Parques Nacionales del Río Colorado

P.N.Grand Canyon

P.N.Grand Canyon

La erosión de millones de años ha dejado un paisaje de mesetas  desgastadas y desfiladeros. El parque cuenta con carreteras panorámicas y miradores.

Un viaje través de Grand Canyon, Vermilion Cliffs, Bryce Canyon y Monument Valley

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La meseta del Colorado

La meseta del Colorado

El río Colorado, a su paso por los estados de Arizona y Utah, ha dejado grabada en la roca la historia geológica de América. La docena de parques naturales que hoy protegen el tramo de río más espectacular albergan cañones, pináculos y altiplanos con 2.000 millones de años de edad. Este dato impresiona aun más cuando se deja atrás el paisaje de acero y vidrio de Las Vegas –el aeropuerto más próximo– camino de Flagstaff, 400 kilómetros al sudeste. Ciudad universitaria y etapa de la mítica Ruta 66, Flagstaff es la antesala del Grand Canyon National Park, a dos horas de coche. Desde su Rim Trail, el sendero que sigue el borde norte del cañón, varios miradores se asoman a la colosal brecha fluvial, de 446 kilómetros de largo y 1.829 metros de profundidad.

La carretera 89 conduce en tres horas a la ciudad de Page. Se asienta en la orilla sur del lago Powell, que represa las aguas del Colorado y ha dejado a la vista enclaves que de otra forma estarían inundados, como los oníricos Vermilion Cliffs.

Las vetas que colorean de bermellón los acantilados de esta reserva envuelven en una deliciosa psicodelia a quienes emprenden el trekking de cinco días por la zona.

Pasadizos de piedra

Territorio de los indios navajo desde hace casi dos mil años, la región del Colorado permaneció inexplorada por el hombre blanco hasta 1540, cuando un grupo comandado por el español García López de Cárdenas llegó tras la leyenda de las siete ciudades de oro. Los indios navajo se resistieron a la evangelización y al poder de los españoles pero, a mediados del siglo XIX, tuvieron que rendirse al ejército estadounidense y a los colonos que llegaron después.

La singularidad del Bryce Canyon son los hoodos, pináculos que en ocasiones alcanzan la altura de un edificio

Uno de aquellos pioneros fue el mormón Ebenezer Bryce, que se instaló cerca del cañón que ahora lleva su nombre, declarado parque nacional en 1926 y situado a cuatro horas por la carretera 89. La singularidad del Bryce Canyon son los hoodos, pináculos que en ocasiones alcanzan la altura de un edificio y otras veces logran formas con nombres tan imaginativos como Martillo de Tor. Una ruta panorámica recorre el perímetro del anfiteatro donde se congregan estas agujas.

De nuevo en la ciudad de Page, la segunda parte del viaje podría dedicarse a conocer la Reserva de la Nación Navajo, un territorio que abarca varios parques gestionados por ese pueblo indio. Antelope Canyon es el más próximo a Page y también uno de los más visitados por sus desfiladeros estrechos y retorcidos, de 40 metros de altura y con aberturas que solo dejan pasar la luz del sol al mediodía. Las excursiones que se adentran en los dos barrancos que lo componen deben realizarse en compañía de un guía, pues una tormenta repentina podría inundarlos en cuestión de minutos.

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La Highway 98 y luego la 160 recorren 33 kilómetros hasta uno de los escenarios que resultan más familiares al viajero: Monument Valley. Sus llanuras, punteadas por mesetas erosionadas (mesas) que se recortan en el horizonte, fueron convertidas en emblema del Lejano Oeste gracias al cine, y especialmente a los westerns que John Ford filmó entre 1940 y 1960. El centro de visitantes del Monument Valley Navajo Tribal Park, además de divulgar la cultura y la historia del pueblo navajo, propone adentrarse en la reserva en compañía de un guía navajo, con vehículo o a caballo.

Llegados a este punto, después de haber visto y caminado por parques con paisajes tan diversos, es posible que surjan las ganas de contemplar de nuevo el Gran Cañón. El mirador Desert View –a 40 kilómetros de Canyon Village– es el mejor lugar para cumplir ese inevitable deseo. Es probablemente el punto donde el explorador español López de Cárdenas contempló por primera vez el río Colorado, serpenteando al fondo del profundo barranco como una serpiente dorada.

Para saber más

Documentación: pasaporte electrónico y formulario Electronic SystemTravel Authoritation

Idioma: inglés.

Moneda: dólar.

Diferencia horaria: hay 9 horas menos.

Salud: hidratarse mucho durante las excursiones.

Cómo llegar: Varias compañías vuelan a Phoenix y Las Vegas desde España, realizando una escala. Hay conexiones en tren y autobús a Flagstaff y Page. Lo más cómodo para trasladarse entre los parques es alquilar un coche o una autocaravana. Cerca de Flagstaff, en Williams, parte la línea férrea Grand Canyon, que lleva al parque nacional.

Alojamiento: Flagstaff, Grand Canyon Village y Page son las ciudades con mejor infraestructura hotelera. También hay cámpings adaptados para autocaravanas. La acampada libre requiere un permiso. Otra opción es dormir en una cabaña de madera o en una tienda india.

Los parques: La entrada se paga en función de los días de estancia y del vehículo. El pase para todos los parques de la región del Gran Cañón se adquiere en esta página web.