Escocia

Un viaje entre castillos y valles de leyenda

Recorrido desde Glasgow hasta Aberdeen a través del paisaje de lagos y castillos del centro de Escocia

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PNS-2997277. Emblemas de piedra

Emblemas de piedra

Los castillos son uno de los rasgos más genuinos del paisaje escocés. Sobre estas líneas, el de Eilean Donan.

SEBASTIEN WASEK / PHOTONONSTOP

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ZON-888274. Loch Lomond

Loch Lomond

Este lago es el centro de un parque nacional surcado por caminos que cruzan bosques y colinas tapizadas de prados.

ZOONARPETER CHISHOL / AGE FOTOSTOCK

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Glasgow

Provand’s Lordship, la casa más antigua de la ciudad, muestra cómo era la vida de una familia adinerada en el siglo XV.

DOUG PEARSON / AWL IMAGES

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N32-849696. La fauna de los parques

La fauna de los parques

Avistar ciervos rojos, águilas reales y vacas de las Highlands son el objetivo de las rutas naturalistas.

AGE FOTOSTOCK

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Perth

Los vestigios medievales de esta ciudad son una fuente inagotable de leyendas. En la imagen, el río Tay.

PHILIP GAME / AGE FOTOSTOCK

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ATL-056203. Castillo de Glamis

Castillo de Glamis

William Shakespeare situó la muerte del rey de su obra Macbeth en el Duncan’s Hall, una de las salas que se visitan.

MASSIMO BORCHI / FOTOTECA 9 X 12

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N32-764488. Condado de Aberdenshire

Condado de Aberdenshire

Craigievar, a una hora de Aberdeen, es uno de los castillos mejor conservados del oriente de Escocia.

JOSÉ ANTONIO MORENO / AGE FOTOSTOCK

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RDC-ad 127958. Dunnottar

Dunnottar

Su situación fue aprovechada por los pictos y los vikingos antes de convertirse en una de las fortalezas más influyentes del mar del Norte.

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VNG 171 ESCOCIA remaq-3. Paradas clave

Paradas clave

1 Glasgow. Es una ciudad llena de alicientes culturales (galerías de arte, edificios de Ch.R.Mackintosh) y con un animado centro comercial.
2 Loch Lomond. El mayor lago escocés es el centro de un parque nacional.
3 Stirling. Su castillo es un emblema nacional para los escoceses.
4 Glamis. Del siglo XI, es uno de los castillos mejor conservados de Escocia.
5 P. N. Cairngorms. Paraíso para senderistas.
6 Aberdeen. Es la base para conocer los castillos del valle del Dee y el de Dunnottar.

 

Mapa: BLAUSET

Recorrido desde Glasgow hasta Aberdeen a través del paisaje de lagos y castillos del centro de Escocia

Siempre es un placer volver a Escocia. El país de la gaita y el whisky, cuna del golf y cantera de excelentes actores como Sean Connery y Ewan McGregor, y de grandes bandas como Franz Ferdinand. Los rigores del clima han moldeado esta tierra de paisajes nostálgicos que huelen a lluvia, a hierba fresca y a oveja. Glasgow es el mejor punto de partida para internarse por la región central –entre las Highlands y las Lowlands–, quizá la más simbólica del país.

En las dos últimas décadas, esta antigua ciudad industrial se ha transformado en una metrópoli cosmopolita que abre galerías de arte y tiendas trendy en antiguos edificios georgianos y victorianos. La colorida Buchanan Street, junto a Argyle y Sauchiehall Street, forman la «Golden Z» o «Milla del Estilo». En este paraíso de las compras destaca Argyll Arcade, unas galerías comerciales de 1827 repletas de tiendas de lujo. Otra visita fundamental es el Kelvingrove Art Gallery & Museum, el museo de arte más visitado en el Reino Unido fuera de Londres. Y la librería Voltaire & Rousseau, en Otago Lane, que vende cientos de libros a una libra. Glasgow, además, sabe pasárselo bien. Cuenta con una gran tradición de pubs con música en directo, ama la cerveza y vive el fútbol con pasión, como demuestra el derbi local entre el Rangers (protestante) y el Celtic (católico), que paraliza la ciudad.

A solo 25 kilómetros del centro de Glasgow, el Parque Nacional de Loch Lomond and the Trossachs nos adentra en una región boscosa con decenas de lagos, varios castillos, ruinas megalíticas y 21 munros, montañas que sobrepasan los 3.000 pies (910 metros) de altitud. El Balloch Castle, una fortaleza del siglo XIX erigida sobre las ruinas de otra medieval, regala la mejor panorámica del Loch Lomond, un lago de 39,5 kilómetros de longitud que está punteado por 30 islas.

En el pueblo de Balloch comienza el segundo tramo del John Muir Way, un sendero de 215 kilómetros que alcanza la costa este en diez días a pie o en cinco si se va en bicicleta. La meca montañera de la zona es el Ben Lomond (974 metros), uno de los munros con mejores vistas al lago y al entorno de los Trossachs. Se alcanza por la carretera B837 que sigue la orilla oriental del Lomond y lleva hasta la aldea de Rowardennan, base para comenzar la ascensión, una ruta sin dificultad que dura unas dos horas y media.

Los Trossachs deben su aura romántica al poema Lady on the Lake, de Walter Scott (1771-1832), en el cual se cita el loch Katrine. Si se buscan escenarios de novela, merece la pena escaparse al castillo de Eilean Donan, a tres horas conduciendo rumbo norte. Asomado sobre un loch y accesible por un puente de piedra, reúne los elementos más fascinantes del paisaje escocés.

De regreso a orillas del Lomond, retomamos nuestra ruta por la región central en las ciudades de Stirling y Perth, donde los poemas de Walter Scott y la historia escocesa vuelven a ser protagonistas. La primera por su castillo, que fue residencia de los reyes de Escocia y baluarte de las batallas medievales contra los ingleses. En cuanto a Perth, guarda la memoria de su pasado en la iglesia de Saint John (siglo XII) y también el recuerdo de Scott en Fair Maid’s House (siglo XVII), donde vivió la doncella de otro de sus poemas. A menos de una hora, surge la silueta del castillo de Glamis (siglo XI), que parece imitar la elegancia de los del Loira francés con sus torreones, sus jardines y sus decorados interiores.

Continuando otra hora en dirección nordeste se llega a Braemar, entrada oriental al Parque Nacional de Cairngorms, el mayor de Escocia. Es el centro de deportes de montaña del país, con una estación de esquí y una red de senderos que permiten avistar las cumbres más altas del Reino Unido. La población de Aviemore es la otra entrada al parque y también el punto de partida para visitar el valle del Spey. Las aguas de este río son famosas entre los pescadores de salmón y también entre los fabricantes de whisky, pues algunas de las destilerías más veteranas (Cardhu, Glenfiddich y The Macallan) están ubicadas a sus orillas. Si se prefiere disfrutarlo a pie, habrá que seguir el Speyside Way, un camino de 104 kilómetros que discurre junto al río hasta su desembocadura.

Finalmente llegamos a la portuaria Aberdeen –a dos horas de Aviemore–, conocida como «la ciudad de granito» por sus edificios de piedra gris-plateada, extraída de las canteras de Rubislaw Quarry, en funcionamiento desde 1680 hasta 1971 y ahora transformadas en un gigantesco lago. Un buen motivo para recorrer los alrededores es descubrir los castillos del valle del Dee (Drum, Crathes y Balmoral), el de Craigievar, rodeado de campos donde pastan vacas lanudas de las Highlands, y el de Dunnottar. Este último
–carretera A90 en dirección a Stonehaven–, aunque en ruinas, es sin duda el más espectacular por el acantilado sobre el que se emplaza, asomado al mar del Norte. Los vikingos hallaron en este peñón un lugar seguro para sus campañas, pero fue entre los siglos XIV y XVIII cuando Dunnottar se convirtió en uno de los castillos más poderosos del país. Un final de lo más poético a este viaje a través del corazón de Escocia.

MÁS INFORMACIÓN

Documentos: pasaporte.
Idiomas: inglés.
Moneda: libra esterlina.
Horario: una hora menos.

Cómo llegar y moverse: El aeropuerto de Glasgow recibe vuelos regulares de varias ciudades españolas. Lo más práctico es alquilar un coche o una autocaravana. Se conduce por la izquierda. Las carreteras del interior son estrechas y delimitadas por muretes de piedra. Para viajar en tren y autobús, conviene comprar el abono Freedom of Scotland Travelpass o bien el Central Scotland Rover.

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