Girona en primavera

Fiesta de la flor en Girona

El casco antiguo se engalana en mayo con una gran fiesta floral

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mapa GIRONA. Enclaves de la Girona medieval

Enclaves de la Girona medieval

1 Muralla. Erigida entre los siglos IX y XV, cierra el centro histórico por el este. Está coronada por un paseo.

2 Pujada de Sant Domènec. Empinada calle medieval que cuenta con una escalinata barroca que sube hasta la iglesia de Sant Martí Sacosta.

3 Call. La calle de la Força es el eje del que fue el antiguo barrio judío de Girona.

4 Centre Bonastruc Ça Porta. Además del valor del edificio, destaca el archivo documental que conserva.

5 Pont de Ferro. Del año 1876, ofrece una panorámica de las casas de colores que se asoman al río Onyar.

6 Catedral. Alberga una gran nave gótica sin columnas, iluminada por vidrieras de los siglos XIV y XV.

Mapa: BLAUSET

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154287. El Pont de Ferro

El Pont de Ferro

También llamado Pont de les Peixateries Velles, cruza el río Onyar y conecta con la Rambla de la Llibertat.

GTRES

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Imagen01 (c) Josep Maria Oliveras 2004. Adornos florales en la calle Alemanys

Adornos florales en la calle Alemanys

La calle Alemanys, cerca de la Catedral.

AJ. DE GIRONA / CARLES PLA

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C02 01 C ALEMANYS (c) Carles Pla 2002. Calle de la Força

Calle de la Força

ACI

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Y6Q-1644281. Iglesia de Sant Martí Sacosta

Iglesia de Sant Martí Sacosta

AGE FOTOSTOCK

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mapa GIRONA. Puente medieval de Sant Pere de Galligants

Puente medieval de Sant Pere de Galligants

ACI

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A16E9M. Subida a la Catedral

Subida a la Catedral

Desde lo alto de la escalinata de la seo de Girona se contempla una extensa vista del Barri Vell. La empinada escalera desciende hasta el lugar donde se localizaba el antiguo foro de la época romana. Durante el Temps de Flors presenta una de las decoraciones más elaboradas.

ACI

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AYD79M. Los Baños Árabes de Girona

Los Baños Árabes de Girona

AJ. DE GIRONA / MARIA OLIVERAS

El casco antiguo se engalana en mayo con una gran fiesta floral

Cada primavera, Girona se convierte durante una semana en un gran jardín. Este año, la fiesta Temps de Flors se celebra del 11 al 19 de mayo y ocupa, como en las 57 ediciones anteriores, algunos de los lugares más emblemáticos del casco antiguo, que engalana de este modo su notable riqueza histórica. El Ayuntamiento, las escalinatas que suben hasta la Catedral y a la iglesia de Sant Martí Sacosta, los Baños Árabes, el Call (barrio judío), el Museo de Historia de la Ciudad y los patios de palacios del Barri Vell –generalmente cerrados al público– albergan los arreglos, exposiciones y alfombras de flores realizadas conjuntamente por profesionales, vecinos y aficionados. Este evento hizo que la revista americana Traveller National Geographic eligiera el año pasado Girona como uno de los mejores destinos del mundo para viajar en primavera.

Plaza del Vi. El lugar ideal para iniciar el paseo por el casco antiguo o Barri Vell de Girona es esta encantadora plaza que, durante siglos, fue el corazón de la actividad civil y económica de la ciudad. En ella se sitúa el palacio del Ayuntamiento –de origen medieval, aunque modificado–, cuyo patio se abre al público como una de las sedes centrales del Temps de Flors.

Rambla de la Llibertat. A pocos pasos de la plaza del Vi se alcanza la Rambla de la Llibertat, bajo cuyos soportales de aire medieval se cobijan terrazas de bares y restaurantes en las que se mezclan vecinos y visitantes. Esta Rambla peatonal es, además de punto de encuentro y foco de la actividad comercial de Girona, una galería arquitectónica con fachadas que van desde el Renacimiento al modernismo catalán, que allí guarda ejemplos como la Casa Norat, de 1912. La Rambla circula en paralelo al río Onyar, que discurre tras la hilera de casas que fueron construidas junto a su tranquilo cauce. A la otra orilla se accede a través del Pont de Ferro, un puente metálico diseñado en 1877 por el equipo de Gustave Eiffel, el ingeniero francés que se haría mundialmente famoso gracias a la torre parisina que lleva su nombre. Otro puente, el Pont de Pedra (1856), es el mayor y más antiguo de la ciudad.

Sant Martí Sacosta. La Rambla de la Llibertat conduce a la Pujada de Sant Domènec. Esta magnífica escalinata barroca está rematada por la fachada de esta iglesia, otra de las joyas de la ciudad. En mayo, esta calle hecha de escalones se convierte en una imponente cascada de flores.

Centro Bonastruc Ça Porta. Cercano a la calle de la Força, que era el eje del Call, este centro cultural acoge la sede del Museo de Historia de los Judíos. Exhibe documentos, instrumentos de culto y lápidas de piedra de los siglos XI y XII. En el patio se hallaba una de las sinagogas de la ciudad.

Museo de Historia de la Ciudad. Se aloja en otro de los edificios destacados del Barri Vell. Fue construido en el siglo XVIII por los capuchinos, sobre una casa señorial del XV que había pertenecido a la familia Cartellà, una de las más ricas de la Girona medieval. Los basamentos se remontan a tiempos de los romanos (siglo II). Y su precioso patio porticado con pavimento de adoquines es otro de los escenarios destacados del Temps de Flors. El museo propone un recorrido por la historia de Girona y de Cataluña.

Catedral de Santa Maria. La otra gran escalinata de Girona arranca de la plaza de la Catedral –junto al Portal de Sobreportes, antigua puerta norte de la muralla– y asciende hasta la fachada del propio templo. Esta escalera es uno de los enclaves más emblemáticos del Temps de Flors. Aunque la fachada de la catedral es barroca, la nave es gótica y está considerada la más ancha de cuantas se conservan en ese estilo: 23 metros. La Catedral alberga uno de los museos de arte sacro más interesantes del país, pues contiene el magnífico Beato de Girona (siglo XII) y el Tapiz de la Creación, ejemplo inigualable de arte textil catalán de época medieval.

Iglesia de Sant Feliu. Muy cerca de la Catedral se sitúa este templo de origen románico, fachada barroca y campanario gótico, notable por su forma truncada. El interior contiene la tumba gótica de sant Narcís, patrono de la ciudad, y varios sarcófagos medievales de gran valor artístico e histórico.

Muralla. Por encima de los dos templos se puede recorrer a pie el Paseo de la Muralla, que regala amplias vistas sobre la ciudad. Este cinturón amurallado se remonta a la época carolingia y atestigua la importancia que tuvo Girona ya en aquella época como enclave fronterizo. Varias de sus torres defensivas se utilizan también como emplazamiento de arreglos florales.

Baños Árabes. La visita al núcleo histórico de Girona prosigue en este edificio del siglo XII, que fue erigido a imitación de los baños que construían los musulmanes y que estaban de moda en aquellos tiempos. Durante años lo ocupó un convento de monjas capuchinas, que lo utilizaban como despensa, cocina y lavandería, hasta que entrado el siglo XX pasó a ser propiedad pública. Hoy, tras una cuidada restauración, se pueden visitar las cinco salas originales: fría, tibia, caliente, del horno, de la caldera y el vestuario. La planta octogonal de la piscina del frigidarium (sala fría), con ocho columnas que acaban en una cúpula, es otro escaparate privilegiado para los delicados arreglos florales de mayo.

Sant Pere de Galligants. Fuera de la muralla es toda una sorpresa encontrarse con este monasterio benedictino. De estilo románico, inició su actividad en el siglo X y fue concluido en el XII. Se sitúa cerca de la Universidad y acoge la sede del Museo Arqueológico de Cataluña. Durante el Temps de Flors expone uno de los principales arreglos florales.

PARA SABER MÁS

Cómo llegar: El aeropuerto Girona-Costa Brava dista 12 km de la ciudad.

Oficina de Turismo: Teléfono. 972 226 575.
Girona Temps de Flors