Paseo por la capital holandesa

Mercedes Cebrián

8 de agosto de 2012

Adentrarse en Ámsterdam equivale a descubrir una ciudad cosmopolita, de museos universales y barrios siempre adelantados a su época

Nada más salir de la decimonónica estación de tren, Ámsterdam recibe al visitante con miles de bicicletas aparcadas y canales en cuyas aguas se reflejan fachadas que culminan con volutas. Tanto si decide recorrerla a pie, en tranvía o en bicicleta de alquiler, el visitante disfrutará de lo manejable que resulta la más cosmopolita de las ciudades de Holanda. Ante su armonía y solidez urbanísticas, resulta difícil creer que Ámsterdam comenzase siendo una zona pantanosa entre el mar del Norte y los ríos Ij y Amstel. Pero la gran cantidad de canales que surcan la ciudad recuerdan los continuos esfuerzos de sus habitantes para ganarle tierra al agua. Su nombre incluye el sufijo dam, dique en neerlandés.

Su nombre incluye el sufijo dam, dique en neerlandés.

Las abigarradas calles del Centrum, el casco histórico, son el primer paso para adentrarse en la capital holandesa. Al llegar a la plaza Oudekerkplein aparece la iglesia más antigua de Amsterdam, la Oude Kerk, cuya construcción concluyó en 1036. Es famosa por su carillón que repica melodías pegadizas, así como por los conciertos que se interpretan en su órgano barroco. Su emplazamiento a escasos metros del Barrio Rojo, donde el comercio del sexo es legal y explícito, demuestra que Amsterdam es una ciudad rica en contrastes y muy tolerante. No en vano atrajo a refugiados de toda Europa desde mediados del siglo XVII, tras el fin de la soberanía española. La presencia de estos nuevos habitantes enriqueció la ciudad en todos los sentidos, incluido el artístico gracias a pintores como Rembrandt y Pieter De Hooch.

Iconos de la Edad de Oro

Otro de los puntos cardinales del centro histórico es la plaza del Dam, donde se encuentra el Palacio Real (Koninklijk Paleis), construido en el siglo XVII, en plena Edad de Oro holandesa. Vecina al palacio se halla la Nieuwe Kerk o Iglesia Nueva, lugar de coronación de los monarcas holandeses y cuyo púlpito barroco de madera es uno de sus más preciados tesoros.

Las calles de Amsterdam poseen cientos de estímulos sensoriales. Por ejemplo, los bocadillos de arenque fresco de los puestos callejeros, una excelente forma de improvisar un almuerzo. Los sentidos vuelven a despertar en el mercado de las Flores, que se alcanza bajando por la avenida Rokin hasta la transitada plaza Muntplein. Instalado a orillas del canal Singel, este mercado es una inmensa exposición de variedades de tulipán, icono vegetal del país, además de girasoles y narcisos, flores que suelen decorar los luminosos salones de Amsterdam.

Herengracht, Keizersgracht y Prinsengracht, tres canales construidos durante el esplendor mercantil del XVII, aparecen siguiendo la calle Vijzelstraat. A lo largo de Prinsengracht llaman la atención los edificios de contraventanas rojas que en su día fueron almacenes, así como los barcos-vivienda con flores en la cubierta; a la altura del nº 296 de Prinsengracht, el Woonboot-museum permite visitar uno de esos barcos.

Sin abandonar el canal Prinsengracht se alcanza la preciosa Westerkerk (iglesia del Oeste), que alberga los restos del pintor Rembrandt y cuya torre es la más alta de la ciudad. A pocos metros, sobre el mismo canal, se halla uno de los lugares más conmovedores de la capital: la casa donde Ana Frank y su familia se escondieron de los nazis, convertida hoy en el museo más visitado de la ciudad.

El vecino barrio de Jordaan vuelve a sumergir al visitante en la actualidad a través de sus escaparates, sus galerías de arte y sus estilosos locales, repartidos entre las calles y plazas Noordermarkt, Elegantiersgracht y Bloemstraat. Pero además del encanto de sus vías arboladas y canales, Amsterdam dispone de una de las ofertas museísticas más amplias de Europa. Como conocerla entera requiere varios días, lo más factible será retroceder hasta la concurrida plaza Leidseplein y así acercarse a los dos museos más representativos: El Rijksmuseum, con su colección de óleos de la escuela flamenca y el Museo Van Gogh, especializado en la obra del maestro postimpresionista.

Las boutiques de Pieter Cornelisz Hoofstraat, la vía más lujosa de Amsterdam, son una entretenida compañía camino del Vondelpark. Los parterres de este parque son el lugar preferido por los amsterdameses cuando luce el sol. Además, posee un teatro descubierto y una escultura que Picasso donó al parque en 1965.

En verano, los festivales y conciertos llenan la ciudad. Uno de los escenarios más atractivos es la terraza del Centro Nemo de las Ciencias, un edificio con forma de barco diseñado por Renzo Piano en 1997, que emerge sobre el túnel del río Ij, a quince minutos de la Estación Central. A poca distancia y también junto al río, está el innovador Eye, sede del Museo del Cine desde abril de 2012. Ambos proyectos abanderan el vanguardismo y el continuo desafío de Amsterdam por ganarle tierra al mar.

Para saber más

Documentación: dni o pasaporte.

Idioma: holandés.

Moneda: euro.

Cómo llegar: Hay vuelos diarios desde varias ciudades españolas al aeropuerto de Schiphol, 15 km al norte de Amsterdam. Un trayecto de media hora en tren o autobús lo conecta con la capital.

Cómo moverse: El transporte público de la capital (GVB) dispone de varias modalidades de billetes, de 24 h, de noche... La bicicleta es un medio muy cómodo para moverse por los barrios. En los tranvías y autobuses se paga un suplemento por la bici. Con el abono «Iamsterdam City Card» se tiene uso ilimitado del transporte público, entrada a los 50 museos y atracciones de la ciudad, un crucero por los canales y descuentos en restaurantes y tiendas. Hay una aplicación para teléfono móvil.

El Canal Bus ofrece 4 rutas por los canales con 20 paradas frente a los principales museos. El billete es válido para un día.

Museos: En el barrio de los museos están dos de los más famosos, el Rijksmuseum y el Van Gogh. Entre los más originales destacan el Museo del Tulipán (www.amsterdamtulipmuseum.com) y el Museo Casa de los Canales (www.hetgrachtenhuis.nl).