

Esta ciudad de corazón barroco y rodeada de maravillas naturales es un destino a tener en cuenta. Toma nota de estas diez actividades

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Casco antiguo de Trapani

Casco antiguo de Trapani

El corso Vittorio Emanuele es la calle principal del pequeño y bien conservado barrio histórico de Trapani. Flanqueada de edificios barrocos, esta calle peatonal está muy animada a todas horas.

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Las salinas

Las salinas

A unos pocos kilómetros al sur de Trapani se hallan estas instalaciones históricas dedicadas a la producción de sal. Sus molinos y las montañas blancas cubiertas de tejas ofrecen una atractiva estampa.

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Erice

Erice

Este pueblo medieval situado sobre un promontorio es una de las joyas de Sicilia. Se accede en teléférico (también hay una sinuosa carretera) y ofrece unas magníficas vistas sobre el litoral occcidental de la isla.

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Reserva Natural dello Zingaro

Reserva Natural dello Zingaro

Creada en 1981, fue la primera área natural protegida de Sicilia. Con un litoral formado por playas solitarias e intactas, se recorre a través de senderos.

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El Puerto de Trapani

El Puerto de Trapani

Uno de los atractivos de la ciudad es su puerto antiguo delimitado por la muralla y en el que se concentran buena parte de los restaurante de pescado y otras delicias autóctonas. 

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Islas Egadi

Islas Egadi

Accesibles en ferry, estas tres islas ofrecen naturaleza privilegiada, tranquilidad y buena gastronomía. En la imagen, la isla de Levanzo 

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Isla de Pantelleria

Isla de Pantelleria

Muy cercana a la costa tunecina, es un paraíso natural con playas bellísimas, un interior volcánico lleno de sorpresas y pueblos tradicionales.

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13 de julio de 2013

Los cálidos vientos de África –Trapani está más cerca de Túnez que de Italia– llena el señorial casco antiguo barroco de esta ciudad situada en una alargada península del extremo màs occidental de Sicilia. En los últimos años Trapani se está convirtiendo en un destino cada vez más popular gracias al aumento de líneas aéreas de bajo coste que la unen con distintas ciudades españolas. Y merece la pena. Aunque eclipsada por otras ciudades sicilianas más destacadas como Siracusa, Palermo o Taormina, Trapani ofrece un bellísimo casco antiguo, playas vírgenes y un entorno muy sugerente en el que se pueden visitar pueblos medievales y una excepcional reserva natural entre otros alicientes. Te proponemos diez actividades que no puedes dejar de hacer si decides visitar esta ciudad.

1- Pasear por el casco antiguo. Sus calles principales, empedradas con grandes losas de mármol, son peatonales y están flanqueadas por suntuosos edificios barrocos. Lo ideal es recorrerlo a pie, para ir observando los patios interiores de los palacios, los detalles de las fachadas –entre las que destaca la de la Catedral– y comprobar que se trata de un lugar vivo y dinámico en el que no faltan las tiendas de las principales marcas internacionales, los buenos restaurantes y las terrazas donde degustar un clásico aperitivo con vino siciliano

2- Admirar el santuario dell'Annunziata del siglo XIV y reconstruido en el XVIII que se encuentra en la Via Pepoli, muy cerca del Museo Regional Pepoli. La visita a esta institución creada a raíz de la donación de la colección de objetos artísticos e históricos del conde Agostino Pepoli es indispensable comprender la evolución del patrimonio artístico de Trapani y de su territorio desde la antigüedad hasta hoy. 

3- Disfrutar de las playas como la de Lido Paradiso o Lido San Giuliano, ambas cercanas al centro, con aguas increiblemente azules.

4- Visitar las salinas que bordean la ruta que lleva a la ciudad de Marsala en el sur –a unos diez kilómetros– con sus molinos y las montañas de sal cubiertas de tejas.

5- Subir en el teleférico que lleva hasta Erice, una de las maravillas de la provincia e incluso de la isla. Situado en lo alto de un promontorio de 750 metros de altitud, este pueblo medieval ofrece unas vistas impresionantes de todo el entorno. Con una historia milenaria, como testimonian los restos de las murallas púnicas, merece la pena visitar la Catedral con un bonito portal gótico y el Museo Cívico A. Cordici, que guarda restos arqueológicos y pinturas del siglo XVIII. Pero sobre todo hay que pasear por sus callejuelas, probar los deliciosos cannoli (canutos rellenos de ricotta y frutas confitadas), deambular por los jardines del Balio y asomarse a la muralla que da al vacío.

6- Maravillarse ante el templo de Segesta –a 33 km de Trapani– situado en el centro de una planicie y rodeado de otros interesantes monumentos como un teatro griego. Formado por 36 columnas, el templo fue construido alrededor de 426-416 a.C. aunque quedó inacabado. Las mejores horas para la visita es a primeras horas de la mañana o a la puesta de sol, cuando esta construcción dórica adquiere sus mejores matices y ofrece su mejor aspecto.

7- Tomar un ferry y llegar a las islas Egadi. Favignana, Levanzo y Marettimo son las tres islas rocosas situadas frente al litoral de Trapani y que albergan pequeñas calas rocosas muy poco concurridas y un relieve escarpado que merece la pena visitar. La mayor y más cercana, y quizás la menos atractiva, es Favignana; Levanzo, con apenas 5 km2, es más solitaria, aunque está surcada por numerosos senderos que facilitan la visita. Marettimo, con 300 habitantes, posee un interior montañoso declarado reserva natural.

8- Perderse unos días en Pantelleria. Esta fascinante isla volcánica, muy cercana a las costas tunecinas y a la que se llega en ferry desde Trapani, es absolutamente cautivadora. Playas vírgenes de aguas transparentes, un interior volcánico escalofriante, grutas, fuentes termales y una montaña de 836 metros de altitud aseguran que el viaje merezcla la pena. Además tiene vestigios neolíticos, pueblos tradicionales y una gastronomía única que se basa en los productos de la isla y en la que destaca el vino dulce de Pantelleria. 

9- Ir hasta la Reserva Natural dello Zingaro. Otra de las joyas de la provincia de Trapani, situada en el norte de la ciudad y que a diferencia de otros tramos de la costa siciliana ha podido conservar su fisonomía casi intacta. Fue la primera reserva natural de la isla y está surcada por senderos que permiten recorrerla con facilidad. La entrada se sitúa en el pueblo de Scopello. Sus playas son excepcionales.

10- Desgustar un cuscús con pescado de clara influencia árabe y que es el plato estrella de esta zona de Sicilia. El importante puerto de Trapani alberga numerosos restaurantes en los que se sirve pescado y marisco muy fresco que además cuentan con el aliciente de tener unas vistas al Mediterráneo y a las islas Egadi excepcionales.