Región de Umbría

Perugia, Asís y Gubbio son los ejes de esta ruta por el corazón de Italia

1 / 5

1 / 5

SIM-446740. Asís

Asís

La basílica de San Francisco (siglo XIII) se alza en la colina del Infierno, bajo la cual se asienta Asís, considerada «capital espiritual» de Umbría.

FOTOTECA 9 X 12

2 / 5

SIM-768423. Perugia

Perugia

La plaza IV de Noviembre, en el centro medieval de Perugia.

FOTOTECA 9 X 12

3 / 5

SIM-413759. Ambiente rural

Ambiente rural

Rodeado de campos de olivos y amapolas, Asís continúa siendo un tranquilo pueblo campestre. El entorno tiene una amplia red de caminos para senderismo.

FOTOTECA 9 X 12

4 / 5

SIM-753420. Gubbio

Gubbio

Por la Via Piccardi se asciende al palacio de los Cónsules, el más reconocible de la ciudad, que fue construido entre 1332 y 1349.

FOTOTECA 9 X 12

5 / 5

VN-ESC Umbria PUBLI-4. Las etapas básicas del viaje

Las etapas básicas del viaje

1 Perugia. La capital umbra es un enclave de dinámica vida cultural, en parte potenciada por su Universidad.   
2 Asís. El pintoresco callejón Vicolo Sant’Andrea enlaza la plaza del Comune con la Basílica de San Francisco. Los mayores monumentos de esta ciudad  de la Umbría están ligados al santo .
3 Gubbio. La «ciudad sobre la colina» es el enclave más antiguo de Umbría.
4 Lago Trasimeno. En verano es un destino idóneo para actividades náuticas.

Mapa: BLAUSET

Perugia, Asís y Gubbio son los ejes de esta ruta por el corazón de Italia

Más información

Recorrido por Florencia

Recorrido por Florencia

La pequeña y delicada Umbría es como un brillante encastrado en el interior de Italia. Su paisaje es un mosaico formado por ciudades históricas, rodeadas de campos de olivos y frondosas montañas que le han dado el sobrenombre de «corazón verde de Italia» y gracias a las cuales es considerada un destino idóneo para el descanso. El curso alto del río Tíber nos acompaña en este recorrido que recoge la esencia histórica y la riqueza artística del territorio.

La primera etapa del viaje es la capital, Perugia. La ciudad, de origen etrusco, conserva uno de los centros medievales más bellos de Italia, envuelto por una muralla casi intacta sobre la que despuntan las torres de iglesias y de palacios. Perugia es fácil de visitar a pie, en parte gracias a calles escalonadas que salvan algunas cuestas. Lo mejor es iniciar el paseo entrando por la Puerta de San Pedro, situada frente a la basílica gótica de San Domenico, sede del Museo Arqueológico, que está dedicado a la Prehistoria y al arte etrusco-romano.

A solo unos metros se abre la plaza Matteotti, dominada por los palazzos del Capitano del Popolo y della Università (siglo XV). Es la antesala de la plaza IV Novembre, una de las más impresionantes de Italia y lugar de encuentro de perusinos, estudiantes y visitantes que se citan en bares clásicos como el Centrale. El entorno de la plaza es incomparable, con la fuente Maggiore en el centro (siglo XIII), decorada con medio centenar de relieves, y en los laterales la catedral o duomo de San Lorenzo (XIV-XVIII y el palacio de los Priores. Éste alberga la Galería Nacional de Umbría, donde se pueden admirar joyas del Quattrocento (siglo XV), como el políptico de San Antonio pintado por Piero della Francesca, y el de San Domenico, creación de Beato Angelico.

Si se quiere realizar una pausa para descubrir la gastronomía local, lo mejor es entrar en una típica trattoria del centro y pedir un plato de pasta, quesos de la región y vinos con la denominación de origen «Umbria». Tampoco hay que olvidar que Perugia es una de las capitales mundiales del chocolate, cuya máxima cita es la feria «Eurochocolate», que tiene lugar en el mes de octubre. Además, si la visita coincide en sábado, es recomendable visitar el mercado de Pian di Massiano y pasear entre paradas que ofrecen desde alimentos hasta muebles, antigüedades y flores. Otra cita destacada de Perugia es el festival de verano «Umbria Jazz», donde la música se funde con la historia y la arquitectura medieval.

Perugia es una de las capitales mundiales del chocolate, cuya máxima cita es la feria «Eurochocolate»


El viaje por Umbría continúa hacia Asís (27 km al este), la pequeña ciudad en la que nació el venerado san Francisco (1182-1226). Al aproximarnos, desde la carretera ya se divisan la Roca Mayor, una fortaleza medieval instalada sobre un cerro, y la impresionante basílica de San Francisco (siglo XIII). El recinto de esta última lo componen dos iglesias: la Inferior y la Superior. En la primera destacan la cripta que guarda el sarcófago del santo y la delicada capilla de Santa Caterina, que mandó construir el cardenal español Albornoz, allí también sepultado. Las capillas laterales cuentan con pinturas de Giovanni da Cosma y Taddeo Gaddi, mientras que la bóveda está recubierta por frescos de Simone Martini, Giotto y su escuela.

Una escalinata situada junto a la entrada de la basílica Inferior conduce a la Superior. Entre sus tesoros destacan los 28 frescos que pintó Giotto con escenas de la Biblia y de la vida del santo. Las pinturas del ábside y del crucero son obra de su maestro, Ceni di Peppo Cimabue, iniciador de la escuela florentina del Trecento. La atmósfera tranquila y rural de Asís invita a deambular por sus calles empedradas y a entrar en pequeñas tiendas donde se vende desde cerámica a productos gastronómicos de toda Umbría. Resulta muy tentador realizar una pausa en un café de la plaza del Comune, mientras se contempla de fondo el templo de Minerva (siglo I a.C), hoy transformado en la iglesia de Santa María.

SIM-768423

La visita a Asís no está completa si no incluye la excursión al Eremo delle Carcieri, literalmente «la ermita de las cárceles», a 4 kilómetros de la localidad. Así se conoce al santuario franciscano que fue construido junto a las cuevas de este boscoso enclave del monte Subasio, a donde se retiraban a orar Francisco y sus seguidores. El Cántico de las Criaturas que escribió el santo, pleno de gratitud hacia la naturaleza, aún parece latir en la apacible atmósfera del conjunto, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad el año 2000. La visita al Eremo delle Carcieri puede completarse recorriendo los senderos flanqueados por robles y hayas que pueblan el monte Subasio (1.290 m), centro de un parque natural creado en 1995.

La última etapa de la ruta es Gubbio, un museo al aire libre. Se trata del enclave más antiguo de Umbría, según las Tablas Eugubinas (siglo II a. C.), siete láminas de bronce que fueron halladas en 1444 y que constituyen el documento más importante de las primeras poblaciones itálicas; se guardan en el Museo Cívico. La visita puede comenzar en las afueras, donde están las ruinas del teatro Romano (siglo I a.C.), desde el que se admira la ciudad, apiñada sobre un cerro tapizado por olivos y cipreses. El corazón de Gubbio se localiza en la monumental y panorámica Plaza Grande donde, junto al citado Museo Cívico, alojado en el palacio gótico de los Cónsules, destaca el palacio del Podestà, hoy el Ayuntamiento. Tras caminar cinco minutos acompañados de bellas vistas, se llega a la Catedral (siglo XII), decorado con obras de artistas del Renacimiento, y al palacio Ducale (siglo XV), con un espléndido patio interior.

El viaje puede concluir con un broche gastronómico en uno de los restaurantes del centro, tomando, por ejemplo, una crescia al panaro (pan fino relleno de verdura, embutidos y queso) cocida al estilo tradicional bajo las cenizas, un brustengo (pan frito acompañado de cebolla, romero, panceta o jamón) y cualquier plato a base de trufa, porque Umbría es además una de las «minas truferas» de Italia.

MÁS INFORMACIÓN

Cómo llegar: Desde varias ciudad de España salen vuelos a Roma, 171 km al sur de Perugia. En temporada alta, hay vuelos de bajo coste desde Girona a la capital umbra.
Turismo de Umbria

Turismo de Italia