Archipiélago maltés

Malta, arte e historia bajo el sol mediterráneo

Las islas de Gozo y Comino esconden una costa repleta de sorpresas

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np malta valetta MG 1855. La Valetta

La Valetta

Desde la ciudadela medieval de Vittoriosa se contempla el Gran Puerto y la silueta de la capital maltesa.

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np malta valetta MG 2307. La Valetta

La Valetta

Balcones típicos del casco antiguo.

 

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np malta valetta MG 2222. Concatedral de San Juan

Concatedral de San Juan

Templo del siglo XVI, tiene un interior con columnas de mármol y frescos que decoran los muros y las bóvedas.

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np malta vittoriosa MG 1682. Vittoriosa

Vittoriosa

Este enclave fortificado fue creado en 1670 para defender La Valetta. Conserva un barrio medieval con muchas iglesias y palacios.

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np malta marsaxlokk MG 2607. Marsaxlokk

Marsaxlokk

Barcas típicas en el puerto.

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np malta comino MG 3178. Isla de Comino

Isla de Comino

A medio camino entre Malta y Gozo, tiene playas solitarias de aguas turquesas como la Laguna Azul (Blue Lagoon).

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np malta mosta MG 2863. Mosta

Mosta

La iglesia de la Asunción.

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np malta gozo window MG 0544. La ventana azul de Gozo

La ventana azul de Gozo

Los barcos que se acercan hasta este gigantesco arco rocoso zarpan del puerto de Dwejra, en la costa oeste de la isla.

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np malta gozo tapinu MG 3532. Basílica de la Virgen de Ta’Pinu, junto al pueblo de Gharb.

Basílica de la Virgen de Ta’Pinu, junto al pueblo de Gharb.

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VN ESC Malta-2. Cuatro etapas

Cuatro etapas

1 La Valetta. El legado monumental que acumula la capital de Malta la convierte en un museo al aire libre.
2 Mdina. Con 4.000 años de historia, fue la antigua capital del archipiélago.
3 Comino. Islote intacto de 2,5 kilómetros cuadrados de superficie. Solo tiene un par de alojamientos.
4Victoria. La capital de la isla de Gozo se erige rodeada de murallas sobre un peñón.

Mapa: BLAUSET

Las islas de Gozo y Comino esconden una costa repleta de sorpresas

Los caprichos de la geología quisieron que el pequeño archipiélago de Malta, tres islas que por poco superan los 300 kilómetros cuadrados, quedara clavado en el centro del mar. A mitad de camino entre Europa y África, a medio viaje entre Gibraltar y Jaffa (Israel). Malta es el territorio europeo más meridional situado en el Mediterráneo, y los siglos acumulados de la gente que aprovechó la encrucijada han derivado en la riqueza histórica, patrimonial y cultural de un país que ahora los viajeros disfrutan. Y, además, la geología no se mostró solamente caprichosa en el emplazamiento, sino también en algunos de sus enclaves mágicos.
La Valetta, la capital, se sitúa en la punta de flecha pétrea que preside el Gran Puerto, histórica entrada a la isla de Malta. Paseando por su ordenado casco viejo y contemplando sus monumentos uno comprende la mezcla de árabe, británico e italiano que tiene todo el país, y halla en la mixtura una poción muy natural. La concatedral de San Juan es un delirio barroco que resulta muy siciliano; en las ventanas de las casas se aprecia un toque genovés o veneciano; en el aroma de las comidas que salen de las casas todo hace pensar en Túnez; en los museos y el carácter de los malteses se comprueba una distinción inglesa.Los continuos asedios del pasado hicieron que La Valetta se protegiera con tres ciudadelas al otro lado de la bahía: Vittoriosa, Cospicua y Senglea. Todas tienen decenas de palacios e iglesias, con torres y cúpulas que despuntan sobre las murallas. Contemplarlas al ocaso es casi obligado.

Que las potencias marítimas de los últimos siglos se apoderaran transitoriamente de Malta no fue más que la continuación del poblamiento ancestral de la isla. Apenas cinco kilómetros al sudeste de La Valetta está el hipogeo Hal Saflieni, único templo subterráneo prehistórico que se conoce en el mundo. Formado por dos plantas, demuestra que la civilización que lo creó, hace 4.500 años, tenía imaginación para separar una sala de serpientes, un sanctasanctórum y un oráculo.

El viaje sigue a diez kilómetros en Marsaxlokk, un puerto resguardado de los vientos donde se mecen barcas de madera y vivos colores que hablan de la actividad pesquera de la isla. Para palparla hay que pasear por el mercado donde a diario se celebra una subasta como pocas quedan en Europa. Peces acabados de pescar pasan a las cazuelas de los restaurantes desperdigados por la rada que esperan a viajeros saciados de luz mediterránea, pero hambrientos de manjares yodados.

En un salto de media hora en coche, pero de tres mil años en el calendario, espera Mdina en el centro de la isla. La villa medieval amurallada, antigua capital de Malta y seguramente su ciudad más bella, preserva el nombre árabe, aunque fueron los caballeros de la Orden de Malta quienes la convirtieron en su bastión. Hoy, el paseo por sus callejuelas de piedra caliza color caramelo relajan al viajero y le predisponen para seguir hasta Rabat y visitar las catacumbas de San Pablo (70 d.C.). Después se continúa hacia el sudoeste, donde la conjunción de roca, oleaje y viento depara un espectáculo mágico: Il-Hneija, Blue Grotto en los rótulos, un grupo de cuevas con fondo marino color turquesa. El mejor momento para apreciarla es al amanecer.

El paso a Gozo se realiza fácilmente con los ferrys que zarpan del puerto de Cirkewwa, en el norte de la isla más grande. A mitad de camino se halla Comino, la menor de las maltesas. No cuenta con más asentamientos humanos que algunos hoteles, pero ofrece la más maravillosa de las playas del archipiélago: Blue Lagoon, una piscina natural de fondo arenoso y aguas como el cristal donde dejarse tostar por el sol.

Gozo, última etapa del viaje, es la isla más verde del archipiélago. En Victoria, la capital, Il-Kastell (la ciudadela) envuelve al visitante con su muralla de tipo elíptico. Es tan pequeña que uno cree encontrarse en una miniatura de Mdina. Al salir por una de las puertas de piedra se desemboca en la Pjazza Indipendenza, donde agricultores y ganaderos llegan a diario para vender su producción. La isla posee, además, el conjunto megalítico de Ggantija, las bellas playas de arena de la bahía de Ramla, la iglesia de Ta’Pinu –principal centro de peregrinaje de Malta–, y la Azure Window, un gigantesco arco de roca bajo el que se puede navegar y que resultará familiar por haber aparecido en varias películas y en la serie de televisión Juego de Tronos.

MÁS INFORMACIÓN

El aeropuerto de Malta está en Luqa, a 5 km de La Valetta. Se llega a Gozo y a Comino en ferry desde Cirkewwa. Para moverse por las islas se recomienda el autobús de línea en Malta y Gozo; en Comino, alquilar una moto.

Turismo de Malta