8 rituales que te harán volver a tu ciudad favorita

Tirar una moneda, tocar una estatua, beber de una fuente... si quieres visitar de nuevo Roma, Bruselas o Barcelona no te olvides de estos pequeños gestos.

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Barcelona

Barcelona

En el comienzo de la calle más emblemática de Barcelona, la Rambla, se halla esta fuente de hierro que data del siglo XIX que tiene cuatro farolas y cuatro surtidores de los que mana el agua que hará posible el retorno a la ciudad. Según la costumbre quien bebe de la fuente de Canaletas se enamora de Barcelona.

Foto: BARCELONA TURISME

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Roma

Roma

Si deseas volver a Roma tienes que lanzar una moneda en la Fontana di Trevi, pero no de cualquier manera, el protocolo exige que la lances de espaldas con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo. Aunque nadie puede asegurar que el deseo se cumpla, habrá valido la pena contemplar esta magnífica fuente barroca, construida en el siglo XVIII en el lugar donde terminaba el acueducto Aqua Virgo que abastecía a la antigua Roma de agua. Se tardaron nada menos que treinta años en construirla y su belleza le ha dado protagonismo en filmes como La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960), con la inolvidable escena de Anita Ekberg bailando en la fuente.

Foto: GTRES

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Edimburgo

Edimburgo

En la explanada situada junto a la Catedral, en la Royal Mille, se puede ver un corazón hecho con losas de granito dibujado sobre el pavimento. Se trata del Corazón de Midlothian, situado en el lugar en el que se encontraba la antigua prisión de Edimburgo, construida durante el siglo XV y demolida en 1817. Para conseguir un deseo, hay que escupir en el centro. Se cree que esta curiosa tradición procede al desprecio que mostraban los ciudadanos a las condenas de la cárcel-patíbulo.

Foto: GTRES

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Praga

Praga

De las treinta estatuas que flanquean el Puente Carlos, la de San Juan Nepomuceno asegura buena suerte y el regreso a la capital checa. En la base de la imagen del santo se halla un bajorrelieve que escenifica su martirio y en el que sobresale la imagen de un perro. Ésta se muestra reluciente de tantas veces cómo sido acariciado por las manos de los visitantes. El puente Carlos atraviesa el río Moldava y une la Ciudad Vieja con el Castillo, a través de 516 metros. Su construcción data del siglo XV.

Foto: GTRES

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Florencia

Florencia

Un jabalí de bronce, el Porcellino, es el animal que se invoca en la capital toscana para asegurar el regreso. Está situado en pleno centro y la estatua es una réplica, el original que se expone en la Galería de los Uffizi. Quienes quieran volver la ciudad de los Medici sólo deben acariciar el hocico del jabalí, al que también se le puede pedir suerte, para ello hay que colocar una moneda en la boca del animal y, mientras se le frota el hocico, esperar que ésta caiga en una alcantarilla.

Foto: GTRES

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Bruselas

Bruselas

La estatua de bronze de Everard ‘t Serclaes está ubicada en uno de los edificios del Grand Place. Fue tallada por el artista belga Julien Dillens en honor al Señor de Cruyckembourg, Everard ‘t Serclaes, reconocido en Bruselas por la recuperación de la ciudad en manos de las tropas flamencas. La tradición dice que quien pasa la mano por la figura de Everard ‘t Serclaes ve cumplidos sus deseos. Lo cierto es que la imagen del ciudadano yacente brilla como el oro con tanto manoseo.

Foto: GTRES

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Turín

Turín

En la Piazza San Carlo, una de las plazas más boinitas de la capital del Piamonte, se halla incrustado en el pavimento un toro dorado. Dicen que quien da tres vueltas alrededor de esta figura se asegura el regreso a Turín y, además, procura suerte. Este símbolo de la ciudad data de 1930 y está situado frente a uno de sus cafés históricos más famosos, el Caffe Torino, de estilo art nouveau y lugar de tertulias en el siglo XIX.

Foto: GTRES

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París

París

El puente de Marie –uno de los más antiguos de la capital francesa– une la Île de Saint Louis con la “rive droite” parisina y es uno de los puentes más románticos y generosos del mundo. Con solo pasar por debajo de sus arcos, el viajero se asegura suerte y si lo hace acompañado con su pareja, amor eterno. ¿Quién no va a volver a París si ve sus sueños cumplidos?

Foto: GTRES

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Algunas urbes tienen un encanto especial, algo que te atrapa y que te obliga a pensar: "tengo que volver aquí al menos una vez más en la vida". Tradición, leyenda y costumbre, muchas ciudades tienen su propio ritual para que el viajero invoque y pida regresar a la ciudad de sus sueños. No es extraño ver numerosos visitantes de espaldas a la Fontana de Trevi lanzando monedas y deseando que haya una próxima vez, tocando ciertas estatuas o pisando algunos lugares emblemáticos. El origen de estos gestos es incierto y muchas veces se pierde en el pasado.


¿Porqué se invoca en Florencia la estatua de un jabalí? ¿Que tendrá la estatua de Everard ‘t Serclaes de Bruselas que atrae a miles de visitantes? ¿Y la de San Juan Nepomuceno en Praga? No te pierdas los gestos más repetidos y curiosos que realizan los viajeros, no vaya a ser que quieras volver y el destino te lo impida.