Albi (sur de Francia)

Albi, la ciudad natal de Toulouse-Lautrec

Toulouse-Lautrec nació hace 150 años en Albi, la bella ciudad del sur de Francia, famosa por su palacio Episcopal, su casco antiguo medieval y por el museo dedicado al artista. ¿Qué mejor excusa para visitarla?

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HEMIS 0901754. Albi, la ciudad de Toulouse Lautrec

Albi, la ciudad de Toulouse Lautrec

Toulouse Lautrec nació hace 150 años en Albi, la bella ciudad del sur de Francia situada a orillas del río Tarn. Está presidida por la Ciudad Espiscopal, considerada Patrimonio de la Humanidad.

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HEMIS 0237344. Museo Toulouse-Lautrec

Museo Toulouse-Lautrec

La antigua residencia de los obispos es hoy la sede del museo que rinde homenaje al artista albiguense. Se trata de la mayor colección de Toulouse-Lautrec, con 1000 obras, entre las cuales se hallan sus treinta y un carteles más conocidos.

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HEMIS 0444047. Palacio de la Berbier

Palacio de la Berbier

La visita a la antiua residencia episcopal descubre uno de los castillos más antiguos de Francia y de los mejor conservados, además de unos deliciosos jardines franceses.

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HEMIS 0384225. Catedral de Santa Cecilia

Catedral de Santa Cecilia

Situada en la Ciudad Episcopal, es la catedral más grande del mundo construida en ladrillo.

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HEMIS 0526814. Casco antiguo

Casco antiguo

El origen medieval de la ciudad se plasma en sus callejuelas y casas de entramados de madera. La casa más antigua que se conserva en Albi data del siglo XII.

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HEMIS 0901779. Mercado Cubierto

Mercado Cubierto

Realizado con ladrillo y una potente estructura de hierro, el Mercado Cubierto de Albi es una de sus mayores atracciones. Data del siglo XIX pero recoge la tradición de los mercados medievales.

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25 de noviembre de 2014

El nacimiento de Henri de Toulouse-Lautrec en Albi en 1864 es un motivo perfecto para visitar esta bella ciudad del Midi-Pyrinées y el museo dedicado al artista que, situado en el magnífico palacio de la Berbier (antiguo palacio Episcopal), alberga más de mil obras, entre las cuales se hallan sus treinta y un carteles más conocidos. Precisamente el pintor y cartelista nació en el castillo de Albi y vivió en la ciudad hasta 1881 cuando marchó a París para formarse. Regresó muchas veces, su madre vivió siempre en la ciudad, y su recuerdo es presente en muchos de los rincones de Albi. 

El 150 aniversario del nacimiento de Toulouse-Lautrec es celebrada por el propio museo con exposiciones especiales y una ruta por los escenarios de su vida y obra, así como la posibilidad de degustar platos del recetario de Toulouse-Lautrec, que fue gran aficionado a la gastronomía y escribió un libro de recetas y consejos de cocina.

Ciudad Episcopal

Atravesada por el río Tarn, amplio y magnífico y cruzado por señoriales puentes, Albi está presidida por la soberbia Ciudad Episcopal, Patrimonio de la Humanidad. Ésta alberga la catedral de Santa Cecilia, la más grande del mundo construida en ladrillo; el palacio de la Berbier, antigua residencia de los obispos de Albi y hoy sede del Museo Toulouse-Lautrec; y cuatro barrios medievales que nacieron bajo la protección y tutela del obispado en el siglo XIII. El Castelviel (Castillo viejo, en occitano), cuna de la ciudad, es un pintoresco barrio de calles estrechas y casas con entramados de madera, lleno de cafés y restaurantes, una delicia para el paseo. También hay que recorrer el barrio del Castelnau (Castillo nuevo) y el del burgo St-Salvi, cuyos claustro y colegiata del siglo XII asocian arquitectura gótica y románica y, cómo no!, las riberas del río Tarn con el Pont-Vieux (Puente Viejo) construido en 1040 que fue clave de la prosperidad comercial de la ciudad en el Medievo. La visita al palacio de la Berbier (siglo XIII) descubre uno de los castillos más antiguos de Francia y de los mejor conservados y unos deliciosos jardines a la francesa. También son espectaculares sus vistas sobre el río Tarn y de la espléndida catedral desde su base.

Del medievo al siglo XIX

Al sentido de la vista hay que sumar los del olfato y el gusto en el Mercado Cubierto, una de las visitas imprescindibles en Albi. Construido en el siglo XIX, recoge la tradición de los mercados medievales, claves en la vida de la ciudad. Muy cerca se halla la casa románica más antigua de Albi, que data del siglo XII. El mercado está enclavado en el barrio que nació gracias a la prosperidad del comercio de los siglos XV y XVI que hizo que una burguesia adinerada creara una nueva zona con casas señoriales y grandes edificios civiles. Hoy, es el centro de la ciudad, el barrio comercial, con el Ayuntamiento y el Teatro Municipal.

A Toulouse-Lautrec seguramente le gustaría el Albi actual, con sus cafés y terrazas al aire libre, con sus paseos junto al río y su nutrida agenda cultural. Una ciudad donde la historia y el arte sorprenden a cada paso, en la que disfrutar y conocer mejor la obra de aquel artista de la bohemia parisina de finales del siglo XIX, que se fue a Paris para convertirse en un maestro indiscutible del post-impresionismo