Parque Nacional de Ordesa

Recorrido por los cuatro sectores de este tesoro del Pirineo aragonés: Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta

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Y5M-2080736. Valle de Gigantes

Valle de Gigantes

El río Arazas baja desde el glaciar del Monte Perdido por el valle de Ordesa, el más popular del parque nacional. Las paredes que lo flanquean están recorridas por senderos de vértigo.

SEBASTIAN WASEK / AGE FOTOSTOCK

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OA ES 07001. Paraíso para excursionistas

Paraíso para excursionistas

Los itinerarios por el parque alcanzan picos de 3.000 metros y saltan a valles vecinos como el de Bujaruelo, en la imagen.

ORIOL ALAMANY

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Y5M-2077813. Vida montañesa

Vida montañesa

El pueblo de Tella en el sector de Escuaín, Torla en el de Ordesa, y Nerín en Añisclo son testimonios del pasado ganadero del Pirineo oscense.

SEBASTIAN WASEK / AGE FOTOSTOCK

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IEB9956gd. Una fauna excepcional

Una fauna excepcional

El quebrantahuesos, el alimoche (en la fotografía) y el águila real son las grandes aves del parque nacional.
El sarrio y el zorro son los mamíferos de mayor tamaño.

ANTONIO LIEBANA NAVARRO

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HEMIS 1726526. Cañón de Añisclo

Cañón de Añisclo

Este desfiladero mide 12 kilómetros de largo y casi 1.000 metros de profundidad. Desde la carretera de Vió se consiguen panorámicas aéreas espectaculares.

JEAN-PAUL AZAM / GTRES

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Puente de San Úrbez

Construido en el siglo XVIII, sobrevuela el río Bellós desde 30 metros de altura. Aparece al principio de
una de las rutas más populares por el cañón de Añisclo.

AGE FOTOSTOCK

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 DSC4775. En el Cañón de Añisclo, un bosque cerrado y fresco acompaña el río bellós a lo largo de 12 kilómetros

En el Cañón de Añisclo, un bosque cerrado y fresco acompaña el río bellós a lo largo de 12 kilómetros

DORIN MONDOC

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XV4-1842519. Cañón de Escuaín

Cañón de Escuaín

La caminata más interesante asciende desde el pueblo de Escuaín hasta Valles Altos, una antigua zona de pastoreo.

F J FDEZ BORDONADA / AGE FOTOSTOCK

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VNG 173 ORDESA-4. Todos los ángulos del parque

Todos los ángulos del parque

1 Torla. En este pueblo se halla el centro de visitantes.
2 Ordesa. Es el valle más accesible.
3 Añisclo. Este cañón de 12 km se avista desde la carretera.
4 Escuaín. Lo mejor de este valle son sus aldeas tradicionales.
5 Tella. Magnífica base para recorrer el valle de Escuaín.
6 Pineta. Este valle se asoma al Monte Perdido desde el este.

Mapa: BLAUSET

3 de septiembre de 2014

Los parques nacionales de España

Más información

Los parques nacionales de España

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, junto con el vecino Parque Nacional des Pyrénées, en Francia, protege el macizo calcáreo más alto de Europa, un formidable relieve de barrancos, terrazas suspendidas, paredes rocosas, neveros y altivas cumbres. Aunque podríamos pasar toda una vida descubriendo sus rincones, hay cuatro lugares inexcusables: el valle de Ordesa, por donde discurre el río Arazas, el cañón de Añisclo, las gargantas de Escuaín y el valle de Pineta.

El acceso más habitual se realiza remontando el valle del río Arazas. Aparece primero el pueblo de Broto que, acurrucado bajo el barranco de Sorrosal, es una bella muestra de la arquitectura del Alto Aragón. Aquí o en el vecino Torla conviene degustar unas migas de pastor, cordero lechal y un buen vino del Somontano. Pero antes (o al día siguiente) habría que ganarse el premio gastronómico con una caminata en el valle de Ordesa.

Los autocares de la oficina de turismo de Torla dejan en el aparcamiento de La Pradera en pocos minutos. Desde ese punto, caminaremos entre paredes altísimas a las que se agarran arbustos y pinos. Al girar la vista, la pared vertical del Tozal del Mallo emerge por encima del bosque como un desafío para los escaladores.

Encajonados en esta cicatriz horadada por el río, pasamos junto a cascadas, pozas verde esmeralda, picachos y grandes hayas. Dejamos atrás el desvío a la abrupta senda de las clavijas de Cotatuero, equipada por el herrero de Torla en 1881 a petición de cazadores ingleses que iban tras la pista de sarrios y bucardos, unas cabras autóctonas que acabaron por exterminar. Al final del cañón de Ordesa alcanzamos las Gradas de Soaso, escalones pétreos por los que desciende el río con parsimonia. A partir de allí se ensancha el paisaje y contemplamos las cumbres que colindan con Francia. Por encima de la cascada Cola de Caballo queda el refugio de Góriz, base para ascender al Monte Perdido (3.355 m).

El topónimo Monte Perdido procede de los primeros excursionistas franceses del siglo XVIII

El topónimo Monte Perdido procede de los primeros excursionistas franceses del siglo XVIII. Sin embargo el Atlas de Bleau, publicado en Ámsterdam en 1625, ya habla de las Tres Sorores para referir las tres cimas, casi gemelas, que se levantan entre la Brecha de Roldán y el collado de Añisclo. Se cuenta que en aquellas alturas vivían tres bellas muchachas que una tarde, mientras cuidaban las ovejas, fueron atacadas y asesinadas por tres guerreros del norte. En el lugar donde murieron crecieron tres cimas que recibieron el nombre de Treseroles, «tres hermanas» en aragonés.

En este sector del parque se halla otro mito pirenaico, la Brecha de Roldán: una puerta de 100 metros de alto y 40 de ancho que se abre en un muro de piedra a casi 3.000 metros de altitud. Se cuenta que Roldán, paladín del emperador Carlomagno, huía de las tropas sarracenas por el Pirineo aragonés en el año 778 y que, acosado por los enemigos, hendió su espada Durandal en la pared para ver su país por última vez.

Hacia el este del parque, las montañas pierden altura y el paisaje desértico de alta montaña deja paso a una vegetación exuberante, con alternancia de bosque atlántico y mediterráneo. El pueblo de Laspuña es un magnífico punto de partida para descubrir el cañón de Añisclo. Es el otro gran desfiladero del parque, de menor amplitud que Ordesa pero muy profundo (unos 1.000 metros) y larguísimo (12 kilómetros).

Solo los más habituados a caminar alcanzarán el collado de Añisclo, por donde pasa el sendero GR 11 hacia el valle de Pineta. La senda, estrecha y a veces suspendida sobre el torrente, se inicia en el puente de San Úrbez, bajo la ermita del santo, encajada en un abrigo de la roca. Es aconsejable recorrer al menos un tramo del barranco para vivir la experiencia de adentrarse en una selva y después contemplarlo desde la carretera de Vió, una vista aérea que rezuma verdor en verano y que alcanza su esplendor en otoño.

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Se puede dedicar la tarde a conocer los pueblos de Vió, Buerba, Sercué, Nerín y Fanlo, cuyas casas solariegas de piedra están tocadas con la chimenea circular que solo se encuentra aquí y en la vecina comarca de la Jacetania. Pasear por sus calles es como entrar en el túnel del tiempo y asistir a la lucha de sus habitantes para sobrevivir en un entorno tan bello como inhóspito.

En las gargantas de Escuaín, más al este, la vegetación dulcifica la sucesión de barrancos. Escuaín y Revilla, en ambas orillas del río Yaga, son los últimos pueblos de la zona. Están conectados entre sí por una carretera que da un rodeo notable y por un camino de herradura que ahora es un agradable paseo. Otro pueblo imprescindible es Tella: la panorámica sobre el Castillo Mayor, la Peña Montañesa y la cuenca del río Cinca justifica su visita. Un dolmen y la ermita románica de San Juanipablo dan fe de la importancia de la zona desde el neolítico. Además, Tella cuenta con un espacio de interpretación del parque y tabernas donde tomar alguna tapita de morcilla o de longaniza.

La última etapa de esta ruta podría ser el valle de Pineta, al que se accede por el señorial pueblo de Bielsa. Su modelado se debe a la tenaz excavación de un glaciar cuyo espacio lo ocupan ahora el bosque atlántico y las praderas salpicadas de flores. Pasada la ermita de la Virgen de Pineta, entramos de nuevo en el parque nacional. Delante se levanta el balcón de Pineta (2.546 m), un gigantesco escalón desde el que se ven los últimos hielos del glaciar del Monte Perdido.

MÁS INFORMACIÓN

Cómo llegar: En coche por autopista o en tren AVE hasta Huesca, a 96 km de Torla. El tren regional tiene parada en Sabiñánigo, a 40 km.

Cómo moverse: En verano, un servicio de autobús traslada desde el centro de visitantes de Torla hasta el aparcamiento de La Pradera, en el valle de Ordesa.

Centros de visitantes:
-Torla: Tel. 974 48 64 72 .
-Escalona (Añisclo): Ctra. A-138.
-Tella (Escuaín): El Molino o Casa de la Bruja.
-Bielsa (Pineta): Casa Larraga. Tel. 974 50 10 43.