Sevilla

Feria de Abril

El "alumbrao" marca el inicio de la gran fiesta sevillana. Durante seis días la ciudad se llena de música, caballos y trajes flamencos.

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 aj82508. El Real de la Feria

El Real de la Feria

Las casetas engalanadas son el alma de la fiesta. Desde las doce del mediodía y hasta la madrugada bullen de animación. Hay que diferenciar las casetas privadas de las públicas.

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 aj82970. El «alumbrao»

El «alumbrao»

El lunes a las doce de la noche se encienden las miles de bombillas que durante una semana iluminarán la Feria. El encendido de la Puerta de Entrada tiene gran valor simbólico.

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 ajv9856 1. Paseo por la Feria

Paseo por la Feria

Los caballos son una parte muy importante de la Feria, así como también los trajes tradicionales y las corridas de toros de La Maestranza.

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aj7 8674 1. Fino y tapas

Fino y tapas

La Feria es un punto de encuentro gastronómico en el que no faltan los vinos andaluces y las tapas más deliciosas. Fino y manzanilla se toman acompañados de tapas de jamón y «pescaíto» frito.

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8 de abril de 2013

Todo está a punto en Sevilla para su Feria de Abril. En el recuerdo duermen, hasta el año que viene, los pasos, las saetas y el sordo sonido del tambor. Ahora despierta la algarabía, la luz, el jolgorio y el color. Será el próximo lunes día 15 cuando a las doce de la noche se enciendan las miles de bombillas que durante una semana iluminarán la ciudad andaluza y seguirán hasta el domingo 21, cuando la apoteósis de los fuegos artificiales ponga fin a la Feria.

El «alumbrao», que marca el inicio, muestra al mundo la puerta de entrada al recinto. El diseño de este año se ha inspirado en la plaza de España sevillana y mide 43 metros de altura. Ahora sí, la fiesta empieza y el olor a «pescaíto» frito se esparce por las casetas, los trajes de gitanas y los elegantes caballos llenan las calles y el recinto de la Feria vibra con la música y las palmas.

Un día en la Feria

No hay horarios en la Feria pero sí mejores momentos. La vida nunca despierta antes de mediodía para detenerse un poco después de la hora de comer y reanudarse con fuerza hacia las siete de la tarde. La fiesta tiene su momento culminante a las nueve, cuando terminan los toros de la Maestranza, y se alarga más allá de la medianoche.

Es aconsejable llegar al recinto en coche de caballos, visitar alguna de las casetas y tomar una primera copa de manzanilla, cerveza o rebujito (mezcla de manzanilla o fino con refrescos de lima-limón) acompañada de una tapa. Hay que diferenciar las casetas privadas de las públicas. Las primeras tienen el acceso restringido a socios e invitados y su horario es flexible; las públicas, hay dieciséis en total, están abiertas al público en general y abren sobre las doce del mediodía hasta las tres de la madrugada.

En las casetas engalanadas con farolillos no falta el fino ni la manzanilla, ni tampoco el jamón, las gambas, el baile, las sevillanas, las palmas, la guitarra y sobre todo «el caldo del puchero» con un chorrito de fino. Con la madrugada llegan los churros y el chocolate, un reconstituyente fin de fiesta y hasta el día siguiente.

Los toros son importantísimos en la Feria de Sevilla. La capital andaluza es una de las ciudades de España con más tradición taurina y la Real Maestranza de Caballería es el coso más antiguo del país.

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La Feria ocupa una superficie de 1.200.000 m2, divididos en tres zonas: la Calle del Infierno, donde se ubica el parque de atracciones; el Real de la Feria y los aparcamientos. El Real se divide en quince calles, cada una lleva el nombre de una figura importante del toreo.

Los orígenes de la Feria de Abril se remontan a 1847, cuando dos concejales, un vasco y un catalán, propusieron celebrar una feria de ganado anual en la ciudad. A esa primera feria acudieron cerca de 25.000 visitantes. Con los años el certamen se convirtió en uno de los festejos más relevantes de la ciudad y cambió su carácter comercial por el de fiesta social. Solo dejó de celebrarse durante la Guerra Civil y en 1973 fue necesario trasladar su emplazamiento a causa de la gran cantidad de visitantes.