Recorrido por los edificios de Gaudí en Barcelona

Sus obras son la máxima expresión del modernismo catalán y se han convertido en los iconos de la Ciudad Condal

10 de junio de 2016

Desde primera hora de la mañana la Sagrada Familia es un hervidero de turistas. Personas de diferentes nacionalidades de todo el mundo deambulan mientras esperan para entrar en la obra insigne de Barcelona y la máxima expresión del modernismo catalán. No serán los únicos visitantes del día. Después de ellos llegará otra nueva oleada haciendo que, esta basílica inacabada, siempre esté repleta de gente hasta caer la noche. Su autor, el arquitecto catalán Antoni Gaudí murió a escasos kilómetros de allí, arrollado por un tranvía entre las calles de Bailén y Girona. Nunca vio finalizada su obra que, 90 años después de su muerte, aún sigue en construcción.



Si siguiésemos a cualquier viajero, posiblemente la siguiente parada sería el número 43 de Paseo de Gracia, la Casa Batlló. Un tapón de gente bloquea cada día la subida por la acera izquierda de la gran avenida que une el centro de Barcelona con la antigua Villa de Gracia. Estamos en la llamada la Manzana de la discordia, donde se concentran varias obras de arquitectos catalanes modernistas. Su momento de esplendor llegó tras la aprobación de las obras de Ildefonso Cerdá para realizar el Eixample (Ensanche de Barcelona). Esta ingeniería situó al Paseo de Gracia como la arteria principal de la ciudad haciendo que muchas familias burguesas construyeran sus mansiones en esta gran avenida. Una de ellas fue precisamente la familia Batlló, que gozó de una de las obras naturalistas más famosas de Gaudí.

De los 10 monumentos más visitados de Barcelona, cuatro son obra de Antoni Gaudí

La otra obra importante de esta calle se encuentra solo unos metros más arriba, en el número 92. Es la Casa Milà, también conocida como La Pedrera. Un monumental edificio que Gaudí diseñó para la familia Milà. Ellos solo ocuparon una planta, el resto fueron alquiladas. Una tendencia bastante habitual en aquella época. La azotea de su imponente obra, donde destacan las chimeneas con forma de guerreros, es hoy una de las visitas más esperadas los viajeros. Especialmente durante el verano, cuando se celebran las Noches de Gaudí, donde los amantes del arte pueden disfrutar de su arquitectura con música en directo y una copa de cava en la mano.

Aunque estas no son las únicas obras del archiconocido arquitecto. Quizá menos popular, en la calle Casp 48 se ubica la Casa Calvet, de estilo barroco cuya fachada, tribuna y mobiliario le hicieron valerse con el primer premio en el concurso anual de edificios artísticos de Barcelona en 1900. En pleno barrio de Gracia también está la Casa Vicens que, aunque en sus inicios fue una antigua vivienda vacacional de la burguesía, hoy ha pasado a quedar integrada entre las viviendas de los alrededores.


La ruta de Gaudí nos lleva a otro de los emblemas de Barcelona: el Park Güell, donde la naturaleza y arquitectura se entremezclan entre sí en uno de los espacios más bonitos de la ciudad. Este parque, cuya entrada desde hace unos años es de pago, pertenece a su etapa naturalista, por lo que cada pieza que lo compone encaja con el abrupto paisaje que lo rodea. Desde su popular plaza se obtienen algunas de las mejores vistas de la ciudad, por lo que la imagen desde sus coloridos bancos ondulados han dado la vuelta al mundo a través de series de televisión, películas y vídeos musicales.

De los 10 monumentos más visitados de Barcelona, cuatro son obra de Antoni Gaudí. Aunque no son los únicos: el colegio de las Teresianas, los pabellones y el palacio Güell o la torre Bellesguard son algunos de los edificios diseñados por el arquitecto y que entran dentro de su ruta. En la galería fotográfica recorremos todos ellos.

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