10 visitas imprescindibles en Cerdeña

Una costa con más de trescientas playas, pueblos medievales, vestigios prehistóricos y algunos de los paisajes más bellos del mundo te esperan en esta maravillosa isla del Mediterráneo. ¿Irresistible, no?

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Archipiélago de la Maddalena

Archipiélago de la Maddalena

Compuesto por 62 islas e islotes que emergen a pocos kilómetros de la costa, es un paraíso de aguas cristalinas que forman un parque nacional.

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Gallura

Gallura

 La región norte de Galura tiene en la localidad de Santa Teresa su base de operaciones. Situada en un puerto abrigado, encajada entre muros de roca, desde aquí se puede acceder a Capo Testa a través de un paisaje mágico de rocas ciclópeas de granito. Caminando desde Cala Grande se puede uno adentrar en el Valle de la Luna y visitar la villa de Calangianus y las Tumbas de los Gigantes de Pascareddha, un complejo neolítico compuesto por una serie de losas de piedras dispuestas en círculos.

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Cagliari

Cagliari

En el extremo sur de Cerdeña se halla la capital, cuyo centro histórico ha sido restaurado en los últimos años y está presidido por el soberbio castillo de San Michelle del siglo XIV. Es un placer vagar por sus calles – en cuyos restaurantes es posible comer de maravilla a precios económicos–, perderse por el mercado de San Benedetto de los sábados y detenerse en la plaza Viceregio. Sassari es también un buen lugar para conocer la prehistórica cultura nurágica y las playas del sur.

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Castelsardo

Castelsardo

Última etapa de esta ruta circular por Cerdeña, Castelsardo es un pequeño pueblo medieval situado en el golfo de Asinara y presidido por un imponente castillo. Desde el promontorio de roca volcánica que se asoma al golfo, las vistas son espectaculares. Toda la costa norte está jalonada de playas de arena blanca y aguas turquesas, como la de Badesi.

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Golfo de Orosei

Golfo de Orosei

Vuelta hacia el norte, hacia el Parque Nacional de Gennargentu que se enclava la zona de Orosei. Esta zona esta moteada de pequeñas calas de aguas cristalinas resguardadas por altos acantilados, muchas de ellas solo accesibles a pie. Cala Gonone es una de las más bellas, junto con la de Poetto situada justo al lado de la laguna de Molentargius, una zona de marismas frecuentada por flamencos y otras aves migratorias. 

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Alguer

Alguer

La amurallada villa de Alguer (Alghero) es la siguiente parada en la ruta. Su centro histórico gira en torno a la Piazza Civica o del Poul Vel, donde se encuentran los edificios que durante siglos representaron a las instituciones locales: el Palacio Ferrara, la Casa de la Ciutat y el Palacio de la Duana Reial. Al caer la tarde, el viajero descubrirá el placer de andar por el Bastioni Marco Polo, el paseo marítimo que une la torre del Esperò Reial con la de la Polveriera; estos baluartes forman parte de la media docena de torres que antaño defendían la ciudad.

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Capo Caccia

Capo Caccia

El extremo norte de Cerdeña se adentra en el Mediterráneo, una red de senderos recorre este territorio agreste.

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Iglesia la Santissima Trinita di Saccargia

Iglesia la Santissima Trinita di Saccargia

La iglesia la Santissima Trinita di Saccargia del siglo XII, con su famosa silueta en blanco y negro y alta su torre románica, está situada a unos 15 kilómetros al sur de Sassari.

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Costa Verde

Costa Verde

Las playas más salvajes y menos concurridas se suceden al sur de Alguer, destacan las playas de San Nicolao y la de Piscinas (en la imagen).

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12 de junio de 2015

La llegada por mar a Cerdeña entraña algo mágico. La costa rocosa del norte de la isla se recorta en el horizonte auspiciando el montón de sorpresas deliciosas que nos va a deparar este viaje por la gran isla de paisajes y ambiente mediterráneo y fuerte personalidad. Porto Torres, situado en la costa norte, a 18 kilómetros de la ciudad de Sassari, es la puerta de entrada de esta ruta que hilvana sus principales atractivos. Toma nota de estas diez visitas imprescindibles.

Sassari. La segunda ciudad más importante de Cerdeña nos adentra en la historia de la isla con sus murallas medievales, la catedral románica de San Nicolás (siglo XIII) y su fachada barroca, la renacentista fuente de Rosello y un buen puñado de edificios neoclásicos del siglo XIX que van surgiendo en el lento deambular por sus calles estrechas, típicamente italianas. Desde Sassari se accede a la iglesia la Santissima Trinita di Saccargia, situada a unos 15 kilómetros al sur de la ciudad, con su famosa silueta en blanco y negro y alta su torre románica.

Alguer. La amurallada villa de Alguer (Alghero) es la siguiente parada en la ruta. Su centro histórico gira en torno a la Piazza Civica o del Poul Vel, donde se encuentran los edificios que durante siglos representaron a las instituciones locales: el Palacio Ferrara, la Casa de la Ciutat y el Palacio de la Duana Reial. Al caer la tarde, el viajero descubrirá el placer de andar por el Bastioni Marco Polo, el paseo marítimo que une la torre del Esperò Reial con la de la Polveriera; estos baluartes forman parte de la media docena de torres que antaño defendían la ciudad.

Oristano. Las playas más salvajes y menos concurridas se suceden al sur de Alguer, algo más allá del pueblo de Oristano y las ruinas fenicias de Tharros. Es la denominada Costa Verde en la que destacan las playas de San Nicolao y la de Piscinas, entre otras muchas calas y arenales de belleza impresionante.

Cagliari. En el extremo sur de Cerdeña se halla la capital, cuyo centro histórico ha sido restaurado en los últimos años y está presidido por el soberbio castillo de San Michelle del siglo XIV. Es un placer vagar por sus calles – en cuyos restaurantes es posible comer de maravilla a precios económicos–, perderse por el mercado de San Benedetto de los sábados y detenerse en la plaza Viceregio. Sassari es también un buen lugar para conocer la prehistórica cultura nurágica y las playas del sur.

Golfo de Orosei. Vuelta hacia el norte, hacia el Parque Nacional de Gennargentu que se enclava la zona de Orosei. Esta zona esta moteada de pequeñas calas de aguas cristalinas resguardadas por altos acantilados, muchas de ellas solo accesibles a pie. Cala Gonone es una de las más bellas, junto con la de Poetto situada justo al lado de la laguna de Molentargius, una zona de marismas frecuentada por flamencos y otras aves migratorias.

Olbia. Uno de los asentamientos más antiguos de Cerdeña como lo atestiguan los importes vestigios nurágicos que se han encontrado en la zona. Cartigineses, griegos y romanos dejaron también su impronta en esta bella ciudad cuyo centro histórico está cuajado de monumentos, como la iglesia de San Pablo, del siglo XVIII; el palacete Umbertino, que alberga la biblioteca municipal y una colección de hallazgos de edad nurágica; y la iglesia de San Simplicio, del siglo XI, y que es uno de los ejemplos más interesantes de arquitectura románica en la isla. A pocos kilómetros de Olbia se halla el complejo nurágico de Cabu Abbas y el pozo sagrado Sa Testa, que datan de los siglos VIII-VI a.C. y han sido considerados como los más interesantes monumentos de este tipo en Cerdeña

Costa Esmeralda. Esta exclusiva franja del litoral sardo, donde se concentran las mansiones de ricos y famosos, empezó a cambiar en la década de 1960, cuando el príncipe Karim Aga Khan se enamoró de ella. La presión turística, no ha restado atractivo a las caprichosas formaciones de granito que miran al mar a lo largo de la carretera que circula desde Porto Cervo hasta Palau, una dinámica población turística.

Archipiélago de la Maddalena. Compuesto por 62 islas e islotes que emergen a pocos kilómetros de la costa y protegidas bajo la figura de parque nacional, la mayor, llamada de la Magdalena, se puede recorrer a pie e incluso llegar hasta a la isla de Caprera a través de un istmo natural

Gallura. La región norte de Galura tiene en la localidad de Santa Teresa su base de operaciones. Situada en un puerto abrigado, encajada entre muros de roca, desde aquí se puede acceder a Capo Testa a través de un paisaje mágico de rocas ciclópeas de granito. Caminando desde Cala Grande se puede uno adentrar en el Valle de la Luna y visitar la villa de Calangianus y las Tumbas de los Gigantes de Pascareddha, un complejo neolítico compuesto por una serie de losas de piedras dispuestas en círculos.

Castelsardo. Última etapa de esta ruta circular por Cerdeña, Castelsardo es un pequeño pueblo medieval situado en el golfo de Asinara y presidido por un imponente castillo. Desde el promontorio de roca volcánica que se asoma al golfo, las vistas son espectaculares. Toda la costa norte está jalonada de playas de arena blanca y aguas turquesas, como la de Badesi.

Cómo llegar: En ferri desde Barcelona con Grimaldi Lines, que atraca en Porto Torres, en el noroeste. Los tres aeropuertos de la isla (Alguer, Olbia y Cagliari) reciben vuelos directos de España.

Cómo moverse: El coche de alquiler es el mejor medio para moverse por la isla.

Turismo de Cerdeña