La vuelta a España en 19 platos típicos

Un recorrido con el paladar para conocer la gastronomía más tradicional de nuestro país

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Laura Fernández

30 de enero de 2017

La cocina de un país dice mucho de su cultura. Caracterizado por la dieta mediterránea, España puede presumir de contar con una de las gastronomías más extensas y variadas de Europa. Su situación geográfica ha hecho que antiguamente estuviera en una posición privilegiada respecto a las rutas de intercambio de alimentos. Su cercanía con África, y el paso de los musulmanes por la península, ha provocado que la cocina del sur de España cuente con fuertes influencias árabes. Tras el descubrimiento de América, a la península también llegaron productos de la otra parte del Atlántico, lo que ayudó a completar muchos de los grandes platos de los que hoy presume el país. El caso más notable es la tortilla de patata, una de las comidas más elaboradas en todas las Comunidades Autónomas y que más repercusión ha tenido fuera de nuestras fronteras.

Una característica de la gastronomía de España es que cada región cuenta con su propia cocina elaborada con los productos propios de cada zona, lo que hace que, en su conjunto, el país cuente con una enorme variedad culinaria. De las tierras del sur ha salido el oro líquido que sirve como base para muchos platos: el aceite de oliva. El mar de olivos - más de 60 millones- lo encontramos en Jaén, la provincia andaluza que puede presumir de ser el mayor exportador de aceite de la península. En esta parte de España la fertilidad de la tierra ha tenido un papel crucial para la alimentación. Las verduras, hortalizas y las frutas son los ingredientes básicos de muchos de sus platos como el gazpacho o el salmorejo. En su costa, por el contrario, el rey del plato es el pescaíto frito, donde los espetos de sardinas se han convertido en una de las señas de identidad de lugares como Málaga o Almería.

La paella, conocida en todo el mundo

La zona del levante ha sabido ganarse al comensal con sus arroces, siendo la paella uno de los platos más insignes de España y el que más controversia ha creado por sus ingredientes y elaboración. De origen asiático, en la costa valenciana no se comenzó a cultivar el arroz hasta el periodo andalusí en el que se mejoraron los sistemas de riego. También fue en esta época cuando los árabes introdujeron en la península el azafrán, además de otras especias que hoy complementan nuestros platos. Influenciados por estos últimos también están los platos elaborados en las ciudades españolas ubicadas en territorio africano: Ceuta y Melilla, donde su crisol de culturas ha dejado una fuerte huella en su cocina.

La gastronomía tradicional, heredada de épocas de escasez, ha logrado hacer un hueco a la cocina más vanguardista

Aunque si hay que elegir un producto estrella del país ese es el jamón, siendo el ibérico y de bellota los más valorados. España es uno de los mayores exportadores de este manjar que cuenta con cuatro denominaciones de origen: el de la sierra de Huelva, donde destaca el popular Jabugo; Los Pedroches, en Córdoba; el de Guijuelo, en Salamanca, donde se produce gran parte del jamón ibérico; y la Dehesa de Extremadura. También la carne y los embutidos son productos muy preciados en la zona de la meseta y que se extiende hasta la cornisa cantábrica. En esta última la ternera comparte mesa con el marisco y el pescado fresco, que a su vez en el menú se encuentran con la cantidad de potajes y cocidos característicos de las zonas de montaña.

La gastronomía tradicional, heredada de épocas de escasez, ha logrado hacer un hueco a la cocina más vanguardista con la que el país ha sabido situarse en los mejores puestos mundiales. Solo hace falta recorrer el País Vasco y Cataluña para degustar las creaciones de algunos de los chefs galardonados con las famosas estrellas Michelín. La cultura de los pintxos no solo ha cruzado fronteras, sino que ha sabido crear la misma tendencia que las tapas españolas lo hicieron en su día. Y todo ello sin olvidarnos de los grandes acompañantes de la mesa, el vino tinto, el albariño, ribeiro, txacolí, la sidra, los rebujitos, los licores, las cremas o la ginebra, entre muchas otras variedades que han puesto el final feliz a una excelente velada gastronómica.

Este recorrido nos lleva por aquellos platos imprescindibles que todo buen comensal debería probar en un viaje por España a través de los sentidos.

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