Cinco escapadas naturales inolvidables

Las caprichosas Dolomitas, las profundas gargantas del Verdon, la costa intacta de Alentejo, el imponente parque de Ordesa y los senderos del Teide son nuestras propuestas.

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Gargantas del Verdon. Francia.. Torla. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. España.

Torla. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. España.

Desde la localidad de Torla, a 1.033 m. de altitud, se accede a más de 250 kilómetros de senderos señalizados de distinta longitud y dificultad.

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Parque Nacional del Teide. España.

Parque Nacional del Teide. España.

La primavera ofrece un aliciente añadido a la visita al Parque del Teide, la floración de los tajinastes en medio de estos paisajes volcánicos.

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Cabo Sines. Alentejo. Portugal.

Cabo Sines. Alentejo. Portugal.

Caprichosas formaciones de roca rodean esta costa del sur portugués en la que el fuerte viento atrae a surfistas y amantes de las playas solitarias.

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Torla. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. España. . Gargantas del Verdon. Francia.

Gargantas del Verdon. Francia.

El río Verdon deambula bajo la atenta mirada de imponentes farallones de piedra y enlaza cuatro bellos lagos de aguas color esmeralda.

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Valle de Funes, Montes Dolomitas. Italia.

Valle de Funes, Montes Dolomitas. Italia.

Encajado entre las rocas, el río Funes surca este valle de apenas 24 kilómetros de longitud que guarda tres aldeas tradicionales Tiso, San Pietro y Santa Maddalena.

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23 de marzo de 2015

La naturaleza nos regala magníficos escenarios para disfrutar de una buena caminata o de la simple observación del paisaje. Un buen calzado será el aliado imprescindible de estas escapadas y para recorrer las amplias redes de senderos que nos proponen. Los más intrépidos pueden llegar a las cotas más altas, quienes no lo sean tanto también podrán deleitarse con paisajes magníficos y acogedores pueblos. Los destinos propuestos son una invitación a la contemplación y al disfrute.

Gargantas del Verdon. Francia. Estas impresionantes gargantas enclavadas en el Parque Natural del Verdon forman un espacio natural excepcional en la región Provenza Alpes Costa Azul. El río Verdon deambula bajo la atenta mirada de imponentes farallones de piedra y enlaza cuatro bellos lagos de aguas color esmeralda donde su pueden practicar todo tipo de deportes náuticos. No hay que olvidar una visita a los encantadores pueblos provenzales situados en lo alto de los acantilados como Valensole, Riez, el pintoresco Bauduen, Castellane y su roca, Moustiers Sainte Marie o Aiguines.

Cabo Sines, Alentejo. Portugal. A pie, en bicicleta, a caballo, bordeando marismas y salvando caprichosas formaciones de roca, se disfruta de esta costa atlántica a la que el fuerte viento atrae a surfistas y amantes de las playas solitarias. Aunque toda esta costa del sur de Portugal está sembrada de pequeñas calas de arena fina arropadas por las rocas, las de playa Grande y playa de la Isla de Pessegueiro son las más espectaculares por sus aguas transparentes y los grandes acantilados que las rodean.

Val di Funes, Montes Dolomitas. Italia. La cadena de las Dolomitas es una de las más bellas del mundo con sus crestas afiladas y su cambiante color rosáceo y esconde magníficos rincones como el del valle del Funes. Encajado entre las rocas, el río Funes surca este valle de apenas 24 kilómetros de longitud que guarda tres aldeas tradicionales Tiso, San Pietro y Santa Maddalena. Recorrer la red de senderos que surcan y rodean el valle es una gozada y depara vistas maravillosas como la de la gran cumbre de Sass Rigais, de 3.025 metros de altitud.

Torla, Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. España. Las más altas cimas pirenaicas ofrecen un impresionante abanico de posibilidades senderistas. Desde la localidad de Torla, a 1.033 m. de altitud, se accede a más de 250 kilómetros de senderos señalizados que además de facilitar el contacto con la naturaleza permiten aproximarse al mundo ganadero y montañés y disfrutar de la contemplación de un paisaje único.

Parque Nacional del Teide. España. El recorrido por el mayor de los parques de las Islas Canarias es realmente una experiencia única durante la cual se contempla uno de los más impresionantes espectáculos geológicos del mundo, con su conjunto de coladas y conos volcánicos de caprichosas formas y armoniosos colores. En el Centro de Visitantes de El Portillo informan de la variedad de longitud y dificultad de las muchas opciones senderistas que ofrece el Parque: rutas cortas como la de Arenas Negras o la de Los Roques de García y más largas, como la de La Fortaleza o la de Siete Cañadas. En primavera hay un aliciente añadido para visitar el Teide, la floración de los tajinastes en medio de estos paisajes volcánicos.