Lanzarote entre volcanes

El paisaje de esta isla única define su carácter y también las infinitas posibilidades de ocio al aire libre que ofrece

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GettyImages-170721862. La playa de Famara

La playa de Famara

Es una de las más hermosas de la isla. Se extiende al pie del risco de Famara, con la isla de La Graciosa al frente.

Foto: Getty Images

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GettyImages-94728053. Playa de Famara

Playa de Famara

Lanzarote es un gran destino de surf, sobre todo de noviembre a marzo. Las playas de la costa norte y oeste son las que reciben más oleaje.

1  Playa La Santa. Este pueblo cuenta con todo tipo de facilidades y rompientes activos todo el año. El Quemao proporciona la mejor ola de la isla.

Playa de Famara. Es el lugar ideal para iniciarse, y dispone asimismo de zonas con olas más exigentes.

Nordeste. Entre Órzola y Arrieta hay 5 buenos rompientes –como Jameos y Punta Mujeres–, si bien la costa es recortada y muy rocosa. 

Foto: Getty Images

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BVH-20427013. Caldera Blanca

Caldera Blanca

Hacer senderismo por Lanzarote requiere llevar agua, crema solar y buen calzado.

Risco de Famara. El sendero más espectacular de la isla. Se parte del aparcamiento no vigilado de la finca La Corona (carretera LZ-202) para llegar a Famara en unas 6 horas.

El Golfo. La única forma de recorrer Timanfaya por libre es seguir este precioso camino costero que discurre rumbo norte desde El Golfo. 

Caldera Blanca. A esta gran caldera ocre de 1,15 km de diámetro la rodea un mar de lava oscura. La senda circular (9,5 km) parte de Mancha Blanca.

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GettyImages-520622314. Cueva de Los Verdes

Cueva de Los Verdes

Las cuevas volcánicas se forman por el fluir de la lava bajo un techo que ya se ha enfriado. Un jameo es así un túnel abierto al cielo en ciertas zonas.

Cueva de los Naturalistas. Esta galería próxima a la aldea de Masdache presenta 1,6 km de longitud y abundantes ramificaciones.

Cueva de Los Verdes. El gran túnel volcánico que baja desde el volcán de La Corona al mar engloba La Cueva de Los Verdes –su parte iluminada y abierta al público–, así como la impresionante Cueva de los Siete Lagos, de acceso restringido.

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WFM-gno50520. Un banco de castañuelas

Un banco de castañuelas

El submarinismo ofrece un gran abanico de posibilidades, desde bautismos para novatos a inmersiones solo aptas para expertos.

Puerto del Carmen. La costa de esta concurrida zona turística ofrece escenarios y pecios muy atractivos.

Playa Blanca. También tiene buenos destinos, como los del canal que separa Lanzarote de Fuerteventura. Y desde 2016 cuenta con el Museo Atlántico: las esculturas sumergidas por el artista Jason deCaires Taylor. 

Archipiélago Chinijo. Excelentes inmersiones para submaristas avezados: El Río, Alegranza, La Burrera...

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El paisaje de Lanzarote a veces evoca un jardín zen de grava rastrillada en el que emergen como monolitos rocas de formas singulares. Cada planta parece única y los jóvenes volcanes aún conservan aspecto de flan. La isla se precia de su tendido eléctrico soterrado y de la ausencia de publicidad en las carreteras. Cuando hubo que ofrecer servicios turísticos se optó por crear enclaves en la costa alejados de los pueblos: Puerto del Carmen, Costa Teguise y Playa Blanca, más el centro de vacaciones deportivas de La Santa.

De ese modo la arquitectura vernácula, sobria y de líneas puras, ha seguido prevaleciendo en el territorio. Aunque unas vacaciones en Lanzarote suelen implicar dormir en uno de esos lugares, el turismo rural gana cada vez más adeptos. Y al margen de donde se pernocte, la isla invita a ir más allá del turismo de sol y playa o el circuito en autobús por los volcanes. Por doquier aguarda una naturaleza bien preservada y genuina que merece ser descubierta con la sal sobre la piel o la ceniza volcánica bajo los pies.