Ruta fluvial

El Canal del Midi en diez paradas

Una de las mejores opciones para desconectar, recorrer un territorio cuajado de historia y disfrutar de paisajes de ensueño es una ruta en barco por el sur de Francia.

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Canal del Midi

Canal del Midi

Construido en el siglo XVII, discurre a lo largo de 240 kilómetros entre Toulouse y la laguna de Thau. El viaje por el canal se realiza a bordo de una gabarra, una embarcación fluvial totalmente adaptada para alojar durante los días de la travesía a dos, cuatro y hasta doce personas.

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Toulouse

Toulouse

La plaza del Capitol, presidida por el Ayuntamiento, es el centro vital de esta cuidad famosa por su industria aeronáutica.

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Castelnaudary

Castelnaudary

Gran puerto en el Canal del Midi, es la capital mundial del cassoulet, un cocido de alubias, especialidad de la región.

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Carcasona

Carcasona

Conviene dejar por unas horas el barco y visitar este conjunto arquitectónico, reconstruido en el siglo XIX como una gran fantasía histórica.

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Le Somail

Le Somail

A unos 60 kilómetros de Carcasona, es una de las paradas más deliciosas de la ruta, por sus restaurantes y la belleza del entorno.

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Fonserannes

Fonserannes

Las nueve esclusas de Fonserannes aportan cierta emoción a los tripulantes de las barcas y ofrecen un entretenimiento visual a los ciciclistas y caminantes.

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Beziers

Beziers

El Canal del Midi llega en su tramo final a la ciudad natal de Paul Riquet, su artífice y creador, a través de puentes y cruzando esclusas.

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24 de agosto de 2015

Construido en el siglo XVII, el Canal del Midi discurre a lo largo de 240 kilómetros entre Toulouse y la laguna de Thau, en el sur de Francia. Su artífice fue Pierre-Paul Riquet, nacido en Béziers, quien puso todo su empeño en conseguir unir el Mediterráneo con el Atlántico mediante una gran vía fluvial que se uniría con el río Garona y de ahí al gran océano. Hoy está magnífica obra de ingeniería está considerada Patrimonio de la Humanidad.

El viaje se realiza a bordo de una gabarra, una embarcación fluvial totalmente adaptada para alojar durante los días de la travesía a dos, cuatro y hasta doce personas. El viaje permite descubrir algunos de los paisajes más deliciosos del sur francés y a la vez disfrutar de unas vacaciones distintas. Salvar esclusas, dejarse llevar lentamente por las aguas del canal bajo la sombra de los plátanos, detenerse en los pequeños pueblos para degustar las exquisitas especialidades de la cocina francesa y sus vinos es una experiencia apta para todos los públicos. Las embarcaciones están bien equipadas y muchas de ellas llevan bicicletas a bordo para poder realizar excursiones por los alrededores. Viaje que discurre entre Toulouse y Beziers permite visitar la magnífica escalinata de siete esclusas de Fonsérannes, la ciudad medieval de Castelnaudary y la fantástica ciudadela fortificada de Carcasona.

1- Toulouse. El corazón de la ciudad es la plaza del Capitole, un amplio espacio flanqueado por edificios señoriales y situado a pocos pasos de los principales monumentos: la basílica de Saint Sernin, joya del arte románico europeo; la iglesia de los Jacobinos, cuyas columnas en forma de palmera apabullan por su belleza; y la catedral de Saint Étienne, donde reposa Pierre-Paul Riquet en una sencilla tumba.
2- Avignonet-Lauragais. Cuando Toulouse queda atrás, aparece el paisaje del Lauragais, denominado el País del Pastel, una planta utilizada desde el siglo XII para extraer un tinte azul con el que se teñían tejidos y lanas. A 45 kilómetros de Toulouse aparece Avignonet-Lauragais que merece una parada para admirar sus callejuelas y la iglesia que hay en lo alto de la población.
3- Esclusa de l’Océan. La primera experiencia con el cambio de nivel de aguas para seguir adelante por el Canal del Midi. Éste es el punto más alto del recorrido (190 metros), el lugar donde las aguas que descienden de la Montaña Negra se decantan por seguir hacia el Atlántico o bien hacia el Mediterráneo.
4- Castelnaudary. Gran puerto en el Canal del Midi, conocida como la «ciudad rosa» por sus numerosos edificios de ladrillo. También es la capital mundial del cassoulet, un cocido de alubias, especialidad de la región.
5- Bram. En este pequeño puerto se halla la taberna que ocupa el antiguo puesto de control del canal.
6- Carcasona. La famosa ciudad medieval declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad es una de las paradas imprescindibles de la ruta. Aunque la Cité, la ciudad amurallada con almenas y foso, queda un poco lejos del canal, conviene dejar por unas horas el barco y visitar este conjunto arquitectónico reconstruido en el siglo XIX como una gran fantasía histórica.
7- Le Somail. A unos 60 kilómetros de Carcasona, es otra parada interesante por  sus restaurantes, su librería de tesoros antiguos y un nevero perfectamente conservado en la orilla derecha del canal.
8- Las nueve esclusas de Fonserannes. La más  famosa de las esclusas, la obra más importante del Canal del Midi por su proeza técnica 
9- Beziers. La ciudad donde nació Paul Riquet, merece una parada para visitar la bella catedral de Saint Nazaire.
10- Agde. Esta pequeña ciudad no lejos del mar está construida en una antigua región volcánica. La catedral de Saint Etienne fue edificada con piedras basálticas, así como la esclusa redonda, una proeza de ingeniería única en el mundo y que regula el curso de tres vías de agua de distinto desnivel. A 24 kilómetros se halla Séte i entre ambas poblaciones se extiende la laguna de Thau, un pequeño mar interior a orillas del Mediterráneo.  

El Canal del Midi es navegable de marzo a noviembre.

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