Diez lugares imprescindibles en la costa Amalfitana

Hay que aprovechar las temperaturas primaverales para escapar a una de las zonas más bellas del Mediterráneo.

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HEMIS 0572977. Puerto de Amalfi

Puerto de Amalfi

Alberga una imponente catedral del siglo X y sus calles bullen de animación con muchísimos restaurantes y tiendas.

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HEMIS 0572927. Villa Ruffolo

Villa Ruffolo

Construida en el siglo XVIII, ha sido residencia de nobles y reyes. Es visita imprescindible en Ravello. 

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HEMIS 0573012. Catedral de Amalfi

Catedral de Amalfi

En la Piazza del Duomo de Amalfi se halla la imponente catedral del siglo X. 

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HEMIS 0573085. Ravello

Ravello

Es una de las joya de la ruta por la costa Amalfitana por su privilegiada ubicación y por la belleza de su centro y villas colindantes. 

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HEMIS 0721509. Positano

Positano

Sus casas pintadas de terracota, rosa y melocotón contrastan con el brillo de los azulejos de mayólica de la Catedral.

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Hay que aprovechar las temperaturas primaverales para escapar a una de las zonas más bellas del Mediterráneo.

Esta franja de tierra que se adentra en el Tirreno, fragante de limoneros, como un balcón suspendido en el mar, alberga diminutos y encantadores pueblos y villas majestuosas. La sinuosa carretera que traza toda la línea del litoral es una maravilla en sí misma con espléndidas vistas, su nombre no puede ser más elocuente, Nastro Azzuro (cinta azul). La costa Amalfitana se halla a pocos kilómetros de Nápoles, conectada con diversas ciudades españoles por avión. Desde allí hay que dirigirse hacia Salerno donde comienza este maravilloso viaje que ya emprendieron artistas y bohemios hace siglos; un recorrido en diez etapas para disfrutar de estos pueblos y paisajes en una época del año en la que las temperaturas son muy agradables y la zona todavía está serena y sin demasiada gente.

1. Salerno. Sesenta kilómetros la separan de Nápoles. Es la población más grande de la zona y esta situada en el sur de la costa Amalfitana. Deambular por el Paseo Marítimo y una visita al castillo medieval de Arechi para contemplar las vistas del golfo de Salerno es lo mínimo que hay que ver en la ciudad, que también alberga en su centro una preciosa catedral y un ambiente festivo con trattorias y cafés auténticamente italianos. De Salerno parten los ferris para recorrer la costa Amalfitana por mar, una muy buena opción.

2. Vietri sul Mare. Esta población va estrechamente unida a la fabricación de los azulejos que decoran muchas de las cúpulas de las iglesias de la zona. Aquí hay una imponente, la de iglesia de San Giovanni Battista, decorada con estas mayólicas coloridas y brillantes.

3. Minori. Junto a la cercana Cetara, son dos centros balnearios de gran importancia en la zona. Albergan sendas iglesias decoradas con mayólicas. Una parada en el Capo d’Orso para obtener vistas fantásticas.

4. Maiori. Este pequeño y pintoresco pueblo situado a un kilómetro de Ravello tiene los vestigios romanos más importantes de la zona en Villa Roma Antiquarium, una muy bien conservada villa patricia del siglo I.

5. Ravello. Su enclave no puede ser más bello, en la cima de los acantilados y con la mirada puesta en el mar y en la cercana villa de Amalfi. Ravello está rodeado de villas suntuosas y magníficos jardines. Richard Wagner fue uno de sus incondicionales y se celebra cada año un festival de música para recordalo. La Villa Ruffolo del siglo XVIII, es visita imprescindible.

6. Amalfi. La importancia que tuvo esta localidad en el medievo se nota nada más pisarla, con su imponente catedral del siglo X y el campanario que data del 1200. En las calles bulle la animación con muchísimos restaurantes y tiendas.

7. Gruta dello Smeraldo. Las aguas límpidas y las formaciones geológicas se alían en este lugar situado muy cerca de Amalfi. El paseo en barca por esta gran cavidad marina es muy recomendable.

8. Furore. Aupado en las estribaciones de los montes Lattari, a sus pies se extiende un pequeño fiordo que forma una de las playas más pintorescas de la zona.

9. Praiano. Las casas blancas de este pueblo de gran tradición conservera se abocan al mar. A sus pies se extiende Marina di Praia, una fabulosa playa a donde se llega por un empinado camino; las antiguas casas de los pescadores han sido acondicionadas y hoy son bares y restaurantes donde se sirven los más deliciosos pescados.

10. Positano. Si Praiano es blanca, Positano es de color pastel. Sus casas empinadas en las rocas del acantilado están pintadas de terracota, rosa y melocotón y contrastan con el brillo de los azulejos de mayólica de la Catedral. Positano es todo glamur, con tiendas exclusivas y buenos restaurantes y sus calles y plazas se pueden reconocer en numerosas películas como Bajo el sol de la Toscana (2003).