Viajes saludables

Los mejores balnearios de Europa

Para poner a punto el cuerpo y el espíritu nada mejor que pasar unos días tomando aguas termales y disfrutando de los más diversos tratamientos.

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Budapest

Budapest

La ciudad balneario por excelencia. La capital de Hungría es conocida desde 1934 con este sobrenombre pues dispone de 118 manantiales, naturales o artificiales, de los que cada día brotan más de 70 millones de litros de agua termal a temperaturas de entre 20 y 80ºC. Los tres establecimientos más conocidos son el de Gellert, el Széchenyi –uno de los más grandes de Europa– y el histórico de Rudas que data del siglo XVI. En la imagen, el balneario de el Széchenyi, uno de los más grandes de Europa,

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Karlovy Vary

Karlovy Vary

Esta localidad balnearia situada a unos dos horas de Praga (República Checa) es conocida por trece fuentes termales desde el siglo XIV, con propiedades beneficiosas. En la ciudad se encuentran muchísimos lugares para alojarse y poder disfrutar de los beneficios termales pero la insignia de todos ellos es el lujoso Grand Hotel Pupp.

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Bath

Bath

Es la única ciudad inglesa que cuenta con aguas termales que ya fueron descubiertas y utilizadas en la época romana. Las antiguas instalaciones se han habilitado como museo pero en el centro de la ciudad se hallan las modernas, las Termae Bath Spa, que fueron la meca de la alta sociedad inglesa en el siglo XIX y que hoy ofrecen tratamientos innovadores. 

Bath Thermae

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Bagno Vignoni

Bagno Vignoni

En pleno paisaje toscano (Italia), en el corazón del valle de Orcia se alza esta localidad donde las aguas termales se disfrutan desde tiempos del Imperio romano. En el centro del pueblo se halla una enorme piscina de más de 2000 años de antigüedad en la que el agua mana a 49ºC de una fuente situada a 1000 metros de profundidad. La modernas instalaciones de Le Terme o las históricas de Santa Caterina son dos buenas elecciones.

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Vals

Vals

Los Alpes suizos esconden numerosas fuentes termales pero ésta, el Hotel Therme Vals, escondida en el valle de los Grisones, llama la atención por su originalidad. Se trata de una construcción moderna, obra del arquitecto Peter Zumthor, realizada con 60.000 piezas de cuarcita que alberga las instalaciones de una agua que emana cargada de saludables sales minerales a 30°C.

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Grindavik

Grindavik

Muy cerca de Reikiavik, la capital de Islandia, se encuentra uno de los balnearios más famosos del mundo. La Laguna Azul (Blue Lagoon) con sus aguas turquesas y su vapor constante atrae a miles de visitantes. Islandia tiene una actividad geotérmica mayor que la de cualquier otro país de Europa y tiene en su territorio cerca de 800 manantiales termales, algunos de ellos con espectaculares géiseres.

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Estambul

Estambul

Aunque en toda Turquía se puede disfrutar de los hammams, en la antigua ciudad otomana se hallan los más antiguos y señoriales. Los baños turcos son lugares donde además de mimar el cuerpo y el espíritu sus asiduos conversan, cierran tratos y se encuentran con los amigos. Merece la pena la experiencia. Tres de los más famosos son el de Çemberlitaş y el de Suleymaniye, ambos construidos en el siglo XVI, y el Cagaloglu, de 270 años de antigüedad.

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Evian les Bains

Evian les Bains

En la frontera entre Francia y Suiza, esta pequeña ciudad de veraneo es famosa por sus aguas medicinales que se pueden degustar y probar en el complejo-balneario más célebre de Francia, las Termas Evian, donde también se embotella el agua mineral homònima.

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Baden Baden

Baden Baden

Otra de las localidades balnearias históricas está en la Selva Negra alemana. Conocidas en época romana, las aguas de Baden Baden surgen a 2000 metros de profundidad a una temperatura entre 50°C y 68°C y son ricas en cloruro sódico. Las Termas Caracalla y los baños irlandeses-romanos de Friedrichsbad son sus dos instalaciones más emblemáticas

Mju1975

20 de julio de 2013

Las vacaciones sirven para desconectar de la rutina, descansar, divertirse y recargar pilas. Por eso, elegir un balneario para pasar unos días es una decisión más que acertada ya que permite aglutinar buena parte de los beneficios que aporta este parón anual. Lejos queda la imagen anticuada y terapéutica de aquellos establecimientos donde a finales del siglo XIX y hasta mediados del XX se tomaban las aguas medicinales.

Hoy la mayoría de balnearios ofrecen unas instalaciones modernas y combinan en su oferta además de los baños termales muchas actividades de ocio y bienestar que aseguran una agradable y benéfica estancia. Toma nota de nuestras recomendaciones de las ciudades balnearias y pequeñas localidades europeas. Próximamente ofreceremos una selección en el territorio español.